domingo, 22 de agosto de 2021


 







 CAMBIO CLIMÁTICO: CODIGO ROJO PARA LA     

                HUMANIDAD

                                                                   JULIO ANTONIO VAQUERO IGLESIAS

   El recientemente publicado sexto informe de la ONU sobre el cambio climático (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el cambio climático) es demoledor y enfrenta al  mundo al mayor problema global que amenaza su futuro no lejano, sino inmediato, ya presente en nuestra experiencia cotidiana. Los datos y conclusiones obtenidos por los científicos que ha llevado a cabo ese proyecto, suponen un paso decisivo e incontrovertible en el diagnóstico de lo que supone e implica el cambio climático para la humanidad.

 En primer lugar, este Informe es la constatación del aumento de 1,1 grado  medio más de la temperatura del globo en relación con la etapa preindustrial  resultado del influjo de los gases de efecto invernadero de origen humano y cuyos efectos negativos son todos esos desastres  climáticos  que todos los habitantes del planeta estamos sufriendo ya como las extremas olas de calor, inundaciones, deshielo del Ártico aumento del nivel de los mares…. con sus negativas   consecuencias  para la vida y la actividad humanas.

Al contrario que en el informe anterior en el que no había una explícita  constatación de que era el hombre el responsable de esos adversos cambios climáticos, en este sí está presente: es la acción humana derivada de su actividad económica desde la Revolución industrial la verdadera causa responsable de esa situación límite a la que está llegando la humanidad.

Pero, además, el pronóstico es explícitamente negativo: de seguir así se espera que los 1,5 grados se superen ya en los próximos veinte años debido a los gases de invernadero ya emitidos. Pero en la idea de que es la acción humana la responsable de ese calentamiento, algunos de los autores consideran que  ese nivel de calentamiento por encima de los 1,5 grados no tiene por qué ser   irreversible si se producen reducciones profundas en las emisiones de dióxido de carbono y otros gases de invernadero. Si por el contrario no se actúa en ese sentido y las emisiones de gases siguen creciendo al ritmo actual, se llegaría a un incremento de la temperatura global de  unos 4,4 grados en un plazo de unos veinte años, situación que  implicaría la multiplicación y la mayor intensidad de los efectos climáticos negativos para la humanidad

Estamos en una auténtica situación de “código rojo” para la humanidad que exigiría profundos cambios en nuestra economía y en nuestro modo de vida que estarían  en las antípodas de lo que el modelo (económico y de vida) neoliberal globalizador dominante ha implantado y trata de seguir impulsando. Basta analizar la recepción que el informe ha tenido en los medios del capitalismo dominante y de la extrema derecha y también, por qué no, por algunos sectores de la derecha conservadora y liberal (sólo hay que acordarse del primo de Rajoy como símbolo)  para ser conscientes  de que, una cuestión que debería de estar por encima de cualquier planteamiento de  derecha o izquierda,  desgraciadamente no va a ser así.

 Las  barbaridades e incongruencias que están manteniendo, tras las huellas de Trump, los portavoces de nuestro partido de extrema derecha VOX ante el contenido del informe climático de la ONU son, sin duda y desgraciadamente, la constatación más evidente de ello.      

(Publicado en las páginas de opinión de La Nuev a España, de Oviedo)

viernes, 23 de julio de 2021

 

 

                                               SILENCIO CÓMPLICE

                                                JULIO ANTONIO VAQUERO IGLESIAS

 La estrategia electoral del PP de Casado le está haciendo caer en graves contradicciones. Está claro que el actual líder del PP y su formación tratan por todos los medios de impedir que el partido de extrema derecha español, Vox, cuyas expectativas electorales parecen ir viento en popa en unas futuras elecciones, no le arrebate parte de su clientela y le impida agrupar a los votantes de derecha en torno a su partido. Y para evitarlo su líder Casado, proveniente parece ser de una familia republicana, está haciendo graves concesiones ideológicas a los probables votantes de Vox para que no se vayan al redil de la extrema derecha. Pero ello le lleva a entrar, como decíamos, en flagrantes contradicciones que le están poniendo en graves aprietos ideológicos y ha obligado a sus  subordinados y a importantes líderes de su partido a aclarar y dar marcha atrás en las concesiones y silencios cómplices en que el líder popular está incurriendo.

 El último acto de esa contradictoria estrategia ha sido sin duda su silencio en unas jornadas celebradas en Ávila preparatorias para la Convención nacional del PP el próximo octubre en las que, dada la estrategia de unir a la derecha en torno al PP,  fueron invitados varios elementos ligados a los planteamientos de la extrema derecha  como fue la del  exministro de Suárez y uno de los fundadores de Vox, Ignacio Camuñas,  realizó unas controvertidas declaraciones en su intervención sobre la guerra civil española negando el golpe de Estado de Franco contra el régimen democrático republicano y culpando a  éste de ser el responsable de la guerra civil.

 La callada por respuesta que ante esa torticera y ahistórica interpretación  del origen de la guerra civil  dio Casado provocó un aluvión de críticas desde todos ángulos del espectro de la izquierda parlamentaria, obligando a varias intervenciones de parte de los líderes de su partido matizando y negando la interpretación del señor Camuñas. La más clara y rotunda fue la del  líder que le está sacando de todos los atolladeros en que se mete su presidente, el  gallego Feijoo.

Pero, sin duda, ese silencio evocador de una estrategia electoral que trata de unir a la derecha en torno al líder del PP deja claro que el señor Casado mantiene una postura y una idea que está bastante alejada de la que la historia ciencia ha proporcionado de nuestra guerra civil y el golpe de estado que fue el origen del conflicto y la dictadura posterior. Baste recordar  su intervención reciente en el Parlamento donde  dejó aquella perla  que expresa su dudosa interpretación de la guerra civil y la dictadura. Para él, dijo en aquella ocasión, la guerra civil española no fue sino “un enfrentamiento entre quienes querían una democracia sin ley y quienes querían una ley sin democracia”.

  Esa ambigua manera de interpretar el origen de nuestra guerra civil, en consonancia con su estrategia política que trata de evitar que se le vayan los votos para Vox, es la que le lleva a rechazar la ley de la memoria histórica  que ha propuesto la coalición gubernamental y se propone sustituirla por una ambigua “ley de concordia” que incida, sobre todo,  en los valores del acuerdo entre españoles que trató de establecer la transición. Como si ambas posiciones fueran incompatibles entre sí.

