miércoles, 28 de junio de 2017



HISTORIA Y MEMORIA DE LA REPRESION               FRANQUSTA DE LOS  COMUNISTAS

                                                JULIO ANTONIO VAQUERO IGLESIAS






         








 Una de las características que ha  definido  la historia escrita por el profesor universitario e historiador asturiano Francisco Erice ha sido, sin duda, su impecable fundamentación teórica. Y, cómo no, ese rasgo también está presente en el planteamiento  de este su último libro: Militancia clandestina y represión. La dictadura franquista contra la subversión comunista (1956-1963).
  Erice desarrolló en 2009 en un excelente libro que desgraciadamente no ha tenido gran difusión por circunstancias editoriales, Guerras de la memoria y fantasmas del pasado. Usos y abusos de la memoria colectiva, una sólida y aceptable teoría sobre el correcto uso  público de la memoria histórica en la lucha ideológica, basada en el principio  de que el uso social de aquélla sólo era pertinente sí tiene un sólido fundamento histórico. .
 Este libro sobre la represión franquista de la militancia comunista responde en cierta medida a ese planteamiento teórico: es un reconocimiento de su sacrificio por las duras condiciones de represión que tuvieron que sufrir aquellos militantes comunistas  por su lucha  para intentar  traer  la democracia  y el socialismo a nuestro país. Pero, además y para ello,  el contenido del libro es sobre todo una descripción y un riguroso análisis histórico de los contextos y las formas  de esa política represora.
 Esto es: el contexto de la política interior e internacional del franquismo en la etapa tratada basado en el intento de apertura a Europa que le obligó a guardar las formas en sus prácticas represoras. Pero también el del cambio  de planteamiento del PCE con su giro hacia la Política de Reconciliación Nacional y su objetivo de convertirse en un partido de masas.  Contextos desde los cuales  el historiador asturiano analiza y explica las múltiples formas, contables y no contables, de la represión franquista y de la sociología de sus  víctimas. Entre las que, por cierto, ocupan el primer lugar los comunistas asturianos cuyos testimonios aparecen frecuentemente mencionados en sus páginas. Pero también esa descripción y análisis  abarca el  de  la influencia que aquella represión tuvo en la organización del partido y en su discurso ideológico y actitudes. Y establece finalmente el balance de su eficacia y su auténtico significado. Todo ello documentado con cientos de menciones, de testimonios y casos concretos de víctimas  que cumplen además  bien con ese otro objetivo del libro que es el de recordarlas y  rendir a sus víctimas  un bien merecido homenaje.
      El núcleo del libro es, pues, un minucioso y documentado repaso de las múltiples formas de represión franquista contra los militantes comunistas. Desde la caída y las detenciones que incluye las formas en que la Brigada Político- Social y la Guardia Civil actuaban, hasta un excelente análisis de la cárceles como centros de represión, pero también como espacios de resistencia y lucha, pasando por el de los interrogatorios, torturas y malos tratos, la actuación de los jueces militares  franquistas ante la represión y de los procesos como rituales de poder que expresaban simbólicamente la omnipotencia de la dictadura e, incluso, de  las  formas no cuantificables de represión 
   Quizás algunos  de mis  (improbables)  lectores se pregunten   por qué ha limitado el autor su análisis de la represión franquista  exclusivamente a los militantes comunistas, lo que  podría (mal) entenderse como  un indicio de sectarismo  y por qué además lo ha limitado a ese periodo tan concreto de 1956 a 1963 que podría hacer sospechar la aplicación de un criterio estrictamente  documental. Sin embargo, la justificación  que realiza  Erice de ese doble aspecto me parece coherente.
  Me explico. Tras la etapa de los años de plomo, esto es, de  los años de posguerra en que  la represión fue de gran intensidad y dureza y abarcó a todos los participantes en el bando republicano, de una u otra ideología, la situación represiva a partir de 1956 cambió.  Poe una parte, el  reconocimiento  de las potencias occidentales de la dictadura española como bastión de Occidente frente al comunismo que conllevó su integración en los organismos internacionales forzó, en cierta medida, a otras prácticas represivas. Y por otra, con la desestalinización y la aplicación del giro táctico del PCE hacia el objetivo de la reconciliación nacional y la lucha por alcanzar pacíficamente la democracia en su camino hacia el socialismo, el Partido (así se le denominaba) se convirtió en hegemónico en la lucha contra el Franquismo y, en consecuencia, fue el objetivo principal de la represión franquista.  En 1963, con la creación del Tribunal de Orden Público y el final de las competencias de la  Jurisdicción militar de los “delitos” políticos y  otros cambios en la composición y actuación de la oposición antifranquista, se iniciaba otra etapa distinta de la represión. 
  La conclusión de ese doble análisis  de las formas y dimensiones de la represión, por una parte, y de su impacto sobre los propios represaliados, por otra, es la dimensión ambivalente de la  represión en esta etapa. Esto es: una represión calculada, ajustada y limitada por las nuevas condiciones del intento de “normalización” del régimen en el contexto internacional. El aparato represivo no pudo permitirse seguir con las formas de dureza, crueldad y saña  de la etapa anterior. Aunque aún y así, esa represión calculada tuvo, sin duda,  efectos disuasorios sobre los opositores comunistas. Pero a la vez y en cierta medida  fue  también no sólo  un factor movilizador e incentivo de la solidaridad entre los opositores, sino además obligó a la dictadura en ciertos casos a cambiar la legislación represiva. Todo lo cual echa por tierra la visión simplista e interesada difundida por ciertos historiadores conservadores de que sólo hubo un franquismo duro, el de los años de plomo de la posguerra.     
   En fin, un libro excelente que debe ocupar un lugar destacado en esa nutrida historiografía sobre la represión franquista que ha venido apareciendo en los últimos años.
( PUBLICADO  EN EL SUPLEMENTO   CULTURAL DE LA NUEVA ESPAÑA, DE OVIEDO

lunes, 19 de junio de 2017


LA REVOLUCIÓN RUSA CIEN AÑOS DESPUÉS

                  Julio Antonio Vaquero Iglesias







La implosión de la Unión Soviética en 1991 entendida como el final del proceso revolucionario que  había culminado  en 1917 con  la caída de la autocracia zarista y el ascenso al poder de los bolcheviques bajo el liderato de Lenin, supuso el desarrollo de una nueva historiografía sobre aquella revolución que ha puesto sobre el tapete de la historia un conjunto de nuevos temas, diferentes aproximaciones e interpretaciones más matizadas que, en cierta medida, han superado tanto las visiones dogmáticas  oficialistas de la Unión Soviética como las procedentes de la historiografía liberal cargadas de valoraciones ideológicas negativas de aquel transcendental proceso revolucionario  que ha marcado con su huella y sus consecuencias toda la historia del siglo XX.
       El centenario aniversario que se cumple este año de aquel transcendental proceso revolucionario ha supuesto la publicación en español de gran parte de esa nueva bibliografía y, entre ella, acaba de aparecer “La venganza de los siervos” que supone  un análisis de sus causas, desarrollo y consecuencias a partir no solo de  los contenidos de esa nueva y reciente historiografía, sino también de las propias investigaciones de su autor el historiador Julián Casanova, catedrático de la Universidad de Zaragoza y profesor de la Central European  University de Budapest, que es un destacado  especialista en la historia de los países del Este y de la revolución rusa.
 Casanova construye su relato, pues, no sólo desde la historia política, sino también, como ha incidido la nueva bibliografía, desde la historia social  y cultural para explicarnos  cómo y por qué  la revolución estalló en febrero de 1917, culminó en Octubre de ese año y luchó por su supervivencia en la Guerra civil (1918-1923). Y lo hizo a través de importantes movimientos de masas originados por el hambre y el descontento producidos por la participación y actuación de la autocracia zarista en la Gran Guerra. Pero también por la ascendente oposición al zarismo de la intelligentsia rusa enfrentada al mal gobierno de la zarina Alejandra cuando Nicolás II la dejó encargada del gobierno imperial para ponerse al frente del ejército zarista sin conocimientos ni experiencia militar alguna
    Movimientos de masas en los que destaca el papel decisivo que tuvieron en ellos las mujeres, los campesinos y trabajadores,  los soldados y los marinos cuyo levantamiento fue el inicio de los sucesos de febrero en Petrogrado que condujeron a la caída del Zar y el inicio de un intento de establecimiento de un régimen liberal a través del Gobierno Provisional. Protestas a las que se sumaron, además, los pueblos no rusos del Imperio multiétnico que era la Rusia de los zares.    
   Ese rasgo, al que el historiador aragonés, siguiendo a alguno de los nuevos historiadores, califica  como “caleidoscopio” de revoluciones, es para él y la nueva historiografía lo que define el estallido revolucionario. El origen de la Revolución Rusa está en esa superposición de revoluciones que implicaban a su vez las  diversas contradicciones que se desarrollaban dentro de la autocracia zarista: económica, de clase, culturales y nacionalistas. Contradicciones que la desastrosa  intervención militar en la Gran Guerra agudizó produciendo el estallido revolucionario de febrero de 1917.
 Esa primera etapa de la revolución no sólo supuso la caída del Zar, sino el establecimiento de un poder dual, el de la burguesía liberal encarnado en el Gobierno Provisional, pero también el de soldados, marinos, campesinos y trabajadores a través del Sóviet de Petrogrado.
  Después de la revolución de febrero,  tras un vertiginosa sucesión de etapas: liberal, socialista moderada y radical, el proceso revolucionario  culminó, bajo el liderazgo de Lenin y con el apoyo popular, en la Revolución de Octubre con la toma del poder por los bolcheviques  que iniciaron la aplicación del programa de las Tesis de Abril: paz con Alemania, reparto de  la tierra, gestión de las fábricas por los trabajadores  y construcción de una democracia popular a través de los Sóviets.
  Sin embargo, el final de la Gran Guerra originó, por el apoyo de las potencias europeas a los propietarios de las tierras y la antigua burocracia y nobleza zarista ( los Blancos) , el inicio de una guerra civil que se prolongó hasta 1923. Etapa que implicó, a su vez, el abandono del proyecto de democracia popular y la apuesta, a través de una política de violencia y terror, por la construcción de una dictadura de un solo partido  
  Este giro es, sin duda, uno de aspectos esenciales que han tratado de dilucidar la mayoría de los nuevos historiadores de la Revolución Rusa. Y más allá de la teoría esencialista mantenida por el historiador conservador  Richard Pipes que  explica el autoritatismo revolucionario como un rasgo natural del “alma” rusa y del contenido de la propia ideología marxista- leninista, Casanova, como los otros “nuevos” historiadores,  se inclina más a atribuirlo a la propia complejidad de aquel proceso revolucionario que estuvo a punto de ser derribado en la etapa de la Guerra civil. 
 Quizás algún lector eche de menos un tratamiento más amplio y matizado de las contribuciones positivas que la Gran Revolución Rusa  aportó al desarrollo del siglo XX, como recientemente ha realizado Josep Fontana, con su espléndida obra: El siglo de la Revolución. Pero, sin duda, el historiador aragonés ha conseguido una síntesis actualizada, proporcionada y bien escrita ( como nos tiene acostumbrados), de lectura  asequible para cualquier clase de lector. Lo que, sin duda, no es nada fácil.

