sábado, 20 de julio de 2019


         






  Y AHORA,  HUÉRFANOS DE CAMILLERI
                     Julio Antonio Vaquero Iglesias
Primero fue Vázquez Montalbán en plena madurez literaria y ahora, a los noventa y tres  años pero con plena lucidez, es Andrea Camilleri, su sucesor, quien no deja en una insufrible orfandad. Cambiamos a Carvalho por Montalbano y a  la Barcelona franquista  por la siciliana Vigàta imaginaria de Camilleri, porque tanto el comisario Montalbano como el detective privado Carvalho nos hablaban de lo mismo, del turbio presente, de los vencidos y explotados, de las historias reales imaginadas de los hombres y las  mujeres corrientes y siempre con una mirada compasiva y comprensiva que se convertía en crítica e intolerante con el poder y con aquellos que utilizándolo abusaban de él.
 Por la Vigàta imaginaria de Camilleri ( un remedo de Porto Empedocle, su lugar de nacimiento)  pasan todos los problemas de su tiempo, de Sicilia, de Italia y de Europa: desde la gran tragedia de los inmigrantes mediterráneos hasta los abusos del poder y la corrupción derivados del poder de la Mafia. Como por  los escenarios de Montalbán de la Barcelona franquista, pasea la corrupción y los abusos de poder de los vencedores de la guerra civil encarnados en la burguesía pujolista  dominante. Ya se ha dicho en otras ocasiones: tanto Vigàta como Barcelona no fueron sino respectivamente un microcosmos desde observar y contar el mundo real desde su espacio específico. Lo que poco tenía que ver con las novelas de policías y ladrones al uso.  Lo suyo era lo que realmente hay que entender por verdadera novela negra. E incluso con  un aderezo más: su atención exquisita por la gastronomía, por el buen beber, en suma, por aprovechar al máximo el disfrute de los buenos e inocentes placeres que proporciona la vida. En realidad, como se ha dicho, ellos fueron los inventores de ese género negro específico que es la novela negra mediterránea.
  Camilleri, como también ocurrió con el caso de Vázquez Montalbán, fue no sólo con sus novelas, sino también con sus intervenciones públicas la mosca cojonera que no dejaba tranquilos a los corruptos e incongruentes políticos italianos, sobre todo, en estos últimos años a los que han protagonizado esa deriva hacia la ultraderecha italiana como Salvini y compañía que han vuelto a sacar  a pasear el fantoche del fascismo y hacen avergonzarse a la opinión pública italiana con su persecución e intolerancia con los inmigrantes que tratan de llegar a sus costas. Como Vázquez Montalbán también, Camilleri  se movió siempre en el marco de la ideología comunista y aunque crítico con el comunismo realmente existente, siempre y hasta el final, siguió defendiendo los valores de la igualdad y criticando la injusticia que suponía el sistema capitalista, a la vez que, como se aprecia en todos sus personajes, siempre creyó en la bondad y la capacidad de auto perfeccionamiento de los hombres corrientes.
  Cuando nos dejó solos Vázquez Montalbán, muchos lo sustituimos en nuestras lecturas por las de  Camilleri, Y ahora al desaparecer éste, aunque siempre como ocurrió con el caso del escritor catalán, nos queda el repaso de su obra, comenzamos ya a sentirnos realmente  sus huérfanos.

( Publicado en las páginas de opinión de La Nueva España, de Oviedo)

         