( PUBLICADO EN LAS PÁGINAS DE OPINIÓN DE La Nueva España, de Oviedo)

lunes, 19 de julio de 2021

 

 

                                      QUÉ ESTÁ PASANDO EN CUBA

                                                                             JULIO ANTONIO VAQUERO IGLESIAS

Las protestas de una parte de la población cubana por la angustiosa situación a que se ha llegado en la isla  por los problemas derivados del descenso de los ingresos por del bajón turístico y la expansión de la pandemia y que se han traducido en mayores dificultades que las ya eran  habituales para el abastecimiento de alimentos y otros elementos esenciales para la supervivencia de sus ciudadanos, han puesto en dificultades de supervivencia al régimen introducido por Castro desde hace alrededor de sesenta años.

 Esa crítica situación ha originado en Estados Unidos, Europa y en parte de América Latina la denuncia reforzada de un régimen como el cubano al que se le acusa de ser una dictadura a la  que es necesario poner fin de una vez para siempre y esas voces se han elevado, sobre todo, cómo no, en los medios de la derecha y la extrema derecha de esos países que han visto en la actual situación crítica de la isla la gran oportunidad para dar el golpe de gracia a un régimen  que siempre se movió en los valores de la izquierda, y al que muchos de aquellos han visto siempre como una  anomalía con la que había que acabar para que no sirviese de ejemplo a un continente como el americano en el que la pobreza y el dominio imperial norteamericano eran la base de la desigualdad y la explotación de sus habitantes.

 No deja de ser una gran paradoja que se acuse al régimen  cubano de dictadura cuando vemos por todas partes cómo las democracias occidentales suspenden en sus prácticas democráticas y son incapaces de poner fin a las desigualdades sociales y acabar con la pobreza. ¿ Es esa la democracia que quieren imponer en Cuba tras derribar a lo que queda de la evolución del régimen castrista? ¿ Quieren ponerle realmente fin para paliar la angustiosa situación de una población agobiada por la escasez y las privaciones (lo que, sin duda, sería loable por su parte ) o simplemente asfixiarlo definitivamente para que no sea un mal ejemplo para América Latina?

Si fuera realmente lo primero esos denunciantes acudirían cuanto antes en auxilio de esa población desabastecida y empobrecida.  Pero eso no parece que sea la intención de los que lanzan tales acusaciones de dictadura al régimen cubano y deberían de recomendarle la necesidad y las virtudes derivadas de  transformarse políticamente y avanzar hacia un sistema de democracia liberal y apoyar en ese sentido  y con esa finalidad a la población cubana La postura, por ejemplo, del presidente norteamericano Biden es un ejemplo de esas prácticas torticeras. Él, que  haciendo honor a sus políticas progresistas debería apoyar la apertura política de  Cuba, practica, sin embargo, la política del cuanto peor, mejor, manteniendo un embargo que es el residuo más palpable de la habitual política imperialista que el águila norteamericana ha practicado sobre la isla desde su independencia de España. Política que desde el triunfo de la revolución castrista ha sido llevada a cabo por todos los presidentes norteamericanos, comenzando por  la del tan alabado presidente Kennedy y su apoyo al lobby anticastrista de Miami y sus aventuras terroristas. Lobby que, por cierto, siempre recibió el apoyo y el reconocimiento del Partido Popular español, sobre todo, durante el mandato del que parece que ha sido el iniciador de todos los males de nuestro país, el señor Aznar.

   No, no es así como debe apoyarse y auxiliar a la sufrida población cubana, sino  tratando de que salga de esta angustiosa situación crítica por la que está atravesando y apoyándola para que desde dentro haga las reformas políticas que sus ciudadanos deseen. Lo contrario sería que de nuevo cayera en manos de aquellos que la condujeron al negro agujero del que la sacó el castrismo.

(Publicado en las páginas de opinión de La Nueva España, de Oviedo)

martes, 13 de julio de 2021


 

 

                                CHULETÓN AL PUNTO

                             JULIO ANTONIO VAQURO IGLESIAS

    Las polémicas declaraciones del ministro  Garzón sobre la necesaria limitación del consumo de la carne procesada han sacado a la luz múltiples consideraciones de interés político y social.  Que hay que limitar el consumo de la carne procesada por los negativos efectos que origina su producción sobre el cambio climático es una consideración que difícil puede ponerse en duda, siempre teniendo en cuenta que limitar su consumo no es prohibir su producción con los considerables y negativos efectos que ello podría traer para una actividad tan necesaria para la supervivencia de tantas personas como es la economía  ganadera.

 Lo que no es de recibo nos parece a muchos es realizar  tales declaraciones fuera de un contexto político planificado como objetivo de una campaña seria  bien estudiada y meditada por todo el Gobierno y no ir por libre y realizarlo como  unas declaraciones de un solo Ministerio a modo de boutade de un ministro sin competencias que apenas generado iniciativas y campañas que hubieran sido muy necesarias como, por ejemplo, la lucha contra la abusiva subida de la electricidad como consecuencia de la imposición un monopolio de tres empresas ( que como siempre y en tantas aspectos que hoy padecemos nos trajo la política de ultraderecha de señor Aznar) . Que yo recuerde poco o nada hizo nuestro flamante ministerio de consumo contra esa injusticia manifiesta, aunque sólo fuera en el terreno de lo simbólico declarativo. Tal  planteamiento lo que nos lleva es a la constatación de lo que venimos sufriendo  constantemente con este Gobierno de coalición: su falta coordinación y de planteamientos compartidos en cuestiones que, sin duda, son aceptables desde el pensamiento y la necesaria actuación de la izquierda.

 Por si no fueran suficientes la mencionadas declaraciones  de un ministro casi inédito en sus actuaciones como Garzón, la “chulería”- no se expresarlo de otra manera y lo escribo sin  ánimo de ofender- de la respuesta del jefe de Gobierno ante este real problema manifestando que a él lo que le encanta es un chuletón al punto no deja de ser un broma pesada, pero de mal gusto que no puede permitirse el dirigente de un Gobierno ante un problema de gran calado e importancia que, además, está incorporado a los proyectos de futuro de  la famosa Agenda 2050. El señor Sánchez ha perdido la oportunidad de haber apoyado a su ministro, matizando todo lo que hubieran  sido necesarias sus declaraciones ante un serio y real problema ante el que pocas bromas son de recibo.  Esa actitud nos demuestra el mencionado  problema de este Gobierno de coalición. La falta de coordinación entre las dos almas que laten en su seno y cuyas enfrentamientos y contrarias actitudes saltan a la palestra e menudo y con motivo de muchas de sus actuaciones políticas.