( PUBLICADO EN LA NUEVA ESPAÑA, DE OVIEDO: SUPLEMENTO CULTURAL “CULTURA”)

martes, 30 de mayo de 2017

VINDICACIÓN DE UN GUERRILLERO COMUNISTA
                                        JULIO ANTONIO VAQUERO IGLESIAS





EL AUTOR, RAMÓN GARCÍA PIÑEIRO








Fugaos
Ladreda y la guerrilla en Asturias (1937-1947)
Ramón García Piñeiro[JV1] [JV2] 
Oviedo, KRK, 2007
153 páginas
 Ramón García Piñeiro reivindica la figura del guerrillero comunista asturiano Baldomero Fernández Ladreda      
             Que la historia que escriben los vencedores menosprecie y cubra de silencio a los vencidos es, sin duda, injusto, pero hasta cierto punto comprensible. Peor es, ciertamente, que la ignominia y el olvido procedan de los de tu propio bando. Éste es el caso del  comunista asturiano Baldomero Fernández Ladreda, cuya  trayectoria biográfica nos relata  en este libro el profesor e historiador asturiano Ramón García  Piñeiro, investigador y profundo conocedor de la lucha antifraquista en Asturias.
            Baldomero Fernández Ladreda nació en 1906 en Soto de Ribera, ejerció el oficio de forjador y en  1934, siendo delegado obrero de UGT en la fábrica de cementos de Tudela Veguín, participó activamente en los acontecimientos revolucionarios, ocupando, al frente de un grupo de obreros, la fábrica de explosivos de La Manjoya. En la prisión de Oviedo se afilió al PCE.
Al comenzar la guerra civil y consumarse en Oviedo la traición de Aranda, organizó un grupo de milicianos y participó activamente en el asalto a la ciudad con tal eficacia, valentía y dotes de organizador, que  fue ascendido al grado de mayor de brigada equivalente al de general de brigada con mando sobre tres batallones de infantería. En  1937, con la derrota republicana tomó la decisión de  permanecer en Asturias como “fugao”, con el objetivo de mantener viva la resistencia contra el franquismo en nuestra región.   
            Comienza así su etapa de guerrillero, cuyo análisis es, en realidad, en el que se ha  centrado esta biografía, y a través de la cual el autor va allá  del relato concreto  de la actuación de Ladreda, ofreciéndonos un cuadro bastante completo del desarrollo  de la actuación de la guerrilla comunista en Asturias. Ladreda, por su elevada  graduación militar y el gran prestigio que había alcanzado en la guerra, se convirtió en el principal dirigente de la guerrilla en Asturias hasta 1946, en que por diferencias de estrategia con la dirección del exilio del PCE y negarse a cumplir sus órdenes, fue expulsado del partido y considerado como traidor. A pesar de lo cual continuó la lucha guerrillera con un puñado de fieles.
Tras ser capturado, sin ofrecer resistencia, en septiembre de 1947 por la guardia civil en La Mortera (Ribera de Arriba) fue  sometido a un consejo de guerra, condenado a muerte y ejecutado en noviembre por el procedimiento de garrrote vil en la cárcel de Oviedo a los  41 años  de edad.  Condena impuesta a pesar de los numerosos testimonios que el fiscal presentó en su favor, entre ellos, el del cura de Soto de Ribera, que declaró que gracias a su intervención no había sido incendiado el templo parroquial. Uno de los cargos más graves que se presentaron contra él fue haber ordenado concentrar el fuego de artillería sobre el Hospital Provincial de Oviedo que se encontraba en plena  línea de fuego y desde el que se defendían los sitiados ovetenses.  
 Las características con las que Ramón García Piñeiro construye habitualmente  sus trabajos históricos están también presentes  en este libro. Son éstas: el rigor y el uso de una abundante documentación combinados  con la exposición de los contenidos con un estilo cuidadoso que demuestra que la escritura de la historia no tiene por qué ser incompatible con una primorosa presentación literaria.          
            Este libro es, pues, por su contenido y su excelente factura, recomendable no sólo para quienes estén interesados en conocer  las vicisitudes de la lucha guerrillera  en Asturias desde la perspectiva comunista, menos conocida  hasta ahora  que la socialista, sino también para aquellos que, como el autor de esta biografía, sientan cierta predilección hacia los perdedores de la historia. Hacia  personajes tales como Ladreda que no sólo fueron maltratados y vilipendiados por la historia escrita por los vencedores, sino también, lo que es peor, arrojados, primero, a la ignominia y, después, al olvido por la de sus propios correligionarios. Rescatarlos de ese olvido y reconstruir objetivamente, con sus luces y sus sombras, su trayectoria es una tarea de justicia histórica. Con más razón todavía, cuando son personajes, como el  aquí biografiado, que dedicaron sus vidas a la lucha contra el fascismo y  la dictadura.
( PUBLICADO EN EL SUPLEMENTO CULTURAL DE “LS NUEVA ESPAÑA”, DE OVIEDO?