domingo, 14 de julio de 2019


LOS SUELDOS DE LOS  POLÍTICOS
                              JULIO ANTONIO VAQUERO IGLESIAS
¡Qué vergüenza! Lo primero que han hecho los diputados y concejales tras las últimas elecciones ha sido subirse  sus sueldos y atender a  sus privilegios como ya ocurrió con los diputados de la Junta de Andalucía con la  peregrina “justificación” en aquella ocasión de que con sueldos y dietas  muy  por encima de lo que cobran la media de los españoles se impedía que los representantes públicos cayesen en prácticas corruptas. Ahora diputados y concejales electos una de las primeras decisiones que han tomado en la mayor parte del Estado ha sido también subirse el sueldo y las dietas y en algunos casos como ha ocurrido en la Junta General asturiana autoimponerse una sustanciosa paga por desempleo. Eso sí, el derecho a las dietas lo van a tener todos los diputados regionales independientemente de que vivan o no en Oviedo (debe de ser para sufragar el pago del autobús para asistir a  las sesiones de la Junta General, si es que no cobran también por su asistencia). Con todo ello, nuestros concejales y diputados se ponen en emolumentos muy por encima del sueldo promedio que ingresan la inmensa mayoría de los españoles.
 Pero lo que más atónito nos deja en el caso asturiano es  que los únicos grupos políticos que se han opuesto a este atraco al presupuesto regional son Podemos y Vox (¿?). Que partidos que se denominan de izquierda como el PSOE e Izquierda Unida acepten este latrocinio que convierte a nuestros políticos en privilegiados en un país en el  que, como dicen todos los informes sociales, la mayor parte de su población vive con sueldos mínimos que permiten hablar del trabajador pobre, es decir, el que tiene trabajo pero su sueldo no le permite llegar a fin de mes y en el que   la pobreza infantil campa por sus respetos, nos produce una dolorosa impresión Porque siempre hemos creído que esa clase de partidos tenían como objetivos luchar por conseguir la igualdad social y acabar con los privilegios e intereses espurios  que siempre ha tenido la derecha en este país.
 Pero lo cierto es que la desfachatez con que se  autoimponen esos sueldos, dietas y paro muy por encima de los que son la media de los de tienen el resto de los asturianos y españoles los convierte en una clase privilegiada, en políticos profesionales, que no en verdaderos servidores públicos, que es lo que debían realmente ser. No es extraño que con tales prebendas y sin que les importe para nada lo que piensen los ciudadanos de su desfachatez, haya políticos que terminen considerando su actividad como una profesión y traten de vivir toda una vida de tan rentable profesión en cuya actividad no tienen que rendir cuentas nada más que a los aparatos de sus partidos, porque son ellos y no los ciudadanos los  que los eligieron y a los cuales tienen que rendir cuentas.
 Que nadie entienda  estas palabras como un canto a la anti política o a un planteamiento fascistoide. Todo lo contrario. Los que más daño están haciendo a la democracia y a la verdadera política son ellos, esta clase de políticos que, además de demostrar día a día su incapacidad para dar una solución a los verdaderos problemas de nuestro país enzarzándose en unas vergonzosas luchas internas y partidistas, mirando sólo por ellos y para ellos y sus egoístas intereses. La verdad es que cada vez  se echa de menos a auténticos políticos que se preocupen  de verdad por la cosa pública y algo menos por sus intereses privados. No es ésta desde luego la democracia con que soñábamos cuando al fin se consiguió poner fin a la terrible dictadura franquista.
 (Publicado en las páginas de opinión de La Nueva España, de Oviedo)

                      

domingo, 30 de junio de 2019


               
               