  La conclusión es clara  para muchos ciudadanos que lo apoyan. O solucionan ese candente problema o ése va a ser el caballo de Troya por donde se les cuele la derecha y extrema derecha en las próximas elecciones.

/Artículo publicado en las páginas de opinión de  La Nueva España, de Oviedo)

jueves, 10 de junio de 2021


 LA CONSTRUCCIÓN DEL MITO DE LA GESTA DE OVIEDO

            JULIO ANTONIO VAQUERO IGLESIAS

Ocurre con relativa frecuencia. Los científicos sociales o de las denominadas “ciencias duras”  plantean sus investigaciones con un determinado objetivo, pero los hallazgos que extraen de su documentación o de la realidad que analizan les conducen finalmente a otros planteamientos diferentes de los originariamente buscados.

 Este es el caso del excelente trabajo de José García Fernández, catedrático de bachillerato y archivero,” Ruta de la Guerra Civil en Oviedo. La construcción  de la Gesta”, publicado por  Fundación Juan  Muñiz Zapico.

  Su investigación estaba dedicada originalmente a  reconstruir los “lugares de la memoria” de la guerra civil en Oviedo siguiendo una tradición historiográfica iniciada en Francia con brillantes resultados. A ese objetivo está dedicada  la primera parte de su libro. Completa los que ya conocíamos de trabajos anteriores a través de las fuentes documentales existentes y de los vestigios de los aún existentes describiendo y explicando su papel y añadiendo otros menos tratados o desconocidos hasta ahora. Analiza así  los espacios de la sublevación (Gobierno Civil, Militar, cuartel de Santa Clara), los de los  restos militares y huellas de los bombardeos (Las Matas, Cadellada, San Pedro de los Arcos, la la iglesia de San Juan, las casas del Chorín y otros) y los de la represión de los vencidos (la cárcel o el cementerio de El Salvador).  

 Pero como decíamos al principio, el investigador propone y la materia investigada dispone. La documentación hallada le permite al autor desarrollar otro tema de mayor importancia, si cabe, como es el del análisis de la “construcción” ideológico-propagandística de la denominada por los  vencedores la “Gesta” de Oviedo. Asunto al que dedica dada su importancia y el desconocimiento que teníamos de él la segunda y más voluminosa parte de su libro.

 Llama la atención en primer lugar como tal construcción ideológica comenzó ya en plena guerra, una vez finalizados los flecos del conflicto bélico en el frente norte. Planificada con todo detalle  por uno de los ideólogos y dirigente de los sublevados, Luis Bolín, esa campaña fue un verdadero tour turístico en el que no sólo , claro está, se trató del sitio de Oviedo, la “invicta y heroica” ciudad, que en este caso ya no dormía la siesta, como escribió Clarín, sino que luchó triunfalmente contra los enemigos de la civilización cristiana, sino, además, de  todos  aquellos  otros episodios  que los vencedores consideraron sus  “gestas” en la derrota  sobre los republicanos y comunistas como la del  Alcázar de Toledo. Pero que en el caso de la de Oviedo tenía una singular significación por ser  la capital de la sublevada Asturias que en el movimiento revolucionario de Octubre  del 34  había sido el símbolo de los enemigos de la España católica y derechista.

Esa campaña de turismo de guerra consistió en mover por la cornisa Cantábrica  a periodistas, políticos afines y aficionados a esa clase de turismo bélico. Oviedo se convirtió así en un escenario teatralizado de un gran  episodio  de la guerra para aquellos visitantes  que se atrevieron a visitarla en un país inmerso todavía en una guerra civil.

El propio Ayuntamiento ovetense compuesto por “defensores” heroicos y falangistas de la primera hornada promovió múltiples iniciativas en ese sentido, invitando a personalidades intelectuales afines al Nuevo Estado y difundiendo a través de exposiciones fotográficas la “Gesta de Oviedo”. Y con la misma finalidad se constituyó un Patronato de Turismo y hasta se  creó un “Museo de Guerra” y se llevó a cabo una política de “conservación” de los espacios bélicos para su explotación turística.  Con ello se trataba de combatir la imagen negativa que se tenía de los asturianos entre el bando franquista y a la vez se hacían  valer loa propios méritos de la ciudad en competencia con los escenarios de las otras “gestas” de la Cruzada. Así Oviedo obtenía el calificativo de “mártir” y los timbres de “invicta y heroica”.

 Estamos, sin duda, ante un libro necesario, que  cubre un hueco en nuestra historiografía de la guerra civil en Asturias y España. Y que, además, presenta una factura de elevada calidad y profundo rigor histórico.

  (Publicado en el suplemento cultural de La Nuev a España, de Oviedo)

lunes, 7 de junio de 2021

 













LAS LÁGRIMAS DE CARMEN SUÁREZ

         Julio Antonio Vaquero Iglesias

En estos tiempos de políticos de escaso nivel intelectual y moral, no es muy habitual que uno de sus miembros muestre una actitud y una sensibilidad fuera de lo común en el ejercicio de su labor, sobre todo, cuando se avecina en el horizonte, parece ser, su relevo en el cargo que ha venido desempeñando como consejera de Educación.

No podría ser de otra manera para los que la conocemos y nos consideramos sus amigos  y sé que no le gustarán las alabanzas que le dedico en este escrito, pero creo que es de justicia hacerlo, sin que haya en mi ánimo el menor intento de lisonja hueca o “pelotismo” político, sino solamente el de reconocer, al menos en mi opinión, sus méritos y su valía, una vez que parece ser que ha finalizado su labor como consejera de Educación.

 Sé que desde muchos sectores educativos se han criticado sus medidas y actuaciones públicas  y no tengo ni pruebas a favor o en contra para para aceptarlas o rechazarlas. Pero lo que se me reconocerá por todos, incluso por sus adversarios políticos y sindicales, es que la coyuntura en que ha realizado su labor directiva, ha sido con mucho la más dura y difícil que podría haber tenido un consejero en una tarea  que si en coyunturas normales ya es difícil de por sí, en medio del impacto brutal causado por la pandemia sobre el sistema educativo, presentaba dificultades verdaderamente extremas y difíciles de superar.

  Sé a ciencia cierta que esas lágrimas que ha vertido nuestra consejera son una muestra cierta de su sensibilidad y de su dedicación a pleno rendimiento en favor de la educación y la enseñanza asturianas.