martes, 23 de mayo de 2017

El espia que recibió la orden de matar a Framco

   EL ESPÍA QUE RECIBIÓ LA ORDEN DE MATAR A FRANCO
                        
      JULIO ANTONIO VAQUERO IGLESIAS






 Lo habitual es que los títulos de los libros  ofrezcan más de lo que después desarrolla su contenido. En este caso, Un espía en la trinchera: Kim Philby en la guerra civil  española  del profesor e historiador  Enrique Bocanegra, ganador del  XXIX Premio Comillas, ocurre lo contrario. Su título  hace referencia, claro está, al tema central del libro, pero su contenido es, sin duda, bastante más amplio que aquél. Esto es: su asunto principal es el análisis pormenorizado de   la actividad que llevó a cabo Philby como espía soviético durante la guerra civil española. Pero en sus páginas se trata  a la vez  in extenso toda la biografía del que fue considerado como el espía más importante del siglo XX y se realiza, además, un análisis de los espías y los servicios de inteligencia soviéticos marcando las diferencias entre los creados a partir de la etapa leninista y los que implantaría posteriormente, destruyendo aquéllos y eliminando a sus principales agentes, el régimen estalinista.
 Bocanegra reconstruye con gran minuciosidad y documentación las actividades de espionaje  de Philby en  la  etapa de nuestra  guerra civil que no habían sido tratados con gran detalle en los numerosos libros que han tratado la actividad del espía soviético, incluida  su propia autobiografía.
     Kim, hijo de un destacado dirigente del Imperio Ingles, de filiación ideológica conservadora, fue reclutado para los servicios de inteligencia soviéticos en 1934 junto con otros dos miembros de la élite inglesa estudiantes en Cambridge, que constituyeron lo que se conoció como “El Círculo de Cambridge”, fue destinado por su enlace Theodore Mally  a infiltrase en el mundo del periodismo, a diferencia de sus otros dos compañeros que lo fueron  al mundo de la diplomacia y al de la Administración pública. En una primera etapa, tuvo como misión seguir la conflicto bélico español como freelance cubriendo, dentro del ámbito de los sublevados, los primeros momentos de la guerra en Sevilla y Salamanca. Fue entonces cuando recibió la orden de asesinar a Franco que, según el autor, provino del propio Stalin. Orden que Philby no llegó ni a intentar llevar a cabo dado que él no era un agente de acción, sino únicamente de inteligencia.
  A su vuelta a Inglaterra, a través de las amistades de su padre, Philby consiguió ser nombrado corresponsal en España del gran periódico conservador The Times dando cobertura periodística al bando fascista. Fue en esta etapa cuando Kim se convirtió en uno de los  más destacados corresponsales que seguían la guerra desde el sector franquista. Casi podríamos decir que sus crónicas de guerra conformaron en cierta medida la visión que las clases conservadoras británicas tuvieron de la guerra civil española.  Bocanegra ha logrado  identificar y publicar casi todas sus  artículos sobre la guerra y en el libro se recogen algunos que son excelentes desde el punto de vista periodístico. Dentro de los medios franquistas llegó a alcanzar un gran reconocimiento y entrevistó a Franco en varias ocasiones e, incluso, recibió una condecoración  de manos del propio Franco por ser el único superviviente del destacado grupo de periodistas extranjeros que en el frente de Teruel en diciembre de 1937 sufrió el impacto de una bomba republicana      
   Fue esa destacada labor periodística en los frentes de guerra españoles lo que llamó la atención de los servicios de inteligencia británicos que lo reclutaron convirtiéndose en un espía doble que actúo como topo del espionaje soviético en el servicio de inteligencia inglés durante los años de la segunda guerra mundial y posteriores, a pesar de la gran crisis que sufrió tras el Pacto germano-ruso para invadir Polonia que estuvo a punto de ser el motivo de su abandono del espionaje soviético.    
    La gran purga de los principales agentes soviéticos que operaban en el mundo occidental realizada por el estalinismo que alcanzó a los que habían sido los enlaces de Kim y supuso su eliminación (excepto el caso del responsable de los servicios de inteligencia soviética en la nuestra guerra civil, Orlov, personaje digno de un profundo  estudio, que le echó, incluso, un pulso al propio Stalin y logró salir indemne de aquella paranoica persecución). Sólo en 1961, cuando fue descubierto por los servicios de inteligencia británicos, Philby huyó a la Unión soviética, donde su figura fue utilizada por la propaganda soviética, elevándolo a la categoría de héroe del pueblo y allí y allí falleció enterrado con toda clase de honores.  

(PUBLICADO EN “CULTURA” DE LA NUEVA ESPAÑA, DE OVIEDO)

miércoles, 17 de mayo de 2017

                HUGH  THOMAS Y LA HISTORIA DE CUBA
                           JULIO ANTONIO VAQUERO IGLESIAS








 Como es comprensible -hasta cierto punto- los obituarios sobre el hispanista británico Hugh Thomas, fallecido a los 85 años en Londres el pasado sábado, han enfatizado su obra sobre  la guerra civil española (La guerra civil española, 1961)    y su importancia como revulsivo para  el inicio de una historiografía académica y profesional sobre nuestro conflicto bélico. Pero han incidido en menor medida sobre su  voluminosa e importante obra como modernista en relación con nuestra historia  imperial y colonial. Baste recordar su impresionante trilogía sobre la formación  y el desarrollo del imperio en tiempos de los Austrias  mayores: El Imperio español: de Colón a Magallanes,2003,  El imperio español de Carlos V  ( 1522-1556), 2010, y El señor del mundo.   Felipe V y su imperio, 2013. Además de su monumental La conquista de México.  2010, amén de otras varias relacionadas con  el tema de la colonización española. Todas estas obras  profusamente documentadas y bien escritas aportan una visión benevolente, a medio camino entre las leyendas negra y rosa sobre la historia de nuestra colonización.
   Es en el marco de este conjunto de obras donde hay que situar la otra obra de Thomas que ha tenido, con la de la guerra civil española, una mayor difusión, como lo demuestran sus varias reediciones y traducciones , Cuba. La lucha por la libertad, 1971.     
    Este libro que desarrolla la historia de Cuba desde la ocupación por los ingleses de La Habana en 1762 hasta 1962, el año de la crisis de los misiles, incluye, pues, el análisis de los primeros años de la de la revolución castrista, cuya valoración por el autor, que, ideológicamente, siempre se ha movido entre el conservadurismo y el liberalismo, es implacablemente negativa. Por lo que el libro se ha convertido en cierta medida en una referencia historiográfica indiscutible  para los sectores anticastristas de dentro y fuera de la isla. Y por parte cubana, su publicación y difusión  ha estado prohibida en la isla durante cuarenta años
 El hispanista británico, que visitó en varias ocasiones la isla y escribió, incluso, una biografía del empresario español residente en ella, Eduardo Barreiro, nos proporciona en esta obra una versión de los doscientos años de historia cubana dentro del  marco del paradigma nacionalista  con que se ha interpretado dominantemente hasta el castrismo la historia cubana. O dicho  con mayor precisión hasta los análisis de la historia de Cuba de Julio Antonio Mella en los años veinte.
 Una historia que ha sido, como dice el subtítulo de su  libro, una lucha por la libertad y es a través de esa lucha contra los colonizadores españoles, contra la influencia de os norteamericanos, como el pueblo cubano  ha ido forjando su identidad. Esto es: una visión lineal, idealizada, que excluye la  complejidad de la relación entre explotadores y explotados ni tiene en cuenta  el papel de la burguesía colonial y neocolonial como factores de primer orden en la dialéctica histórica que ha conducido hasta la revolución castrista. Todo ello sin  menospreciar las importantes aportaciones documentales que aporta a la historia política, social y cultural de la isla.     


viernes, 5 de mayo de 2017

         PRESENTACION “TRIBUNA CIUDADANA”: 2 DE ENERO DE 2010:
          CICLO BICENTENARIO DE LAS INDEPENDENCIAS AMERICANAS.
          CARLOS MALAMUD. “LAS REVOLUCIONES AMERICANAS COMO
          REVOLUCIONES POLÍTICAS”.  ( TRIBUNA CIUDADANA: AULA DE
         LA NUEVA ESPAÑA)