                           OSCAR Y VALERIA
                                           Julio Antonio Vaquero iglesias
Lo escribimos cuando el niño sirio Aylan apareció muerto en una playa turca y la  fotografía de su cadáver  sacudió  la conciencia de todos  (¿realmente de “todos”?) con el trágico espectáculo  que estaba originando la  emigración económica y política hacia Europa. Una imagen como aquella no podía volver a reproducirse si queríamos seguir llamándonos civilizados  y los países europeos debían de poner los medios para que nunca más ocurriera algo semejante. Pero pasada la impactante impresión que causó aquel cadáver infantil en la opinión pública  las cosas siguen más o menos igual o incluso peor con las políticas xenófobas de la ultraderecha europea y el Mediterráneo siguen siendo la tumba de numerosos, miles, de inmigrantes africanos y asiáticos que tratan de alcanzar en Europa una vida mejor y más segura. Los Salvini y los Viktor Orbán de la Unión Europea  Imponen sus estados  sus políticas ultraderechistas xenófobas  mientras la entidad supraestatal creada sobre valores de humanidad y justicia es incapaz de tomar decisiones de conjunto para solucionar el  problema inmigratorio.
Ahora ha ocurrido otro caso similar en el otro espacio donde un gobierno de la ultraderecha, el del presidente Trump, domina y aplica políticas xenófobas y antimigratorias. En un país, por cierto,  cuya formación se realizó a base de inmigrantes y de los que, incluso, procede la propia  familia de su actual mandatario. La nueva imagen trágica es ahora la de los cadáveres flotando en el agua en las orillas del río Bravo del inmigrante salvadoreño Oscar Alberto Ramírez y su hija Valería de dos años. Todo el dolor, la tragedia y la injusticia  que origina la política emigratoria del magnate presidencial norteamericano están plasmados en esa instantánea fotográfica.   Porque efectivamente detrás de ella, está todo el horror  que ha causado y está causando tal política que  no respeta los derechos humanos que su propio país ha reconocido: desde la expulsión de inmigrantes sin ninguna clase de respeto legal hasta la retención y separación forzosa de los hijos de sus propios padres y familiares. Amén de la construcción de un muro-frontera que controle la población emigrante centroamericana que quiere entrar en Estados Unidos, salvo, claro está, cuando las necesidades de mano de obra barata y sin protección social del país lo requieran
  El impacto de esta fotografía ha originado también una reacción entre la opinión pública norteamericana y el Partido Demócrata ha aprobado en la Cámara de Representantes con la oposición presidencial un paquete de medidas por valor de 4500 millones de dólares para cubrir   los gastos de salud y seguridad de esos migrantes. Pero mucho nos tememos que, como ocurrió en Europa con Aylán, pasado el impacto producido por esa fotografía y calmada la opinión pública norteamericana con esa inversión, todo volverá a la anterior situación mientras el ultranacionalismo de Trump siga impregnando las políticas norteamericanas sobre la emigración. En realidad, la única verdadera solución sólo llegará si finalmente en las próximas elecciones presidenciales Trump es desalojado del sillón presidencial y sus políticas ultranacionalistas y reaccionarias dejadas a un lado por un nuevo presidente que tenga un más elevado sentido de la justicia y la humanidad. El pueblo norteamericano debe exigírselo  por razones de dignidad y justicia.
  Está claro que la imagen de los cadáveres de Aylan y de Oscar y su hija Valeria se han convertido ya  no solo en la  imagen del trato injusto e inhumano de los pueblos ricos con los pueblos pobres y los desheredados de la fortuna que huyen de ellos y cuya situación miserable en cierta medida  tiene su origen en la explotación a que han sido sometidos por aquellos. El trágico final que expresan esas fotografías es también un verdadero símbolo de la desigualdad estructural de nuestro mundo actual. Desigualdad  que, de seguir así, va a ser fuente, sin duda, de profundas y negativas consecuencias para todos. Esperemos que sus trágicos finales, como los de tantos otros miles de migrantes, no hayan sido en vano.   
(Artículo publicado en las páginas de opinión de La Nueva España, de Oviedo)
                              

viernes, 14 de junio de 2019


         