Lo ha demostrado mil y una veces en su labor anterior como inspectora de educación y también, cómo no, como destacado miembro del feminismo asturiano, de cuya trayectoria historiográfica es una profunda conocedora, como demostró en su tesis doctoral y en sus escritos. Amén de ser un miembro activo y dedicado en las labores de organización, lucha y  difusión de los valores de la igualdad del hombre y la mujer.

     Uno que ha sido un testigo más de su labor como inspectora de educación conoció bien en su práctica educativa su sensibilidad hacia los alumnos, pero también su valía y su trato inmejorable hacia los profesores que atendía y sus denodados esfuerzos para tratar siempre de solucionar los problemas concretos y difíciles con que teníamos que lidiar a diario.

   Sé por todo ello con plena seguridad que  Carmen en su labor como consejera puso todo lo que tenía dentro, todo su empeño sin límite ninguno, en dar solución a los graves y enormes problemas que la educación asturiana arrostró – y aún continúan pesando sobre ella- durante ese tsunami que la pandemia ha causado en todos los órdenes de la vida y desde luego de una manera muy sensible sobre la educación.

 No, las lágrimas de Carmen Suárez, no han sido lágrimas de cocodrilo o causadas por el final de su actuación política como consejera. Sino lágrimas derivadas de su sensibilidad hacia los alumnos que han estado a su cargo y esas lágrimas, estoy seguro también destilaban algo de aflicción por no haber podido hacer más por ellos y por los profesores que tenía a su cargo. 

(Publicado en las páginas de opinión de La Nueva España, de Oviedo)  

  

jueves, 27 de mayo de 2021

 

 

 


  GRACIAS, LUNA

            JULIO ANTONIO VAQUERO IGLESIAS

  Entre las  impactantes imágenes que nos ha aportado la  crisis migratoria de la playa del Tarajal con esos miles de migrantes, la mayor parte de ellos jóvenes y niños, tratando entrar en España en busca de un futuro y una  vida mejor, la de esa voluntaria de la Cruz Roja, Luna  Reyes se ha convertido en todo un símbolo.

 Sin duda, esta crisis político-migratoria ha sido símbolo de muchos hechos, unos positivos y otros negativos. Símbolo en primer lugar  de la tragedia humanitaria que supone la migración irregular que no es sino una consecuencia  más de la pobreza y la desigualdad de un continente que explotamos con su colonización a través de la esclavitud y del expolio de las materias primas y cuyos habitantes sumidos en la pobreza y el hambre tratan de   buscar en Europa una vida mejor.

Pero símbolo también de humanidad y de lo mejor de nosotros en el gesto de esa joven  voluntaria de la Cruz Roja, Luna Reyes, que abrazó y dio calor y compasión  a un joven subsahariano envuelto en miedo y llanto por su peligrosa travesía y por la vista de  su compañero que yacía a su lado con una parada cardíaca atendido por otros voluntarios.

Su gesto ha puesto delante de nuestros ojos   los auténticos valores de dignidad, universalidad y humanidad que  nos reconcilian  con los derechos  de  igualdad que deben ser reconocidos y respetados en toda persona que forma parte de la humanidad. Su gesto nos demuestra que todavía hay en algunos de nosotros esos valores de los que todos hablan, pero que los hechos en estos tiempos parecen en contrario demostrar que sólo son palabras huecas que realmente no significan nada para los que en los tiempos que corren dirigen nuestro mundo.

  Pero también esas trágicas imágenes y las reacciones que han provocado son símbolos negativos  de la manipulación de las personas y la instrumentalización , de niños y de jóvenes, para fines políticos tanto por parte de los estados no democráticos como es el caso de Marruecos, como por parte de la oposición española  que no ha resistido la tentación de utilizar esta crisis humanitaria y diplomática  para atacar al Gobierno tratando de sacar rentabilidad política de esos hechos  como lo está haciendo también con la pandemia. Basta acordarse de la respuesta de la anterior crisis migratoria en el Tarajal gestionada por el PP con numerosas víctimas causadas por las pelotas de goma de las fuerzas de seguridad españolas y la diferencias de comportamiento de las fuerzas de seguridad, la Guardia civil y el Ejército que se han comportado en esta ocasión no con actitudes represivas como en aquella ocasión, sino con humanidad y actitud plenamente democrática.

 Símbolo negativo también llevado al extremo por parte de esa inhumana respuesta de la ultraderecha española de Vox que además de denigrar y menospreciar con asquerosas mentiras cargadas de odio la actitud humana de Luna, está poniendo todas las dificultades posibles en Andalucía para  la distribución, según establecen las leyes internacionales, de los niños migrantes, entre las Comunidades Autónomas.

 Sin duda, son muchas las lecciones que debemos de extraer de estos desgraciados acontecimientos: algunas para rechazarlas tajantemente y otras para alabarlas y mantenerlas como directrices en el futuro.

(Publicado en las páginas de opinión de La Nueva España, de Oviedo)

jueves, 20 de mayo de 2021

 

 

 

LA VIOLENCIA POLÍTICA EN EL SIGLO XX EUROPEO

           Julio Antonio Vaquero iglesias

 Julián Casanova, catedrático de Historia Contemporánea de  la Universidad de Zaragoza,  es uno de los historiadores españoles de mayor prestigio en el ámbito internacional. Su extensa obra ha tratado variados temas de la historia contemporánea española y europea como la historia de anarquismo español, la historia de la Iglesia española, la guerra civil española, las dos guerras mundiales, la revolución soviética de 1917… (la mayor parte de ellas traducidas al inglés y otros idiomas). En la mayor parte de ellas Casanova siempre ha prestado especial atención al tema de la violencia en sus diversas facetas como sus formas, causas y  sujetos concretos que la han padecido.

 De ahí que no sea extraño que  su último libro (Una violencia indómita. El siglo XX europeo) sea un lúcido y novedoso análisis  de las diferentes formas de violencia que se han sucedido a lo largo del siglo XX europeo (no sólo las que tuvieron como escenario  la Europa Occidental, sino  también la Europa Central y del Este y la Europa mediterránea). Su análisis comienza con  un análisis de  asesinato de la emperatriz Isabel de Baviera que estuvo en el origen de la Gran Guerra y finaliza con el relato de las violaciones de mujeres musulmanas en  la ciudad bosnia de Foca en 1992, pasando por las innumerables asesinatos de masas perpetrados contra grupos definidos por la clase, la raza, la religión o la nación ocurridos a la largo de ese sangriento siglo XX europeo.