    
                                                        JULIO ANTONIO VAQUERO IGLESIAS




 QUIIERO COMENZAR MI INTERVENCIÓN EXPRPESANDO A TRIBUNA CIUDANADA MI AGRADECIMIENTO POR SU ENCARGO DE PRESENTAR ESTA CONFERENCIA CON LA QUE SE INICIA ESTE CICLO  DEDICADO A LA CONMEMORACIÓN DE LAS INDEPENDENCIAS AMERICANAS. Y QUIERO HACERLO TAMBIÉN MANIFESTANDO MI SENTIMIENTO DE  SOLIDARIDAD EN ESTOS TRÁGICOS MOMENTOS CON EL PUEBLO DE  HAITI., QUE FUE, POR CIERTO, LA PRIMERA NACIÓN  QUE INIICIO ESE PROCESO INDEPENDENTISTA EN 1804 Y APOYÓ EL PROYECTO BOLIVARIANO
LA PERTINENCIA Y OPORTUNIDAD DE CELEBAR ESTE CICLO CONMEMORATIVO ESTÁ FUERA DE TODA DUDA. ESTAMOS ANTE UNO DE LOS HECHOS IMPORTANTES DE LA HISTORIA UNIVERSAL CONTEMPORÁNEA. NO SOLO FUE LA PRIMERA DESCOLONIZACION DEL MUNDO CONTEMPORÁNEO, SINO QUE, ADEMÁS, FUE UN ACONTECIMIENTO DE DECISIVA  IMPORTANCIA PARA LA HISTORIA CONTEMPORÁNEA ESPAÑOLA QUE CON LA EMANCIPACIÓN DE SUS COLONIAS  PASÓ DE SER UN IMPERIO COLONIAL A UNA NACIÓN CON ALGUNAS COLONIAS QUE POR LA MALA GESTION QUE LOS GOBIERNOS LIBERALES Y ABSOLUTISTAS DE LA ÉPOCA HICIERON DE LAS DEMANDAS AMERICANAS TERMINÓ EN UNA SEPARACIÓN TRAUMÁTICA Y EN UNA RUPTURA DE LAS RELACIONES ENTRE AMBAS PARTES QUE DURÓ PRACTICAMENTE TODO EL SIGLO XIX
ESTE PROCESO HISTÓRICO REVISTIO SIN DUDA GRAN COMPLEJIDAD. NO ES EXTRAÑO, PUES, QUE  SU ÁNALISIS HISTORIOGRÁFICO HAYA PASADO POR DIVERSOS ENFOQUES EN DISTINTOS MOMENTOS.
EL DOMINANTE  DESDE EL NACIMIENTO DE LAS NUEVAS NACIONES HASTA LOS AÑOS 60 FUE EL DE LA HISTORIOGRAFÍA NACIONAL AMERICANA, ESTO ES, LA INDEPENDENCIA CONCEBIDA COMO GESTA NACIONAL LLEVADA A CABO POR EL PUEBLO AMERICANO EN EL QUE PREDOMINÓ CON FRECUENCIA UN ENFOQUE TELEOLÓGICO QUE PARTÍA DE QUE YA HABÍA UNA CONCIENCIA NACIONAL PREVIA  Y MANIQUEO CON BUENOS Y MALOS.
 A PARTIR DE LOS AÑOS 60, DENTRO DEL MARCO CONCEPTUAL DE LA TEORIA DE LA DEPENDENCIA Y DE LAS CORRIENTES HISTORIOGRÁFICAS MARXISTAS, SE INCIDIÓ  EN CUESTIONES FUNDAMENTALES PARA COMPRENDER LA NATURALEZA DEL PROCESO. ¿EL PROCESO INDEPENDENTISTA FUE VERDADERA REVOLUCION O SÓLO UN MERO CAMBIO POLÍTICO EN DONDE PRIMARON LAS CONTINUIDADES  ECONÓMICAS Y  SOCIALES COLONIALES. CUYA CONSECUENCIA FUE LE PASO DE UNA DEPENDENCIA- LA ESPAÑOLA- A OTRA- LA BRITÁNICA? ¿ CUÁL FUE EL VERDADERO SUJETO REVOLUCIONARIO DE LAS REVOLUCIONES Y A QUÉ INTERESES ECONÓMICOS Y SOCIALES RESPONDIÓ EL PROCESO? ¿CÚAL EL PAPEL DE LOS GRUPOS SUBALTERNOS, INDIOS Y NEGROS, MESTIZOS Y MULATOS EN ESTE PROCESO?
          DESDE LOS AÑOS 80, AL SOCAIRE DE LA OLA DEMOCRATIZADORA QUE RECORRIO LA REGIÓN Y DE LA REVALORIZACIÓN DEL SUJETO EN LA HISTORIOGRAFÍA, SURGE UN NUEVO ENFOQUE QUE PONE EL ENFASIS EN LOS ASPECTOS POLÍTICOS DE LA INDEPENDENCIA. COMO DIRÍA UNO DE SUS MÁS SIGNIFICADOS REPRESENTANTES, XAVIER GUERRA, EN EL NUEVO ESCENARIO PÚBLICO QUE CREARON LAS NUEVAS REPÚBLICAS. ¿ CÓMO SE ORIGINÓ LA CIUDADANIA? ¿CUÁLES FUERON LAS PRÁCTICAS ELECTORALES ¿ CUÁL FUE  EL PAPEL DEL LIBERALISMO GADITANO?  ¿QUÉ PAPEL POLÍTICO JUGARON “LOS OTROS”, ESTO ES LOS REALISTAS, LOS INDIOS, LOS NEGROS O LOS MESTIZOS EN TODO ESE PROCESO?
             ESTOY SEGURO QUE NUESTRO CONFERENCIANTE DE HOY, CARLOS MALAMUD, NOS VA RESPONDER A MUCHOS DE ESTOS INTERROGANTES DADA SU CONTRASTADA COMPETENCIA ACADÉMICA EN ESTOS TEMAS COMO DEMUESTRAN SUS TÍTULOS PROFESIONALES Y SU OBRA HISTORIOGRÁFICA. ADEMÁS DE  SU PROFUNDO CONOCIMIENTO DE LA REALIDAD ACTUAL LATINOAMERICANA.
A)                             EL DOCTOR MALAMUD  ES CATEDRÁTICO DE HISTORIA DE AMERICA EN LA UNIVERSIDAD A DISTANCIA E INVESTIGADOR PRINCIPAL PARA AMÉRICA LATINA DEL REAL INSTITUTO ELCANO, HA SIDO PROFESOR VISITANTE EN LA UNIVERSIDAD DE OXFORD Y EN LA UNIVERSIDAD  TORCUATO DI TELLA DE BUENOS AIRES Y HA DIRIGIGO EL PROGRAMA DE AMÉRICA LATINA EL INSTITUTO UNIVERSITARIO ORTEGA Y GASSET ENTRE.
B)                             ESPECIALIZADO EN LA HISTORIA POLÍTICA CONTEMPORANEAS DE LATINOAMERÉRICA, HA ESCRITO NUMEROSOS ARTICULOS Y LIBROS SOBRE ESA TEMÁTICA, ENTRE LOS QUE DESTACAN SU  HISTORIA DE AMÉRICA LATINA (2005), ÁMERICA LATINA. SIGLO XX. LA BÚSQUEDA DE LA DEMOCRACIA ((1992); EL ESTADO EN CRISIS (1920-1950), QUE ES EL TOMO IV DE HISTORIA CONTEMPORANEA DE AMERICA LATINA DE LA EDITORIAL SINTESIS; PARTIDOS POLÍTICOS Y ELECCIONES EN ARGENTINA: LA LIGA SUR, ENTRE OTROS
C)  CARLOS MALAMUD ES TAMBIÉN UN DESTACADO Y PROLÍFICO ANALISTA DE LA REALIDAD ACTUAL LATINOAMERICANA CON SUS FRECUENTES ARTÍCULOS EN  EL PAÍS, ABC, EL CORREO ESPAÑOL Y EL PUEBLO VASCO Y SU PRESENCIA EN NUMROSOS PROGRAMAS DE RADIO COMO LA SER O RADIO EXTERIOR. ADEMAS DE SUS ANÁLISIS PARA VARIOS PORTALES DE INFORMACIÓN SOBRE LATINOAMÉRICA Y COORDINADOR DE LA EXCELENTE SECCIÓN DE AMÉRICA LATINA EN LA REVISTA DELIBROS      
                              LE CEDO LA PALABRA






 .

viernes, 28 de abril de 2017

Presentación de la revista de educación Fedicaria

   INTERVENCIÓN EN LA PRESENTACION DE LA REVISTA “CON-CIENCIA SOCIAL” EN AULA DE LA NUEVA ESPAÑA 
                                         JULIO ANTONIO VAQUERO IGLESIAS