         LA RUSIA DE PUTIN Y LA INTERNACIONAL  
         NACIONAL-POPULISTA
                                   Julio Antonio Vaquero iglesias
Timothy Snyder, catedrático de Historia de la Universidad de Yale, es un reconocido especialista mundial en el desarrollo de los sistemas autoritarios a lo largo del siglo XX y las dos décadas del siglo del XXI. Autor de obras de reconocido prestigio sobre el fascismo y los sistemas no democráticos como Tierras malas   o más recientemente Sobre la tiranía,  ha sido colaborador de Tony Judt, el gran historiador inglés, fallecido del ELA y participante en su gran obra Posguerra. Una historia de Europa desde 1945.
 La última obra de Snyder, El camino hacia la no libertad (2018), ha despertado un gran interés histórico y político porque trata en ella del giro de Putin en estos últimos años hacia una posición geopolítica euroasiática enfrentada a la Unión Europea y partidaria del desarrollo de un imperio de base no democrática, inspirada por una ideología ahistórica que Snyder define como “política de eternidad”, justificada por ideólogos nacional-populistas mediocres como Ivan Ilych (1883-1954) , defensor del fascismo mussoliniano y de la dictadura personal y Gumilez (1912-1992) que mantiene la peculiar y  “poco” histórica teoría de que la identidad de las naciones viene determinada por los rayos cósmicos.
 Esa posición geopolítica considera la nación rusa  no como un ente histórico concreto, sino esencial, inmutable ajeno a la voluntad  y las decisiones democráticas de sus habitantes y con un destino ya prestablecido e irrevocable que es su conversión en un Imperio Euroasiático cuya existencia es incompatible   con la Unión Europea y del que formarían parte  indiscutible no sólo sus  países miembros antes dependientes de la Unión Soviética ( y además , claro es, Ucrania) sino también los países originarios de la Europa occidental y creadores de la entidad supraestatal europea. Pero la realidad es que la Rusia de Putin no es sino una oligarquía del dinero con unas diferencias sociales abismales entre sus ciudadanos, una ideología de ultraderecha que persigue a los disidentes y  homosexuales.
 Esa actitud hostil hacia la Unión Europea explica, según nuestro autor, el apoyo que Putin y su gobierno ha prestado y está prestando a los  partidos y movimientos nacional- populistas  de extrema derecha que han surgido en Europa contrarios a la Unión Europea y los valores democráticos en que se inspiran sus instituciones como demuestran su apoyo a Marine  Le Pen o al partido nacional-populista de Austria y cualquiera de los otros partidos nacional-populistas que  han brotado como hongos por Europa, así como a los  movimientos secesionistas que existen o brotan en la Europa comunitaria. Pero también Putin ha prestado su apoyo al movimiento del Brexit en su intento sacar al Reino Unido de la UE y hacer volver al Reino Unido a su condición de  estado- nación originario que, en realidad, nunca existió, porque su forma política anterior no fue sino la de  un imperio colonial.
Y aún  más. La geopolítica de  Putin, según Snyder,  plantea y busca  como objetivo la desactivación del poder de los Estados Unidos a través del apoyo al presidente Trump y su proyecto nacional- populista. Asunto al que su libro dedica un denso capítulo precisando con datos incuestionable la  intervención y control que los servicios secretos rusos han prestado a Trump para su elección presidencial. Apoyo que, según su información, fue fundamental para  que aquél triunfase en la carrera presidencial.
   Para todas esas intervenciones Moscú ha utilizado con gran eficacia las armas de la guerra cibernética a través de la utilización de troles, personas que a través de las redes sociales intervienen en las discusiones políticas a favor de las posiciones rusas en esos conflictos, y de los bots, programas informáticos que envían millones  de mensajes de twiter  a  objetivos seleccionados defendiendo el Brexit, la campaña de Trump, los movimientos secesionistas europeos o las posiciones de los movimientos de extrema derecha europeos o todo aquello que suponga y sea favorable para  la destrucción de la UE.
   No es éste, sin duda, un libro de fácil lectura no sólo por la densidad de la información que proporciona y las la cantidad de fuentes que utiliza, sino también y sobre todo por la compleja  combinación de disciplinas con que aborda sus análisis en los que intervienen la historia,  la filosofía, la geopolítica y la ética, por lo menos. Pero, sin duda y más allá de algunos reparos y dudas que nos puedan surgir sobre algunas de sus afirmaciones, es un libro imprescindible  para poder entender los profundos cambios y la confusa y compleja realidad política mundial en que nos movemos en estas primeras décadas del siglo XXI.   
   (Publicado en el suplemento cultural de La Nueva España, de Oviedo)
  
       

viernes, 31 de mayo de 2019

EL ULTIMO LEGADO DE JOSEP FONTANA

                           