 El objetivo de su libro es descubrir y conceptualizar, a través del análisis histórico de esos episodios de violencia continuos que asolaron el pasado siglo europeo, de sus  similitudes y diferencias, su lógica  inherente. Análisis que le lleva a constatar que sus hilos conductores fueron  o las ideologías de la raza y la nación o  los momentos de crisis generados por las guerras o revoluciones o los proyectos de utopías totalizadoras. Y aunque los episodios de genocidios y limpiezas étnicas presenten formas y finalidades comunes, también es cierto que cada uno de ellos tuvo sus propios rasgos específicos: la cámara de gas de los nazis, la tortura por el comunismo y la violencia sistemática contra las mujeres por los nacionalistas serbios en Bosnia- Herzegovina.     

 El análisis de esa sistemática violencia secular lleva a nuestro historiador a establecer una nueva periodización del siglo XX.  No hay, como apuntaba  Hobsbawm,  un siglo XIX largo que alcanza hasta la Gran Guerra, caracterizado por la ausencia de grandes conflictos,  y un siglo XX corto, con dos etapas: la de la violencia de la Segunda Guerra Mundial y sus secuelas,  y la de la prosperidad y estabilidad desde 1945 hasta la caída del Imperio soviético. La violencia estaba ya instalada antes de 1914 a través del proceso de colonización cuyas contradicciones y rivalidades entre las potencias colonizadoras condujeron al primer conflicto bélico mundial.

 El siglo XX estuvo jalonado por oleadas de limpiezas étnicas, genocidios y episodios generalizados de  violencia contra las mujeres que presentan  características diferentes de los ocurridos en otras etapas de la historia de la humanidad tanto por su magnitud como por sus motivaciones políticas e ideológicas.

  La primera de esas fases de violencia secular se desarrolló, según nuestro autor,  en 1912 durante la guerra de los Balcanes en la que se  llevó a cabo el genocidio de los cristianos armenios. Las otras tres oleadas de violencia política que jalonaron la anterior centuria fueron la del despliegue de la hegemonía nazi que promovió el Holocausto y la desarrollada en la Unión Soviética bajo el régimen de terror de Stalin que supuso la persecución y el encierro en el Gulag de los campesinos propietarios (los kulaks). A ésta le siguió la ocurrida al terminar la Segunda Guerra Mundial y los años posteriores. Y la última tuvo lugar en  la antigua Yugoeslavia en los años 90 contra los bosnios musulmanes cuando ya se creía que la limpieza étnica y el genocidio eran  hechos superados.

 Lo que caracteriza a todos esos episodios es su extrema violencia y el que ocurrieron durante procesos bélicos, lo que hizo habitual y aceptable sus crímenes. Y también la determinación de sus  perpetradores no sólo de acabar físicamente con sus perseguidos, sino además el de borrar las huellas de su memoria y cultura. Y el componente de género, violencia sexual (violación, mutilación, prostitución, rapado de pelo, matrimonios forzados…) que todas esas limpiezas étnicas y genocidios desarrollaron y cuyo análisis Casanova considera que  “ilumina una mejor comprensión de los motivos, dinámica y consecuencias de esos crímenes masivos “(pág. 164).

  La recepción de este libro está siendo excelente (va ya por la 5ª edición) y desde luego la merece no sólo por su original y documentado contenido, sino también por su excelente factura que es una de las características habituales de  las obras del autor.      

(Publicado en el suplemento cultural de “La Nueva España”, de Oviedo)

miércoles, 19 de mayo de 2021

 





   





 SIN COLETAS

            JULIO ANTONIO VAQUERO IGLESIAS

Muchos de nosotros utilizamos en el paso de nuestra adolescencia a la juventud ese rito de afirmación simbólica que era dejarse bigote o barba sin que en la mayor parte de los casos, pasada esa necesidad de afirmación, hayamos conservado esos apéndices barbudos.

 El que nuestro denominado “Coletas”, Pablo Iglesias, haya terminado cortándose las suyas al dejar todos sus cargos políticos qué significado tiene. ¿ Es la expresión de que se ha hecho mayor, es decir, adulto? Esto es ¿ ha sido un rito de paso? ¿ la expresión de que ya ha alcanzado la madurez y comienza su verdadera vida adulta?. ¿ Que ha dejado a un lado su rebeldía populista y ha pasado ya definitivamente a ser un miembro más de la casta? ¿ Que se ha hecho mayor y después de jugar a la política comienza, sin coletas, su verdadera vida adulta?

La verdad es que sus llamativos giros vitales como su compra de un casoplón  de rico u otros de ese estilo que ha protagonizado  nos parecían a muchos  huellas de cierta inmadurez personal y política y el  que ha seguido en los últimos tiempos parecen confirmar tal hipótesis. O no lo ha sido ¿forzar unas elecciones para conseguir formar una coalición gubernamental de izquierdas y su nombramiento como vicepresidente del Gobierno y sin llegar a cumplir ninguno de sus objetivos políticos, como al niño que le da una rabieta, dar la callada por respuesta y dejar con el culo al aire (con perdón) a todos los miles de votantes que le elevaron a los altares del poder político.

Y si no era suficiente tamaña falta de coherencia su última contribución a la democracia populista que nos prometió ha querido ser aportar  a la derrota de la gran dama del trumpismo español, Isabel Ayuso, en la elecciones en Madrid y, como si no hubiera pasado nada, unirse y convertirse en jefe de filas del partido de Errejón al que desbancó de su liderazgo en Unidas Podemos. Lo cierto es que la realidad le volvió a dar la espalda a nuestro “Coletas” y la derrota sin paliativos en las elecciones madrileñas del bloque de izquierda le frustró en sus expectativas y como su orgullo se sintió resentido y sin pensar en los votantes a los que arrastró con su enésimo proyecto político, abandonó su escaño madrileño.

Cómo él que había llegado a ser vicepresidente  de la primera coalición de izquierdas que había alcanzado el poder en la etapa democrática iba a mancharse sus manos en la lucha política contra una inculta neoliberal que basaba su campaña electoral en cañas a gogo sin retoques de queda. Y, como en la canción de Perales, se marchó a una tierra que se llamaba Libertad que no era sino su chalet de Galapagar y como los toreros que lo dejan se cortó sus coletas.

Y ante espectáculo tal muchos nos seguimos preguntando cómo la izquierda de toda la vida, esa que comanda el mamporrero de Garzón que, como al otro de infausto recuerdo, ni está ni se le espera, sigue ayuntada con esa izquierda populista encastada que lideraba ese inmaduro de las coletas.