 A) LAS RAZONES DE MI INTERVENCIÓN 
-  QUIERO COMENZAR AGRADECIENDO A FEDICARIA SU INVITACIÓN PARA PARTICIPAR EN ESTA MESA EN LA PRESENTACIÓN DE ESTE ÚLTIMO NUMERO DE CON-CIENCIA SOCIAL. ES PARA MI HONOR PARTICIPAR EN ESTE ACTO, POQUE, SI EN MI TAREA COMO PROFESOR DE HISTORIA DE SECUNDARIA, HE TENIDO UN REFERENTE DIDÁCTICO E IDEOLÓGICO BÁSICO, ÉSTE HA SIDO LA PRODUCCIÓN TEÓRICA Y LOS MATERIALES PROVENIENTES DE ESTA ASOCIACIÓN.  FEDICARIA ES HOY, EN MI HUMILDE OPONIÓN, UNA DE LAS PLATAFORMAS DE EDUCACIÓN  MÁSS RIGUROSAS E IMPORTANTES QUE EXISTE   EN LA EDUCACIÓN ESPAÑOLA EN EL CAMPO DE LA ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS SOCIALES.  Y PUEDO DECIR ESTO DESDE MI POSICIÓN DE PROFESOR DE HISTORIA Y NO MIEMBRO FORMAL DE FEDICARIA, PERO QUE SIEMPRE HA PROCURADO APOYAR  Y COLABORAR CON ESTA ASOCIACIÓN AUNQUE SÓLO HAYA SIDO COMO PEQUEÑA  COMPENSACIÓN Y EXPRESIÓN DE  GRATITUD  POR TODOS  LOS FRUTOS QUE HE RECIBIDO  EN MI LABOR DOCENTE  DE SU LABOR.
   B) CUÁL ES MI VALORACIÓN DE FEDICARIA.
-  FEDICARIA SURGIÓ DE LA UNION DE UN CONJUNTO DE GRUPOS DIDÁCTICOS DE  HISTORIA, GEOGRAFIA Y CIENCIAS SOCIALES /CRONOS, ASCLEPIOS,  ÍNSULA BARATARIA, GEA/CLIO…) QUE FUERON REFERENTES INELUDIBL ES PARA AQUELLOS PROFESORES DE HISTORIA Y GEOGRAFIA QUE  EN LA ETAPA FINAL DEL FRANQUISMO, EN LA TRANSICIÓN Y DURANTE   LA DEMOCRACIA,  BUSCABÁMOS FUNDAMENTAR NUESTRA TEORIA Y NUESTRA PRÁCTICA DOCENTE CON UN DOMINANTE  OBJETIVO CONTRAHEGEMÓNICO Y QUE NOS MOVÍAMOS DENTRO DEL PARADIGMA DE LA EDUCACIÓN CRÍTICA. LA FUSIÓN DE ESTOS GRUPOS EN LA PLATAFORMA DE FEDICARIA AUMENTÓ SU PROYECCCIÓN Y FORMALIZACIÓN DE SU TRABAJO Y EL RESULTADO HA SIDO LA IMPORTANTE OBRA  QUE HOY PUEDE PRESENTAR  TRAS 12 AÑOS DE VIDA FEDICARIA. OBRA QUE PUEDE VALORARSE CON EL ANÁLISIS DE LA NOTABLE  PRODUCCIÓN DE TESIS DOCTORALES, LIBROS, ARTÍCULOS DE SUS MIEMBROS PERO. SOBRE TODO,  A TRAVES DE SUS INSTRUMENTOS COLECTIVOS  HABITUALES DE ACTUACIÓN COMO SON LAS REUNIONES ANUALES CUYOS FRUTOS TIENEN SU PLASMACIÓN EN EL ANUARIO Y  LA PUBLICACIÓN ANUAL DE ESTA REVISTA CON- CIENCIA SOCIAL QUE YA LLEVA PUBLICADOS CON ESTE 12 NÚMEROS QUE SE CORRESPONDEN CON LOS 12 AÑOS DE VIDA DE LA ASOCIACIÓN, QUE ES DESDE LUEGO PARA ESTE TIPO DE ASOCIACIONES TODA UN ETERNIDAD Y NOS DICE MUCHO DE LA VIGENCIA Y ACTULIDAD DE SUS ACTIVIDADES.
. HAY DOS RASGOS DE  FEDICARIA QUE ME GUSTARIA RESALTAR Y QUE, A MI MODO DE VER, SON PARTE DE LA EXPLICACIÓN DE LA GRAN LABOR QUE  HA VENIDO Y ESTÁ  REALIZANDO: SUS MIEMBROS SON PROFESORES QUE  TRABAJAN EN LAS AULAS, EN LA PRÁCTICA DIARIA DE LA ENSEÑANZA  EN LOS TRES NIVESLES EDUCATIVOS, ESTO ES,  NO SON TEÓRICOS DE GABINETE. Y LA OTRA ES QUE FEDICARIA ES UNA ASOCIACIÓN TOTALMENTE INDEPENDIENTE Y NO ESTÁ VINCULADA A NINGÚN PARTIDO, SINDICATO O INSTITUCIÓN GUBERNAMENTAL
- LA LABOR DE FEDICARIA SE HA TRADUCIDO YA  EN LA CONSTRUCCION DE  UN RICO Y RIGUROSO CATÓLOGO DE  CATEGORIAS FLEXIBLES PARA EL ANÁLISIS DE LA PRÁCTICA EDUCATIVA DESDE LOS PLANTEAMIENTOS DE LA EDUCACION CRÍTICA  DE GRAN POTENCIA COMO SON, POR EJEMPLO, LOS MODOS DE EDUCACIÓN. LA CATEGORIA DE LOS PROBLEMAS SOCIALES RELEVANTES, LA EDUCACIÓN DE LA MIRADA Y EL DESEO O EL DE LA EDUCACIÓN CONSIDERADA COMO ESPACIO PÚBLICO
    C)    REVISTA CON- CONCIENCIA SOCIAL
ANÁLISIS GENERAL 
   BASTA CON ANALIZAR EL CONTENIDO DE LOS 12 NÚMEROS DE ESTA REVISTA PARA SER CONSCIENTES DE LA IMPORTANCIA DE LA LABOR DE FEDICARIA. A TRAVES DE SUS SECCCIONES FIJAS ( SUS EDITORIALES,  SU “TEMA DEL AÑO” QUE RECOGE EL FRUTO DE LOS  ENCUNTROS ANUALES, LA SECCION DE ENTREVISTAS EN PROFUNDIDAD A UN DESTACADO PERSONAJE  RELACIONADO CON LA EDUCACIÓN, SUS ANÁLISIS DE LOS SISTEMAS EDUCATIVOS EUROPEOS, PRIMERO, O DESPUÉS, SU SECCIÓN DE RESEÑAS), SE PUEDE SEGUIR PERFECTAMENTE LA ACTUALIDAD DE LA REALIDAD EDUCATIVA DE NUESTRO PAÍS. Y TODO ELLO PASADO POR EL TAMIZ DE LA VISIÓN DE LA EDUCACIÓN CRÍTICA  DEL QUE PARTICPAN SUS MIEMBROS (CREO QUE  TODA ESA LABOR DEBERÍA SER OBJETO YA DE UN TEMA DE TESIS DOCTORAL DE HISTORIA DE LA EDUCACIÓN QUE ANALIZASE LOS CONTENIDOS Y LA RECEPCIÓN ESA LABOR ENTRE LOS PROFESORES).
ANÁLISIS DEL CONTENIDO DE ESTE NÚMERO
            EL CONTENIDO DE ESTE NÚMERO 12 DE “CON- CIENCIA  SOCIAL” EXPFRESA BIEN LAS DOS NOTAS QUE HA MANTENIDO A LO LARGO DE SU VIDA ESTA REVISTA: EL TRATAMIENTO Y LA TOMA DE POSICIÓN ANTE LOS  TEMAS  ACTUALES Y MÁS RELEVANTES DE LA EDUCACIÓN QUE AFECTAN A NUESTROSSISTEMA EDUCATIVO Y LA COHERENCIA DE SUS CONTENIDOS, ANALIZADOS TODOS ELLOS DESDE EL PUNTO DE VISTA DE LA EDUCACIÓN CRÍTICA-