    EL LEGADO FINAL DE JOSEP FONTANA
                                         JULIO ANTONIO VAQUERO IGLESIAS
Josep Fontana fue, sin duda, uno de los más cualificados e importantes historiadores del siglo XX. A su muerte, no hace todavía un año, dejo escrito este libro póstumo que realizó durante el último año y medio de su enfermedad,  Capitalismo y democracia. Cómo empezó el engaño, en que siguiendo sus planteamientos historiográficos iniciales, aquellos que definió en su Historia: Análisis del pasado y proyecto social                             vuelve a defender y difundir , como si de  su último manifiesto político se tratara, sus tesis sobre el origen, la naturaleza y la evolución del sistema capitalista actual,  desarrolladas ahora  en 150 páginas y con una gran solvencia documental y argumental a partir de una bibliografía plenamente actualizada, como ha sido lo habitual en toda su importante obra historiográfica.
 El origen del sistema capitalista, cuya cara depredadora  y creadora de una desigualdad cada vez más acentuada en nuestras sociedades actuales desde 1989 hasta hoy,  a través del modelo neoliberal que domina desde entonces la economía mundial, no fue el resultado de un desarrollo previo de las fuerzas productivas ( con perdón) que obligó a las clases burguesa y terrateniente  a unas revoluciones políticas que mudaron el feudalismo por un sistema liberal que introdujo la libertades políticas de la democracia liberal y  otros derechos civiles. Esa interpretación, nos dice Fontana, es la que  ha venido difundiendo la historiografía académica, pero  no responde a la verdadera realidad histórica. No es sino una  interpretación sesgada y con ella, como dice el subtítulo de este pequeño gran libro, “empezó el engaño” que llega hasta hoy.
 La realidad, explica el historiador catalán, fue otra. El desarrollo del trabajo campesino y de los obreros artesanales a finales del XVIII era rentable y lo que hicieron las clases burguesa y terrateniente no fue sino apropiarse de  esos  bienes de las clases campesina y artesana a través del gran “robo” que fue, por una parte, la expropiación de los bienes comunales de los campesinos, cuyos aprovechamientos por sus antiguos usuarios  comenzaron a considerarse como delitos en los códigos penales  de los estados liberales implantados por las mal llamadas “revoluciones burguesas”. Y por otra, también esos nuevos gobiernos liberales  aprobaron leyes para apropiarse del trabajo de los artesanos s y disolver sus corporaciones gremiales imponiendo  la eliminación de los gremios y consiguiendo así, en uno y otro caso, crear una nueva fuerza de trabajo abundante y  barata   para  explotarla en  el marco del nuevo sistema productivo.
La verdadera función de los  gobiernos que surgieron de las revoluciones liberales  que se sucedieron desde 1814 hasta 1848 y que analiza con todo detalle y coherencia Fontana en su última obra fue precisamente esa: consolidar ese gran “robo” y dar origen al sistema económico capitalista industrial. Y ese proceso se llevó a cabo primero en Inglaterra y  se repitió después en el resto de los países europeos con sus retrasos y peculiaridades, como fue el caso español que Fontana analizó con profundidad en gran parte de su obra historiográfica
     En el Epílogo de la obra, Fontana, como no podía ser de otra manera dado que siempre ha entendido la ciencia histórica como un conocimiento para esbozar proyectos sociales futuros que se basen en la igualdad y dignidad de los hombres, esboza la evolución posterior de ese capitalismo depredador. A lo largo del todo el siglo XIX ese proyecto de desigualdad y abuso se desarrolló de manera imparable, pero también engendró su oposición con un movimiento obrero que frenó  en parte, entre 1917 y 1975, sus negativas consecuencias debido  al  miedo engendrado por la revolución soviética de 1917.
Pero de nuevo el progreso imparable del  sistema, con apenas limitaciones  de sus negativas consecuencias, se ha desatado otra vez  a partir  de las últimas décadas del siglo XX y prosigue en el siglo XXI en el marco del nuevo modelo del capitalismo neoliberal volviendo a imponer la desigualdad y el abuso sobre la mayoría de la población engendrando crisis  como ha ocurrido con la causante de la Gran Recesión de 2008 que ha dejado de nuevo al descubierto la naturaleza expoliadora del sistema ante la escasa oposición de  una izquierda debilitada y la manipulación de los descontentos por parte unos movimientos de extrema derecha que cada vez más muestran la impronta fascista de sus planteamientos políticos.
 En fin, este último manifiesto histórico- político de Fontana nos muestra  la coherencia hasta el final  de su pensamiento político  así como su gran talla como historiador y al que, siempre hay que recordarlo para reconocérselo, tanto le debemos los  estudiantes y enseñantes de Historia de nuestra generación.
(Publicado en el suplemento cultural de La Nueva España)

viernes, 10 de mayo de 2019

POPULISMO VERSUS DEMOCRACIA LIBERALPopulismo versus democoracia liberal



  
Viktor Orbán, primer ministro de Hungría,uno de los populistas de derechas más recalcitrante de la Unión Europea