(Publicado en las páginas de opinión de La Nueva España, de Oviedo (Asturias)

viernes, 23 de abril de 2021

 

 

 

 O NOS SALVAMOS TODOS  O NO HAY SALVACIÓN.

                JULIO ANTONIO VAQUERO IGLESIAS

Está claro que la solución definitiva (tanto de la crisis sanitaria como la  económica y social que ha causado  la pandemia) pasa por la vacunación. Pero para esta vacunación sea realmente efectiva, es necesario que llegue a toda la población mundial. La alternativa parece clara: o nos salvamos todos o no hay salvación. Y  tal y como se está produciendo el proceso de vacunación no parece que  se esté avanzando en esa dirección. El 86 % de todos las vacunas ha sido destinado hasta ahora  a los países ricos y sólo el 0;1% ha ido a parar a los denominados países  del Tercer Mundo.

  Y el mayor obstáculo para conseguir esa difusión de la vacuna para toda la humanidad está claro que no es sino el que regula en el mundo capitalista el sistema de propiedad intelectual. La propiedad de las patentes de las vacunas es de las empresas farmacéuticas que las producen y existe, pues, el impedimento legal que establece la Organización Mundial del Comercio  (OMC) de la producción y comercialización libre de las mismas. Limitaciones que impiden que éstas puedan ser llevadas a cabo por los países pobres en función de las necesidades sanitarias de su población.

  No es extraño, pues, que Sudáfrica e India hayan reclamado a la OMC permiso para saltarse las normas legales que regulan el control de las patentes y así poder producir las vacunas  libremente en sus países. O que 175 líderes mundiales hayan pedido a Biden no sólo  su apoyo para que apoye su petición de liberar  la regulación de las patentes para la producción y comercialización libres de las vacunas, sino también que Estados Unidos coordine y dirija una  campaña de inversión global en la producción de esas vacunas para abastecer de ellas a toda la población mundial,  incluidos  los países pobres.

   El abuso de las empresas farmacéuticas que las están produciendo y comercializando es evidente. Incluso incumplen sus compromisos con los países que habían contratado su producción y abastecimiento. Aún y a pesar de  haber recibido importantes ayudas públicas para producirlas. AstraZeneca parece ser, por ejemplo, que  ha recibido el 97 % de inversión pública para desarrollar su vacuna.

 No se puede esperar, pues, de ningún modo que tales empresas imbuidas del espíritu más rastrero del capitalismo den solución al abastecimiento de vacunas a toda la población mundial aunque sólo sea por razones de interés de la supervivencia del propio capitalismo o de la defensa de sus intereses a largo plazo.

  Desde luego, ese pretendido plan coordinado  de inversión planificada y levantamiento de las leyes restrictivas de las patentes, me da la impresión de que no tiene nada que ver en general con planteamientos éticos humanitarios que  no dudo, por otra parte,  que hayan  estado presentes  en algunos de los firmantes de la petición al presidente norteamericano. Y desde luego esta endiablada situación  pone de manifiesto un hecho que cada vez se repite con mayor frecuencia en el mundo globalizado que ha traído el capitalismo neoliberal: la falta de instituciones supraestatales  de nivel mundial que tengan competencias y capacidad para tomar decisiones sobre problemas de escala mundial.     

(Artículo publicado en las páginas de opinión de La Nueva España, de Oviedo)

jueves, 22 de abril de 2021

 

 

 

 

   LOS DOS  MESES QUE CONMOVIERON AL MUNDO

            JULIO ANTONIO VAQUERO IGLESIAS

 La conmemoración de los 150 años  de la Comuna de Paris

 Del 18 de marzo al 28 de mayo de 1871 París  y Europa vivió la primera revolución obrera de la historia contemporánea. Cercada la capital francesa por los ejércitos prusianos, Thiers, jefe del Gobierno provisional del Segundo Imperio  decidió desarmar la Guardia Nacional integrada en su mayor  parte de los  trabajadores que habían combatido a los prusianos que cercaban París. El descontento cristalizó aquel día 18 en respuesta del intento gubernamental de retirar los cañones de la Guardia Nacional que controlaban la ciudad. Los revolucionarios a través de unas elecciones celebradas el 26 de marzo se hicieron  con el poder y constituyeron la Comuna de París.

  El Gobierno de Versalles  no reconoció la Comuna y trató de hacerse con el control de la ciudad y comenzó a bombardearla.  A lo que respondieron los comuneros para defenderse levantando  un entramado de barricadas por toda la ciudad resistiendo hasta finales de mayo ante el feroz ataque del ejército francés.

  La Asamblea constituida por los comuneros fue la primera de la historia en la que más de un cuarto de sus miembros eran auténticos  obreros a los que se unieron sectores  de  la pequeña burguesía. Ambos venían siendo desde las revoluciones de 1848 los comparsas revolucionarios de la burguesía francesa y  ahora pretendieron llevar a cabo las transformaciones políticas, sociales y económicas que venía reclamando su clase.

 Aunque también en este sector dominante de la Asamblea había tendencias diferentes. Estaban los blanquistas y neojacobinos  que  propugnaban un gobierno revolucionario autoritario y una minoría formada por internacionalistas (afines a la Asociación Internacional de Trabajadores) y socialistas que se oponían a una dictadura revolucionaria.

 Las medidas que tomó la Comuna fueron tan revolucionarias, sin duda, que han pasado a formar parte del ideario de los sectores de la izquierda política y obrera  durante el resto de aquel siglo y  el siguiente: abolición de la guillotina,  separación de la Iglesia y el Estado, el derecho universal a la educación, reconocimiento de los derechos individuales, universalización de la Justica, la reorganización del trabajo en los talleres con reconocimiento de los derechos del trabajo…

  A la derrota de los comuneros por las tropas gubernamentales le siguió una de las represiones más duras y feroces que sufrido la clase obrera a lo largo de su historia. No sólo hombres sino también mujeres y niños fueron fusilados y masacrados por las tropas imperiales en lo que se denominó “la semana sangrienta de mayo”. Del 21 al 30 de mayo se detuvieron a unas cuarenta mil personas, incluidas, mujeres y niños, fusilando a miles de ellas y enviando al exilio a Nueva Caledonia a otros miles de comuneros.