            LOS TRES GRANDES ASUNTOS  QUE TRATA CON- CIENCIA SOCIAL SON, EN SU EDITORIAL, EL DE LA CALIDAD DE ENSEÑANZA; EN LA SECCCIÓN DEL TEMA DEL AÑO: EL DE LA ENSEÑANZA DE LA CIUDADANÍA; Y EL DE LOS FUNDAMENTOS TEÓRICOS Y PERTINENCIA DE ENSEÑANZA DE LA MEMORIA HISTÓRICA EN EL DE LA SECCIÓN DE ENTREVISTAS (EN ESTE CASO CON EL FILÓFOFO REYES MATE).
EN CUANTO A SU ACTUALIDAD, EL TEMA DE LA CALIDAD DE ENSEÑANZA  ESTÁ DIRECTAMENTE  RELACIONADO CON EL MODELO DE EDUCACIÓN NEOLIBERAL QUE SE TRATA DE IMPLANTAR HOY EN LA ESCUELA ESPAÑOLA Y CUYA APLICACIÓN ESTÁ CONSIIGUIENDO UN INTENSO Y MAYORITARIO  RECHAZO  DEL PROFESORADO. 
            EL ASUNTO DE LA ENSEÑANZA DE LA CIUDADANÍA ESTE TAMBIÉN VINCULADO A OTRO  ASPECTO DE PLENA ACTUALIDAD QUE ESTÁ EN EL DEBATE PÚBLICO COMO ES EL DE LA IMPLANTACIÓN DE LA EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA EN LOS CURRÍCULOS DE LA EDUCACIÓN NO UNIVERSITARIA Y EL RECHAZO Y OPOSICIÓN  QUE A ESE INTENTO ESTÁ REALIZANDOLA JERARQUÍA ECLESIÁSTICA Y DETERMINADOS SECTORES DE LA DERECHA ESPAÑOLA.
 Y FINALMENTE, EL PROBLEMA DE LA FUNDAMENTACIÓN Y UTILIZACIÓN DIDÁCTICA DE LA MEMORIA HISTÓRICA  ES TAMBIÉN HOY UN TEMA DE PLENA VIGENCIA EN NUESTRO  PAÍS EN RELACIÓN CON LA APLICACIÓN DE LAS POLÍTICAS DE LA MEMORIA QUE SE TRATAN DE IMPLEMENTAR CON LA APLICACIÓN DE LA  LEY DE LA MEMORIA HISTÓRICA.
            EN CUANTO A  LA COHERENCIA, ESTO ES EL  DENOMINADOR COMÚN QUE PUEDE APRRCIARSE EN EL TRATAMIENTO DE ESTOS TRES ASUNTOS, VIENE DETERMINADO POR LA PERSPECTIVA QUE DESDE LA EDUCACIÓN CRÍTICA  OFRECEN LOS AUTORES DE LOS TRES ASUNTOS. LA CONCEPCIÓN NEOLIBERAL DE LA CALIDAD DE LA ENSEÑANZA ESTÁ EN RELACIÓN CON UNA CONCEPCIÓN DE LA EDUCACIÓN NO COMO UN  SERVICIO PÚBLICO, SINO COMO PRODUCTO MERCANTILIZADO Y SUS SUJETOS ( LOS PADRES Y LOS ALUMNOS) COMO CONSUMIDORES. LOS PROFESORES COMO AGENTES BAJO SOSPECHA QUE DEBEN SER EVALUADOS DE UNAS VARIABLES MEDIBLES, PERO QUE NO SÓLO NO  SE CORRESPONDEN CON LA COMPLEJIDAD DEL HECHO EDUCATIVO Y QUE EXCLUYEN LA MÁS IMPORTANTE QUE ES EL CONTEXTO SOCIAL, SINO QUE TAMBIEN DETERMINAN EN GRAN MEDIDA LA ACTIVIDAD EDUCATIVA DE LOS PROFESORES  Y LA VIDA  ORGANIZATIVA DE LOS CENTROS Y   SON UN GRAN OBSTÁCULO PARA TODO INTENTO DE UNA ENSEÑANZA CRÍTICA. LOS ALUMNOS SOMETIDOS A PRUEBAS INICIALES, DE DIAGNOSTICO,  Y EXÁMENES A TODO PASTO QUE SE CONSTITUYEN EN ELEMENTO FUNDAMENTAL DE LA ACTIVIDAD DOCENTE Y DETERMINAN GRAN PARTE DE LA ACTIVIDAD  EDUCATIVA Y LOS PROFRESORES SOMETIDOS A UNA INÚTIL Y ESCASAMENTE FUNDAMENTADA EVALUACIÓN  DOCENTE .
            LA CONCEPCIÓN DE LA EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANIA  ENTENDIDIDA COMO UNA ASIGNATURA QUE RESPONDE EN LAS COMPETENCIAS QUE SE LE ATRIBUYEN EN EL CURRÍCULO DE LA ASIGNATURA OFICIAL Y EN LOS DOCUMENTOS DE LA UNIÓN EUROPEA A UNA CONCEPCIÓN DE LA  FORMACIÓN CIUDADANA COMO UNA  CIUDADANIA  FORMAL, NO PARTICIPITATIVA, DE ESCASO CALADO CRÍTICO, DEJANDO A UN LADO LA POSILIDAD DE UNA  FORMACIÓN CIUDADANA BASADA EN LA CONSTRUCCIÓN DE UN CIUDADANO PLANETARIO, FORMADO EN LA TEORÍA Y EN LA PRÁCTICA DE LOS PROBLEMAS REALES COTIDIANOS Y EN LA CONSIDERACIÓN DE LA ESCUELA COMO ESPACIO PÚBLICO. FINALMENTE, ESTE NÚMERO ARROJA BASTANTE LUZ SOBRE LA CONVENIENCIA DE UTILIZAR LA MEMORIA HISTÓRICA CON UNA SÓLIDA  FUNDAMENTACIÓN ETÍCA COMO UN ELEMENTO IMPORTANTE PARA LA FORMACIÓN CIUDADANA, COMO SE DESPRENDE DEL CONTENIDO DE LA ENTREVISTA CON REYES MATE.
            QUIERO TERMINAR LEYENDOS  UN PÁRRAFO SACADO DE UNO DE LAS RESEÑAS  QUE RECOGE ESTA REVISTA Y . QUE  EN LA COYUNTURA ACTUAL DE CONFLICTO POR LA QUE PASAMOS EN ASTURIAS CON EL INTENTO DE LA ADMINISTRACIÓN SOCIALISTA ASTURIANA DE DAR UN PASO MÁS EN LA APLICACIÓN DEL MODELO NEOLIBERAL A LA ENSEÑANZA EN ESTA AUTONOMIA CON LA  PUESTA EN PRÁCTICA  DE LA EVALUACIÓN DE LOS PROFESORES, LAS PRUEBAS DE DIÁGNÓSTICO Y LAS DEL INFORME PISA Y LOS INNUMERABLES EXÁMENES QUE DEBEN SOPORTAR LOS ALUMNOS Y CON   UNA CONCEPCIÓN DE LA DIRECCIÓN DE LOS CENTROS Y DE LA ORGANIZACIÓN DE LOS MISMOS CON LOS CRITERIOS DE GESTIÓN EMPRERIAL, ME PARECE QUE LO QUE SE DICE EN ESE PARRAFO, LOS  RESPONSABLES DE LA EDUCACIÓN EN NUESTRA COMUNIDAD DEBERÍAN NO OIR, SINO ESCUCHAR.