POPULISMO VERSUS DEMOCRACIA LIBERAL
                                    JULIO ANTONIO VAQURO IGLESIAS
 La entrada de VOX en el Parlamento en las recientes elecciones generales   pone fin a la excepcionalidad española de la no presencia de partidos del populismo de extrema derecha en nuestro  sistema político, aunque sí es cierto que esa clase de  populismo ya estaba presente agazapado en las filas del Partido Popular. Esta nueva realidad en España y la oleada de partidos de extrema derecha que han tomado cuerpo de naturaleza parlamentaria en toda Europa desde finales del pasado siglo renueva el interés de las ciencias sociales  por explicar tal situación, pero también, sin duda, el interés ciudadano para comprender el origen, las posibilidades y limitaciones de esta ideología.
   Esa realidad política es la  que explica el contenido de este libro que es una breve introducción divulgativa sobre el populismo escrita por dos estudiosos de esa ideología y práctica política Cas Mudde y Cristóbal Rovira Kallwasser:  Populismo: una breve introducción. Es una reedición para hispanohablantes del libro del mismo título publicado en inglés en 2017. Esta edición española añade un Prefacio de los autores en el que reflexionan sobre tres temas que consideran de interés para los lectores de habla española: el debate conceptual sobre el populismo en América Latina, la distinción entre populismos de izquierda y de ultraderecha y la particularidad del populismo en España actualmente.
 Dentro de las diferentes interpretaciones  del populismo, los autores se mueven  en el marco de  la que denominan como “ideacional”. Esta se fundamenta en el análisis empírico, factual, de las diferentes oleadas de populismo que han se han desarrollado desde principios del  siglo XX en América Latina y a partir de los años ochenta en Europa, donde el populismo apenas había tenido presencia hasta entonces. Para ello, analizan con todo lujo de detalles  los elementos claves del populismo: el liderazgo personalista y carismático, sus causas y demandas, sus diferentes formas de movilización y, finalmente, sus consecuencias negativas y positivas sobre los diferentes regímenes políticos en los que han surgido.
 Es una interpretación que se diferencia sustancialmente  de la que  Ernesto Laclau ha realizado del populismo de izquierdas en la que se fundamentan los planteamientos teóricos del grupo de profesores intelectuales que ha fundado en España Podemos.  En la teoría de Laclau el  planteamiento es de carácter normativo y su valoración del populismo  positiva, esto es, el populismo de izquierdas se considera una ideología política pertinente para conseguir una sociedad más justa y poner fin a las desigualdades y abusos de la elite dirigente. Mientras que en el caso  de la interpretación populista de Mudde y Rovira, aun partiendo del principio  común de toda visión populista , el de la explotación y abuso del pueblo  por la  elite u oligarquía (“la casta”, de la que “·hablaban” los intelectuales de Podemos”), su valoración es más negativa que positiva, puesto que, a fin de cuentas, el populismo, sea de derechas o de izquierdas, lo que pone en peligro, argumentan los autores, es la supervivencia de la democracia liberal, que es para ellos, parece, no sólo  la forma ideal de la democracia, sino la única posible.
    Respecto a las peculiaridades del desarrollo del populismo  en España y en relación con la inexistencia hasta ahora en nuestro país de un populismo radical, xenófobo  y chauvinista, como el que ha entrado  en el Parlamento con VOX en las últimas elecciones, los autores realizan un análisis bastante confuso e incompleto y minusvaloran, en cierto modo, la influencia que ha tenido en su aparición el desarrollo del conflicto nacionalista catalán. Sí aciertan, en cambio, en mi humilde opinión, en la explicación de  la causa del origen y  el éxito electoral del populismo de izquierdas de Podemos. Su origen y gran impacto electoral está, sin duda, en relación con los efectos negativos que tuvo sobre la clase media y las clases populares  la Gran Recesión de 2008- 2009  y las medidas de austeridad que se adoptaron para salir de aquella crisis y que comenzaron, todo hay que decirlo, con el gobierno del PSOE de  José Luis Zapatero y continuaron después con los gobiernos del PP de Rajoy.
En fin, La impresión que uno tiene de esta teoría “ideacional” del populismo es que lo que se define en ella como  substancial, la dicotomía entre élite y pueblo, no es  sino lo que debería ser subordinado a la importancia del contenido de la ideología huésped que siempre acompaña al populismo. O bien la del nacionalismo identitario y xenófobo y  excluyente  o la del socialismo integrador y de tendencia igualitaria. Y la valoración de una u otra nos parece evidente a favor del populismo de izquierdas. Eso sí, mientras éste  respete los derechos de las minorías, y la voluntad general, de corte roussoniano a la que tiende el populismo, esté limitada  por los otros poderes democráticos del Estado.     
   (Publicado en el suplemento “Cultura” de La Nueva España” de Oviedo

lunes, 29 de abril de 2019


                         DAVID CONTRA GOLIAT
                                Julio Antonio Vaquero Iglesias