  Esta síntesis  de lo que fue la Comuna de París, pero ampliada  con gran lujo de datos y detalles al incluir el autor  documentos originales de la época y entrevistas con comuneros exiliados  es la que nos relata Prosper-Oliver Lissagaray en su libro Historia de la Comuna de Paris de 1871, que es la reedición ampliada de 1896 de la obra original que escribió en el exilio en 1876. Y que ahora edita muy opotunamentge con motivo de la conmemoración de siglo y medio de la Comuna la editorial Capitán Swing en España.

Lissagaray fue un periodista francés de ideología socialista que vivió y participó en aquellos revolucionarios acontecimientos. Logró huir de la represión gubernamental y en su exilio en Londres conoció a Marx y mantuvo un largo romance con su hija Eleanor que tradujo al inglés la primera edición de su libro, incluido un  prólogo que escribió para ella  que se recoge también aquí en ésta. La finalidad fue dar a conocer y justificar los acontecimientos de aquella primera revolución obrera que fue inmediatamente  después de sofocada descalificada por la triunfante burguesía europea.

  La sentencia de  Thiers fue en ese sentido lapidaria: “ (con la derrota de la Comuna) Se acabó el socialismo por mucho tiempo”. Pero no sabía el represor de la Comuna que aquella primera revolución obrera nutriría a través de los escritos de Marx, Engels y Lenin el imaginario revolucionario  de la clase obrera hasta hoy inclusive.

(PUBLICADO EN LAS PÁGINAS DEL SUPLEMENTO CULTURAL DE “LA NUEVA ESPAÑA”, DE OVIEDO)

martes, 13 de abril de 2021

 

 

 

 

UNA NECESARIA  LEY DE SECRETOS OFICIALES

     JULIO ANTONIO VAQUERO IGLESIAS

El pasado  noviembre se admitió por las Cortes una iniciativa legislativa del PNV para admitir a trámite una nueva Ley de Secretos Oficiales. La vigente era una ley de la etapa franquista (1968) con retoques preconstitucionales  de octubre de 1978. Esa  ley vigente  era una ley antidemocrática que se apartaba de los modelos que imperan en  los estados democráticos europeos y de la que estaba vigente en los EE. UU. Y constituía, sin duda, un elemento legislativo que distorsionaba el marco legal democrático que la transición había instaurado en España. Entre otros aspectos negativos no regulaba como todas las leyes de esa clase imperantes en los países democráticos los periodos en que los documentos secretos en manos del Estado podían  estar bajo secreto y cuándo podían y debían desclasificarse y ponerse a disposición de los ciudadanos españoles

  En el pasado noviembre el PNV presentó una iniciativa de ley para promulgar una nueva ley de Secretos Oficiales   para acabar con esa anomalía democrática española. Sin embargo,  esa iniciativa legal está siendo bloqueada por el PP, Ciudadanos y… el PSOE que en todo el período democrático no ha hecho nada definitivo para sacar adelante  una Ley de Secretos Oficiales digna de un sistema democrático.

 A través de una artimaña legislativa esos partidos han bloqueado su promulgación con la presentación hasta el 12 de mayo de continúas prórrogas ( lo han hecho en catorce ocasiones) para impedir que esa necesaria ley  salga adelante.

 No es extraño que dada esa anómala situación un nutrido grupo de  destacados historiadores españoles contemporaneístas hayan elevado a las autoridades una protesta formal ante esa anómala situación que impide su labor investigadora de la historia de la España reciente forzando incluso el que tengan que realizar sus trabajos de investigación a través de documentos indirectos procedentes  de los archivos de otros estados como Reino Unido o EE. UU.

  Situación ésta que, entre otros muchos temas polémicos y oscuros,  les impide  poder reconstruir con fiabilidad algunos de los episodios más importantes de nuestro pasado reciente, como por ejemplo, el 23 F o la guerra sucia contra ETA.

  Pero no sólo esa nueva ley es necesaria para permitir  la labor investigadora de los historiadores. Lo es también para la propia ciudadanía que tiene el derecho de saber  cuál fue su pasado reciente y así poder actuar libremente y con conocimiento de causa en la actividad política.

 Como también lo  es para los ciudadanos  particulares que tienen el derecho de conocer aquellos episodios y acontecimientos históricos que les han afectado personal o familiarmente  y que con la situación legislativa actual se ven impedidos de conocer las actuaciones y padecimientos  de ellos y sus deudos  e incluso poder actuar judicialmente en defensa de sus derechos.

   Lo mismo que en el reconocimiento de  otros muchos derechos individuales que nuestra democracia ha aportado, a pesar  de todos los defectos e imperfecciones que presenta en el diseño de  su marco constitucional y en su funcionamiento cotidiano, es imperiosamente necesario que  se reconozcan  los que se derivan de la existencia de una verdadera Ley de Secretos Oficiales.   

(Publicado en las páginas de Opinión de La Nueva España, de Oviedo)    

miércoles, 31 de marzo de 2021


 

 

 

 

                                                        LODAZAL

                JULIO ANTONIO VAQUERO IGLESIAS

 

  Los españoles contemplamos atónitos estos días el espectáculo degradante  y bochornoso en que se ha convertido la actividad política. Cuando más necesitábamos ante la coyuntura endiablada que nos traído la pandemia unas políticas de acuerdos y consenso entre nuestros representantes  con las cesiones que fueran necesarias de unos y otros para tratar de salir lo mejor parados de esta crítica situación por la que atravesamos, lo que vemos asombrados es una lucha sin cuartel entre ellos para hacerse o mantenerse en el poder a costa de lo que sea: el insulto, el transfuguismo a cambio de prebendas, la convocatoria de elecciones para tratar de salvar el pellejo, la degradación personal,  la corrupción descarada… . Esto es, han convertido la vida política en un verdadero lodazal.

 La gran contradicción que supone  este degradado clima político es la de que  en estos momentos cruciales para nuestro país, como para todo el mundo, en los que más necesitados estamos de políticos de altura de miras y capacidad de acción, la mayor parte de los dirigentes de la “clase” política española no está a la altura de las graves circunstancias  por las que estamos atravesando. 

    ¿ Cómo es posible que  un político como  el señor Cantó haya pasado por cuatro partidos diferentes practicando un transfuguismo sistemático criticando acerbamente desde cada uno de ellos a los demás  partidos a los  que  posteriormente se ha incorporado? ¿Cómo es posible que la amenaza de un voto de censura en la autonomía murciana termine originando una convocatoria de elecciones en la Comunidad madrileña con el objeto de evitar el que podría haberse originado en la Asamblea madrileña? ¿Es democrático admitir el transfuguismo que conlleva la compra de los votos de algunos representantes políticos de otras formaciones  para tratar de evitar  el éxito de una moción de censura?