viernes, 21 de abril de 2017

LA HERENCIA DE SANTIAGO MELÓN

                               LA HERENCIA DE SANTIAGO MELÓN
                                                   JULIO ANTONIO VAQUERO IGLESIAS

                                                                         
     Año y pocos meses después de su fallecimiento, acaba de aparecer la obra completa del historiador, catedrático de instituto durante gran parte de su vida profesional y catedrático de Historia económica de la Universidad de Oviedo, Santiago Melón. Editada primorosamente por la editorial asturiana KRK en colaboración con la Universidad de Oviedo, en el marco de su colección de temática asturiana “Días de Diario”, no es, desde luego, una obra extensa. Está recopilada en un solo  volumen, pero  se puede aplicar  a ella, y en este caso sin el riesgo de caer en tópico, la conocida sentencia de Gracián de que “lo bueno, si breve, dos veces bueno”. No estamos, desde luego, ante el habitual conjunto de escritos académicos especializados resultado de una programada carrera profesoral, sino de un ramillete de ensayos, introducciones, artículos  académicos e incluso escritos literarios de una gran diversidad temática pero todos ellos expresión y muestra inequívoca del elevado nivel cultural, la agudeza intelectual y el buen hacer literario de su autor.
            Si quisiéramos identificar un centro de su interés de historiador en esa obra tan diversa, sin duda, habría que citar sus  trabajos ya clásicos sobre la historia de la Universidad de Oviedo en su etapa de mayor brillantez que fue la del período finesecular con el magisterio de los institucionistas del Grupo de Oviedo. Con ese tema comenzó su carrera profesional, dedicándole su memoria de licenciatura, Un capítulo de la Universidad de Oviedo, en unos años, en pleno franquismo, en que no era  bien visto por los ojos del poder tratar de aquellos intelectuales y de su ideología liberal republicana. Su dirección corrió a cargo del que fue su tutor intelectual en la universidad madrileña, Santiago Montero. Asunto que continuó siendo el campo preferente de su investigación  prácticamente hasta el final de su vida con otros trabajos sobre la Extensión Universitaria, el viaje de Rafael Altamira a América, el americanismo del Grupo de Oviedo. Y del más reciente dedicado a reconstruir la historia de la Universidad de Oviedo  durante la guerra  civil. Es decir, los denodados y fructíferos intentos del represor rector Gendín para evitar el proyecto de su cierre por parte del ministro Sainz Rodríguez a cambio de la ignominiosa damnatio memoriae de su etapa republicana y liberal finesecular.
            Todos estos trabajos ya habían sido recopilados en un volumen editado por la Universidad de Oviedo con motivo de la conmemoración del 98, del que, en su momento, dimos cumplida y positiva razón en este mismo suplemento.
Por ello, si hubiera que poner una etiqueta a Melón como historiador sería la de haber sido, tras Canella y no con muchos más, uno, sino el principal, de los más destacados historiadores de la Universidad de Oviedo. Pero es difícil etiquetar una obra tan singular como la del profesor ovetense. Como demuestran los varios y diversos apartados en que han  agrupado sus trabajos los profesores Víctor Álvarez Antuña, Florencio Friera Suárez y Álvaro Ruiz de la Peña que  han tenido a su cuidado la edición de esta obra completa, el registro de su contenido es amplio. Además de los relativos al  “alma mater” ovetense, se incluyen en este volumen aproximadamente una veintena de trabajos agrupados bajo diferente rúbrica: “Estudios literarios”, “Historia y economía”, “Sociología” y “Episodios familiares”. 
            En realidad, y dejando a un lado sus trabajos sobre sociología- sobre todo, el que realizó como tesis de doctorado sobre la sociología de Emilio Durkhein que, sin duda, tuvo una influencia duradera en su concepción historiográfica- el denominador común de la mayor parte de su obra  es su referente asturiano. Y con todo y con ello tuvo que sufrir injustamente el rechazo de  su candidatura como miembro del IDEA. Jovellanos, Rubín de Celis, Campoamor, Antonio García Oliveros, el marqués de Santa Cruz, Ramón Pérez de Ayala, Aramburu y Zuloaga, Canella, Pepín Quevedo, Posada Herrera son, entre otros, algunos de los más  destacados asturianos sobre los que trató en artículos, ensayos, prólogos e introducciones. La generación del Carbayón y la Revista de Asturias; la revolución de 1820; la ilustración asturiana; la cultura y la Universidad ovetense; la Restauración; el regeneracionismo; el americanismo del Movimiento de Oviedo; la Restauración y el Desastre en clave asturiana fueron, entre otros, los temas  relativos a la historia asturiana sobre los que escribió brillantemente.
Como  sabemos bien todos los que hemos trabajado sobre ese período, Melón fue un profundo conocedor de la etapa de la Restauración en Asturias, sobre todo, en su dimensión cultural. Como muestra de su independencia de criterio como historiador e intelectual, podemos señalar uno de sus trabajos tardíos( Restauración y Desastre, 1998) para la revista Clarín con motivo de la conmemoración del 98 sobre la Restauración. En este trabajo no se dejó llevar  por los cantos de sirena del reciente revisionismo historiográfico que  en sentido positivo cierta historiografía ha venido realizando  de esta etapa, y siguió interpretando aquel régimen, como lo que realmente fue, un espectáculo de fantasmagoría y corrupción.
            En relación con la cultura asturiana, Melón dejó bien sentada y razonada su posición al respecto  en el que es, sin duda, uno de sus más brillantes e interesantes textos: Introducción la Poesía ( en bable) de Pepín Quevedo. En él se esboza, en una excelente prosa, una original y realista teoría sobre Asturias y la mentalidad colectiva asturiana , el regionalismo asturiano y el bable como contexto explicativo de la obra poética en bable de Pepín Quevedo.
            En estos años finales de su vida, el catedrático ovetense estaba dedicado escribir sobre su historia familiar y la muerte dejó desgraciadamente para sus lectores inconclusa esta tarea. Porque en  las muestras que aparecen en este volumen de esos escritos se puede apreciar claramente, por su gran calidad, los elementos que le definieron como historiador e intelectual. Su excelente capacidad narrativa, su profunda cultura histórica sobre cualquier época de la historia y su aguda inteligencia alcanzan su máxima expresión en estos capítulos sobre las peripecias históricas y familiares de un libro de Diderot hallado en la biblioteca de su padre; o en los que nos cuenta el origen judío de su familia riojana.
            La verdadera riqueza, el principal capital, que el investigador y el intelectual- si realmente lo son- crean a lo largo de su vida es su producción intelectual. La cual constituye, en verdad, su auténtica herencia. Por eso, ante este volumen con su obra completa, estamos, en cierta medida, en presencia del verdadero testamento de Santiago Melón. Y es , sin duda, una producción  valiosa, como, con buen criterio, la estima  el rector Juan Vázquez en su presentación de este libro, más- a mi entender- por su valor de uso, que por el valor  de cambio académico que tuvo para su autor, lo que le añade un plus de reconocimiento. Uno de los legados más preciados de esa herencia, como se muestra en su anexo donde se recogen los escritos de despida de sus amigos y en la introducción de Ignacio Ruiz de la Peña, es el de haber logrado reunir en torno a él un grupo de amigos tan fieles e incondicionales. Éstos, como sus discípulos de instituto y de universidad y sus lectores, difícilmente olvidarán su  cualificado, agudo y humano magisterio. 
                                      SANTIAGO MELÓN Y  MARCUSE
                                                          J.A.V.I
            Santiago Melón no sólo fue historiador, sino también un intelectual con una clara conciencia y opinión propia formada  sobre los problemas de su tiempo. La revolución estudiantil del 68 motivó un pequeño trabajo suyo sobre “Herbert Marcuse y nuestro tiempo ”. En él analiza con la claridad expositiva que le caracteriza el contexto ideológico y sociológico en que se produce aquel movimiento estudiantil y el pensamiento del pensador alemán que tanta influencia tuvo sobre los sesentayochistas, y lo valora críticamente. Aun reconociendo con Marcuse los males aportados por el capitalismo tardío, Melón no acepta desde la modernidad racionalista sus conclusiones por irracionalistas:”Coincidimos- escribía Melón- con Marchais (secretario del PC francés) y todos aquellos que condenan estas erupciones de irracionalismo político. Frente a tales manifestaciones podemos enarbolar una escueta consigna: retorno al clasicismo(...) ( que es) conciencia de las limitaciones, confianza en la razón, distinción entre lo verdadero y lo falso, de lo vivido y lo soñado, de lo posible y lo imposible, de las voces y los ecos. Marcuse, que es eco de ilustres pensadores, es también confusión”.
---------------------------------------------------------------------------------------------------------- 
                                          REGIONALISMO ASTURIANO
                                                                    J.A.V.I
“El regionalismo asturiano- escribe Melón en su Introducción a “Poesía ( en bable) de Pepín Quevedo- fue pacífico y no tuvo pretensiones políticas y culturales. Se limitó a señalar lo evidente; su personalidad geográfica. No pasó de ahí. Jamás pensó en afirmar una personalidad económica o ideológica, o simplemente literaria y cultural. Así resulta que el regionalismo asturiano es un regionalismo de cosas, de materialidades: se limita a cantar, añorar, sentimentalizar el prado verde, el hórreo, la sidra, la catedral, la mina, la pomarada, las callejuelas (...). Podríamos llamarlo- a condición de recta interpretación- “regionalismo materialista”, puesto que se liga a cosas evidentes, tangibles y sólidas(...).En fin nuestro regionalismo no pasa del nivel de lo típico. El tipismo es el elemento diferencial al que nos agarramos los asturianos cuando queremos autoafirmarnos, y el tipismo es, por otra parte, lo apreciable a simple vista, lo externo y epidérmico”.
                                                 OVIEDO AL FONDO
                                                            J.A.V.I
            Melón no sólo fue ovetense de nacimiento, sino también de vocación; y, en relación con esa doble condición, profundo conocedor de la historia de la ciudad  y de sus personajes en los siglos XIX y XX. Oviedo, podríamos decir, fue siempre el escenario de fondo de su vida y su obra. Una de las mejores descripciones de ese Oviedo contemporáneo se deben a su pluma. Es el capítulo titulado “Los dos últimos siglos” del Libro de Oviedo. En él se pueden leer descripciones  tan expresivas como ésta del Oviedo levítico: “Los ovetenses, habituados a su medio, vivían  en las casuchas desvencijadas de la Encimada, transitaban por las estrechas calles que, como raíces de un enorme árbol, serpenteaban al pie de esa torre que parecía un mástil; oían una y otra vez los sonidos de las campanas de iglesia que parecían vestir el aire con roquete y, así, día a día, iban tejiendo su pequeña historia personal y la pequeña historia de la ciudad. El señor obispo, treinta y seis canónigos y unas cuantas docenas de clérigos de fila cuidaban de la mies; la universidad digería pesadamente, con somnolencia el bajo escolasticismo que era todavía el plato fuerte de la enseñanza superior”.  

( PUBLICADO EN EL SUPLEMENTO CULTURAL DE LA NUEVA ESPAÑA, DE OVIEDO)
                                                   