  David Jiménez  ex director de El Mundo, ha escrito un libro, El Director, que ha causado un gran revuelo entre políticos, empresarios y periodistas y en menor medida sobre la opinión pública española a la que todo parece indicar que se le está queriendo escamotear su contenido, de gran importancia para entender los déficits y deformaciones de nuestra democracia.
No es que en sus páginas se digan cosas que no supiéramos ya  o que,  al menos, las intuyésemos, pero, sin duda, el análisis que realiza del año en que ejerció como director del citado diario nos cuenta  con pelos y señales  las presiones que recibió de los poderes políticos, empresariales y de los dirigentes de su propio periódico y que terminaron  con su destitución. Denuncias y confesiones  que no son tan habituales por  esos pagos, donde lo que domina en muchos casos, pero no siempre, es la ley del silencio, y han provocado una reacción en cadena de los aludidos que puede sin duda terminar en los tribunales y, todo parece indicarlo, ciertas maniobras de descalificación de su autor y hasta de  ocultamiento del contenido de su libro.
 Jiménez llegó a la dirección de El Mundo  desde el ejercicio brillante de una corresponsalía de su periódico para el Extremo Oriente y su proyecto para resolver la grave crisis que atravesaba su empresa periodística, como ocurría en el caso  de casi  todos las  del ramo como consecuencia, por una parte, de la Gran Recesión, y, por otra, de la crisis de la prensa de papel por la competencia del despegue imparable de la digital.
Su frustrado proyecto consistió en tratar de defender la independencia de su periódico frente a los poderes políticos y empresariales ( Jiménez insinúa más que cuenta como el propio Pedro J. Ramírez fue destituido como director de El Mundo  por las presiones de Rajoy ante su actitud de insistir  en la publicación del escándalo político causado por las revelaciones de Bárcenas). Y, por otra parte,  aumentar la importancia de la versión digital del periódico, medida que  fue bloqueada  por parte de lo más granado de su redacción, aquellos que el autor nombra con el pseudónimo de Los Nobles, capitaneados por El Cardenal (se refiere al editor representante de la empresa cuyo pseudónimo hace alusión, claro está, al cardenal Mazarino, el maestro de la intriga de la Corte de Luis XIII).
 Pero lo que más llama la atención de las denuncias de  El Director  son, sin duda, sus referencias a Los Acuerdos  (así con mayúscula), esto es, un pacto tácito entre los poderes políticos y empresariales con los grandes periódicos nacionales  para controlar las noticias negativas para sus intereses políticos y económicos. Todo ello a cambio del apoyo económico de los segundos a través de la inyección de dinero  que supone la contratación de los anuncios en sus páginas y de la concesión por parte de los primeros de una variada serie de favores y beneficios a algunos de esos medios y periodistas.
 Que hay mucho de ajuste de cuentas en las páginas de  El Director parece indudable, sobre todo, en relación con algunos de los miembros de aquella redacción de El Mundo y, más con el mencionado Cardenal. Pero también se desarrollan en  ellas  lúcidas y graves realidades que sacan a la luz algunos de los pecados capitales de nuestra demediada democracia. Democracia que necesita cada vez más para poder sobrevivir en estos tiempos tan turbulentos unos medios  de comunicación independientes y críticos con el poder sea éste de la clase que sea.   
  Todo parece indicar que  en este caso David no cortará la cabeza de Goliat, porque el gigante se está protegiendo con las impenetrables corazas que le proporciona su poder. Pero sin duda, David ha dado un pequeño paso más en la demostración de la imperiosa necesidad que tenemos de hacerlo.

( publicado en las páginas de opinión de La Nueva España, de Oviedo)