   Y, además, a los ciudadanos   se nos cae la cara de vergüenza ajena estos días ante el  bochornoso espectáculo que están dando los líderes del PP en sus declaraciones en el juicio de Bárcenas sobre la existencia o no de la contabilidad real de su partido para ocultar el pago de sobresueldos de los líderes del partido con ingresos procedentes de corruptos empresarios para lograr concesiones de obras públicas.

Mientras Aznar se reafirma con su habitual  actitud de  soberbia en la enésima negación de su carrera política (como las de la inexistencia de las armas  de destrucción masiva  en Irak  o la de la autoría  de los atentados yihadistas de Atocha) y no admite la existencia de la doble contabilidad del partido creada durante su mandato como ha establecido ya  la Justicia, su  sucesor Rajoy tira balones fuera con su peculiar lenguaje de enhebrar frases que no dicen nada, verdaderas tautologías que son ininteligibles para el común de los mortales.

   Del mismo modo que  sería necesario, entre otras medidas, promulgar una ley que establezca los límites y responsabilidades de la Corona para tratar de evitar  comportamientos inaceptables como los que ha protagonizado el rey emérito, también lo sería exigir  constitucionalmente el funcionamiento democrático de los partidos para tratar de evitar  el cáncer del transfuguismo estableciendo un sistema electoral de  listas abiertas para impedir, o al menos dificultar, situaciones ignominiosas como las que están protagonizando el mencionado señor Cantó y los otros mercaderes  que pululan por nuestra vida política.

        Desde luego, la regeneración democrática de nuestra democracia es una necesidad imperiosa, si no queremos que  sea el populismo derechista antidemocrático que representa VOX el que termine aprovechándose de sus evidentes disfunciones.

(PUBLICADO EN LAS PÁGINAS DE OPINIÓN DE “LANUEVA ESPAÑA”, DE OVIEDO

jueves, 18 de marzo de 2021

  








 Hitler. Solo el mundo bastaba.

 Barcelona, 2021

  

La última gran biografía de Hitler proporciona una visión diferente del dictador y su régimen a contracorriente de la dominante en la historiografía actual

 

 

                 UNA POLÉMICA BIOGRAFÍA DE HITLER

                       JULIO ANTONIO  VAQUERO IGLESIAS

 En la oceánica bibliografía existente sobre  el dictador nazi y el Tercer Reich, la biografía de Iam Kershaw  ( dos volúmenes, 2000 y 2005) marcó un hito y un camino para la mayor parte de los estudios posteriores sobre Hitler y su historia. Kershaw no escribió “una biografía de Hitler sino una historia de Hitler”, como ha escrito otro gran estudioso del Tercer Reich, Richard Evans. Esto es, la explicación de la figura y la obra del dictador  a través del proceso histórico que lo alumbró y con ello la del carácter racista y hegemónico que tuvo y pretendió imponer  su régimen.

   Esta reciente y última biografía de Hitler del catedrático de Historia de la Relaciones Internacionales de la  Universidad de Cambridge, Brendan Simms,  Hitler. Solo el mundo bastaba (2019), se aparta radicalmente  de aquella orientación e interpretación derivadas de la obra de Kershaw  y pretende dar una explicación diferente de la vida y la obra del dictador nazi. Construye así una nueva y polémica interpretación de su  visión del mundo y su  pensamiento político  y desde ella intenta dar una visión  diferente del personaje y sus doce años de dominio sobre Europa y de amenaza sobre el mundo. Hasta tal punto que llega a mantener que si su interpretación  es la acertada debería incluso hacerse una revisión total de las interpretaciones históricas anteriores que se han propuesto sobre Hitler y su Tercer Reich.

   ¿ En qué consiste esa enmienda a la totalidad de la historia del dictador nazi y su obra?

   Simms no acepta la idea dominante de la historiografía anterior de que Hitler y su Tercer Reich fueron predominantemente una reacción contra el bolchevismo y la Revolución rusa, sino realmente  contra el dominio de Angloamérica  ( sobre todo, de los Estados Unidos que a través de la emigración alemana se estaba llevando lo mejor de la población alemana) y el capitalismo global que aquellos países expandían. Y que esa situación crítica de Alemania sólo podría solucionarse convirtiéndose de nuevo en una gran potencia a través de la expansión hacia el Este: el lebesraum o espacio vital que Alemania necesitaba para reconstruirse y sobrevivir ante un país sumergido en una crisis material y existencial por las graves  consecuencias  de su derrota en la Primera Guerra Mundial.

Del mismo modo que su antisemitismo, que culminó en el intento de la eliminación total  de los judíos a través del Holocausto  y llegó a alcanzar en su visión del mundo  las dimensiones de una visión paranoica,  no fue, como se ha escrito, una copia distorsionada  del Gran Terror de Stalin,  sino un ataque preventivo contra la América de Roosvelt  y el capitalismo global que aquélla difundía a través de los judíos.

  Al contrario de lo que se ha venido manteniendo, no existía para Hitler, según Simm, una supremacía racial alemana que él trataba de convertir  en  una realidad política en el mundo en crisis que le tocó vivir, sino que los alemanes eran débiles y estaban demasiado fragmentados para oponerse a  los anglosajones, la verdadera raza superior mundial.

  Según esto, nuestro autor mantiene que no hubo una voluntad inicial del dictador nazi de un intento de dominio imperial mundial, sino que sus últimos proyectos  en esa dirección no fueron sino consecuencia del callejón sin salida que le colocó la alianza angloamericana a partir de 1941 . Hitler lo único que pretendió fue convertir la Alemania deshecha por su derrota en la Gran Guerra en una potencia mundial más, pero los virajes del conflicto le convencieron de que la única posibilidad de supervivencia del Reich alemán estaba en conseguir la hegemonía mundial.

 Está claro que con unas interpretaciones históricas de esta naturaleza, en algunos casos diametralmente diferentes a las que ha venido manteniendo la historiografía ultima sobre Hitler y el Reich nazi, es comprensible la polémica que este libro ha causado entre algunos de los más destacados historiadores especializados en el período nazi y la biografía de Hitler. Los cuales difícilmente pueden aceptar la visión alternativa y suavizada que proporciona Simm de aquel dictador oprobioso y su régimen sin libertades causante de imperdonables delitos de lesa humanidad.
(publicado en CULTURA, suplemento cultural de La Nueva España, de Oviedo)