lunes, 10 de abril de 2017

LA INTRAHISTORIA DE LA LEGALIZACIÓN DEL PCE
                                        JULIO ANTONIO VAQUERO IGLESIAS









Este 9 de abril se  cumple el cuarenta aniversario de uno de los hechos claves de la Transición española: la legación del PCE. Alguien podría pensar que cuatro décadas después, ese acontecimiento está definitivamente  aclarado  y  es ya  un episodio cerrado  de la historia de la Transición. Pero, como demuestra este libro del historiador y profesor de la Universidad de Extremadura Alfonso Pinilla García, La legalización del PCE. La historia no contada( 1974-1977) , esto no así.. No sólo, porque la Historia siempre está en proceso de construcción y sujeta a nuevas preguntas por  las nuevas generaciones, sino porque la aparición de nuevas fuentes pueden permitir matizar y precisar los hechos y, con ello, su interpretación y significado, como, en cierta medida, ocurre con el relato que nos aporta este libro.
 Pinilla ha construido su libro a partir de una documentación inédita hasta ahora: el archivo de uno de los personajes decisivos para que tuvieran lugar las conversaciones y negociaciones  entre el presidente de Gobierno, Adolfo Suárez y Santiago Carrillo, secretario general de PCE. Me refiero al abogado José Mario Armero que no sólo fue, como demuestra este libro, un mero intermediario en estas secretas y ocultas negociaciones sino un personaje activo y decisivo en ellas. Ese archivo, al que accedió nuestro historiador gracias a la intermediación de la conocida periodista, Pilar Urbano, que es, además, la autora del prólogo del libro, contiene  las notas informales que fue tomando Armero de las relaciones y negociaciones entre Carrillo y Suárez a medida que se desarrollaban los contactos y reuniones que culminaron en aquel “sábado rojo “, 9 de abril de 1977, en que Suárez, aprovechando  la Semana Santa, dio anuncio a la legalización del PCE. Pero también el archivo contiene un diario formal de todo ese proceso que Armero iba dictando a su esposa Ana Montes. A través de esa documentación prioritariamente, pero también del contenido de las memorias y el diario  de Carrillo de ese año y los libros publicados sobre estos hechos por algunos historiadores y periodistas, nuestro historiador ha construido un trabajo de investigación que, como él mismo apunta, no es sino la intrahistoria de ese importante hecho histórico de nuestra historia contemporánea.  
  La legalización no fue sino el resultado de  un pacto en el que  ambos líderes  obtuvieron sus respectivos beneficios:  para  Suárez la condición sine que non  para obtener  la legitimidad del nuevo régimen democrático homologable a los europeos  que el exfalangista se proponía instaurar; para Carrillo, a cambio de su moderación, estar ya dese el primer momento en igualdad de  condiciones con el resto de los partidos ante las decisivas primeras elecciones que se iban a celebrar y capitalizar así su hegemonía en la lucha contra la dictadura.
 En torno a ese análisis del proceso de legalización, el autor trata  diversos temas. Desde los primeros contactos con Carrillo del entonces todavía Príncipe, don Juan Carlos a través, primero, de Nicolás Franco, el sobrino del dictador y después de Manuel de Prado y Colón de Carvajal , en 1974 y 1975 hasta  la legalización del PCE en abril de 1977 y el posterior malestar militar que el diario de Armero  recoge que se vive en el seno de los medios suaristas como  una más que  probable amenaza de un golpe militar, pasando por la primera entrevista a través de Armero entre Suárez y Carrillo  en agosto de 1976 en la casa de Teodulfo Lagunero, mecenas de Carrillo, en Cannes, la ansiedad de  éste para no quedar fuera de juego y su órdago al  gobierno al presentarse en Madrid en plena clandestinidad, su detención y subsiguiente liberación, la génesis y la definitiva entrevista en que llegaron al acuerdo los dos líderes celebrada en el chalet de Armero en Aravaca en febrero de 1977 y la cumbre eurocomunista en el mes de marzo siguiente celebrada en Madrid y el proceso jurídico  por el que atravesó el expediente de legalización del PCE
 Sin duda, como apunta nuestro historiador la documentación que ha utilizado le ha permitido trazar la intrahistoria (entendida al modo unamuniano como  esa callada sucesión de acontecimientos que no emergen a la luz de los libros y de la prensa) de ese ese hecho decisivo de la Transición y con ella tener una visión más completa de la Historia (con mayúscula)  de ese acontecimiento y de la Transición en su conjunto. Pero mantener la tesis de que es “quizás” la intrahistoria “la que permite acceder a la verdadera naturaleza (…) del excepcional cambio operado en España tras la muerte de Franco” (p. 344)  puede, como poco, parecer a muchos lectores, como le  ocurre al que esto escribe,  algo exagerada. Ahora que tanto se discute de la naturaleza de la Transición (de la que la legalización del PCE fue un hecho decisivo), de si  fue una traición o un proceso admirable, la intrahistoria puede ser, sin duda, un elemento más para aclararlo, pero no desde luego la panacea que lo explique todo. 
  Sin duda, un libro  de interés, bien escrito, que añade a  su atrayente asunto el de la lectura del anexo documental que le acompaña con parte de los documentos del archivo de José Mario Armero y su esposa.
 ( PUBLICADO EN EL SUPLEMENTO CULTURAL, DE LA NUEVA ESPAÑA, DE OVIEDO)

 .

lunes, 3 de abril de 2017

LA IDEOLOGÍA DEL TRUMPISMO
                                                            Julio Antonio Vaquero iglesias 


Steve Bannon, consejero de Trump





¿Cuál es la ideología política que fundamenta el programa de gobierno del presidente Trump? La pregunta es pertinente de por sí, pero todavía lo es mucho más si tenemos en cuenta el escaso nivel intelectual del actual ocupante de la Casa Blanca. ¿ Es su práctica política ultraderechista un conjunto de   medidas xenófobas respecto a los emigrantes mexicanos y, sobre todo, a los musulmanes combinadas con un nacionalismo ultraconservador, proteccionista y antiglobalizador planteado todo ello de manera inconexa y sin ningún sustrato ideológico de fondo?
    La constitución del gabinete presidencial y sus primeras medidas nos dicen que esto no es así, que detrás de su programa y de las primeras medidas tomadas está la ideología de su jefe de estrategia y hombre fuerte del equipo presidencial: Steve Bannon    Éste es la verdadera mano ultraderecha del presidente como demuestran el importante papel que desempeña en la nueva Administración al ser  autorizado para formar parte, al margen de lo que han sido los usos habituales presidenciales, miembro del Consejo Nacional de Seguridad, además de ser el redactor del discurso  presidencial inaugural y el inspirador del decreto del veto a la entrada en Estados Unidos de migrantes de una serie de países musulmanes o de establecer relaciones con los movimientos de ultraderecha europeos.
 Para comprender, pues, cuál es la ideología en que se fundamenta el proyecto político de Trump es necesario conocer  la de su más directo e influyente consejero. ¿Quién es éste  y cuál su ideología?  Steve Bannon antes de ser nombrado jefe de campaña del presidente, era ya un conocido líder de la derecha alternativa norteamericana (el movimiento“allt-right”). Nacido en una familia de trabajadores fue en su primera etapa un simpatizante demócrata y fervoroso admirador de Kennedy, pero descontento con la política del partido demócrata, se pasó al bando republicano para derivar finalmente en los ochenta  hacia  posiciones de ultraderecha y convertirse en uno de sus líderes a través de su participación en la plataforma de comunicación de esa orientación ideológica Breetbart de la que terminó siendo su director y editor. Antes había sido empleado del Goldman Saachs y productor, director y guionista de Hollywood, actividad en la que consiguió  amasar una mediana fortuna. 
 La ideología de Bannon está en la línea de la del movimiento ultraderechista del Tea Party, pero con planteamientos y contenidos todavía más radicales que aquél y con la pretensión de darle una dimensión globalizadora  para lo que propone su conexión con los movimientos europeos de ultraderecha con una acentuada  orientación racista, como plantean aquellos, hacia el mundo musulmán, pero, sobre todo, contra el  yihadismo al que califica de ”fascismo religioso”, pero también hacia todos los migrantes económicos o políticos   que han accedido a Estados Unidos en los últimos años sobre todo los mexicanos y los provenientes del resto del mundo latinoamericano.
 La raíz de estas actitudes racistas está en su visión ultraconservadora y esencialista  de la nación norteamericana. Según  su pensamiento, el “establishment” económico y político y económico (sobre todo, los demócratas, pero también un sector de los republicanos, encarnados respectivamente en los Clinton y Reagan) ha cometido la traición del acabar con el capitalismo de base judeocristiana. Esto es: aquel capitalismo que se había impuesto tras las dos guerras mundiales y había sido el creador de una etapa de gran riqueza y cuyos  beneficios también se habían repartido entre la clase media y trabajadora, ha sido sustituido por lo que él denomina como capitalismo clientelar, esto es,  el que vive a costa del Estado y cuyo escenario para la producción y para el mercado es el mundo globalizado, causando  la crisis de  esas clases .La inversión de la situación pasa, pues, por  la vuelta al capitalismo de base judeocristiana que respete los valores cristianos conservadores en un mercado nacional protegido. En realidad, Bannon piensa que lo que realmente ha llevado a la  crítica situación actual no es sino una crisis de  valores. Esto es, la ruptura con los valores tradicionales sustituidos por una cultura  egocentrista en la que el único Dios es el dinero.       
       Esa traición de la élite  económica y política  se consumó, según el consejero de Trump, con el rescate financiero que el gobierno de Bush hijo hizo de la banca norteamericana tras producirse la caída del Lehman Brothers contra los intereses de las clases media y trabajadora norteamericanas que constituyen e¡ verdadero corazón de los Estados Unidos  y deben de ser-como lo han sido- el granero de votos y apoyos del proyecto  político de Trump. Para ello es necesario luchar también contra los grandes  medios de comunicación que han legitimado las prácticas políticas de esas élites políticas y económicas y esto debe hacerse poniendo en práctica la política de la posverdad que apela más a los sentimientos que a los datos objetivos.
El proyecto político de Trump reproduce, como vemos visto, el pensamiento político de su consejero. ¿Es extraño, pues, que en algunos medios norteamericanos se le denomine como el presidente Bannon?   

       ( PUBLICADO EN LAS PÁGINAS DE OPINIÓN DE LA NUEVA ESPAÑA, DE OVIEDO)