viernes, 19 de abril de 2019


      UN ESCRITOR CUBANO QUE ESCRIBE Y VIVE EN CUBA                         
                        

JULIO ANTONIO VAQUERO IGLESIAS




         Leonardo Padura publica en  su último libro un conjunto de ensayos escritos en los últimos catorce años con el título tomado  del verso de Virgilio Piñera(“la maldita circunstancia del agua por todas las partes”) Rodeados de agua por todas las partes, en los que trata esencialmente de su condición de “escritor cubano que vive en Cuba” y de lo que esto supone para comprender su manera de entender la literatura y concretamente el género novelístico en el que se mueven sus once libros publicados hasta ahora.
 Ese conjunto de ensayos los divide en tres partes precedidas cada una de una breve introducción y en las que trata respectivamente de la importancia radical  que supone su condición de “escritor que escribe y vive en Cuba” para poder comprender y valorar su obra novelística; su concepción de la novela y el análisis de su propias obras y su temática, incluido  el “maquing of” ( cómo se hizo) de cada una de ellas. Y la tercera parte agrupa los ensayos que dedica a su especial manera de entender algunas de las grandes obras de los más importantes novelistas cubanos.   
 Padura sigue viviendo en un barrio extramuros de La Habana, Mantilla, en la casa que construyo y en la que vivió  su abuelo, su padre y él continúa  habitando  ahora. Y padece, a pesar de su éxito literario expresado en los numerosos premios que ha obtenido dentro y fuera de la isla, las mismas carencias y dificultades que sufren todos los  cubanos. Dificultades de supervivencia diaria que él mismo como el resto de sus compatriotas cubanos define con  la expresión  cubana de “inventar y resolver” los problemas de la cotidianidad  que en muchos casos se hace al borde de la legalidad.
En los ensayos de la primera parte del libro resalta  la radical esencialidad que para todos los escritores cubanos ha tenido escribir desde una isla, aunque  fuera desde el exilio como fue el caso de muchos de ellos, al que les condujo su nacionalismo en oposición a la potencia colonizadora correspondiente, bien el Imperio español bien la potencia yanqui que con la Enmienda Platt que hizo de Cuba una potencia intervenida ya que el nuevo estado surgido tras la guerra contra los españoles y los norteamericanos, tenía que recibir  la aprobación de sus leyes del Congreso norteamericano. O desde fuera de Cuba desde 1959 por su oposición al castrismo y el aislamiento que introdujo  la revolución cubana y forzó el cerco norteamericano.  Ese aislamiento secular surgido de su insularidad: el agua por todas la partes del mencionado verso de Virgilio Piñera constituye para Padura paradójicamente el factor decisivo que ha marcado la tendencia hacia la universalidad a los grandes autores de la a literatura cubana. Tendencia que Padura constata en la tercera parte de sus ensayos  con el análisis de  algunos de los grandes  novelistas y poetas cubanos.
   Esa inclinación hacia la universalidad conjugada con un profundo sentido de la pertenencia que simboliza en su barrio Mantilla y en el Malecón está también presente en la novelística de Padura, como demuestran los ensayos que contiene la segunda parte del libro al referirse al contenido y finalidad de sus novelas: como el asunto de la perversión de la utopía igualitaria del siglo XX en su novela El hombre que amaba a los perros sobre Ramón Mercader, el asesino de Trotsky. O el derecho del hombre a ejercer su libre albedrío en Herejes  o la búsqueda de las fuentes originales de su identidad  cubana   en La novela de su vida acerca de la vida de José María Heredia, el gran poeta cubano del siglo XIX….
 Pero “un escritor cubano que escribe y vive en Cuba” y, sobre todo, un escritor valiente y con una concepción de la literatura y la novela  desde una perspectiva ética y crítica, esto es, considerando  que ambas van allá del goce cultural y el entretenimiento del lector, no podía dejar de referirse en sus novelas a las consecuencias y límites de la implantación del castrismo en Cuba en  sus obras de la serie del policía y después vendedor de libros Mario Conde.
 Conde se convierte así en un auténtico testigo crítico del desarrollo y la implantación de la revolución cubana. Es algo así como su “alter ego” o un testigo privilegiado de su generación con una mirada crítica y lúcida del desarrollo de la revolución cubana y sus efectos sobre la población. Mirada en la que  expone la gran ilusión que despertó en aquella generación que nació con ella y la desilusión que, según el novelista, les terminó causando  por  sus efectos negativos y magros resultados, sobre todo, a partir de los años  noventa con la caída de la Unión Soviética y la gran crisis que tal caída supuso para la Cuba castrista.
  Quizás de este conjunto de ensayos uno de los más interesantes  sea aquel en que Padura nos relata las etapas de la  evolución de la política cultural del castrismo, analizando sus fases y las diferentes actitudes que el régimen socialista cubano mantuvo hacia la cultura: desde la cerrazón y la persecución hasta la postura más abierta y flexible  que mantuvo hacia ella en otras momentos.    
 En fin, un libro de ensayos que nos permite a los que somos lectores impenitentes de la obra de Padura constatar lo que ya sabíamos por sus libros  o comprobar algunas de nuestras intuiciones nacidas de  su lectura. Pero, sobre todo, este libro puede ser una verdadera guía introductoria para aquellos otros lectores que se inicien en la lectura de la novelística de este “escritor cubano que escribe y  vive en Cuba”.  

    ( Publicado en el suplemento cultural de La Nueva España, de Oviedo)


lunes, 1 de abril de 2019


 LOPEZ OBRADOR Y LA CONQUISTA Y COLONIZACION DE MÉXICO
                          Julio Antonio Vaquero Iglesias





Fotografía de Tina Modotti sobre la pobreza de los mexicanos de origen indígena





 El presidente mexicano  López Obrador ha enviado sendas cartas al rey Felipe VI y al papa Francisco pidiéndoles que pidan perdón por la actuación de la Monarquía española y la Iglesia católica en la conquista y colonización de México en el contexto de las conmemoraciones del desembarco de Cortés en tierra azteca y el inicio de su conquista de aquel imperio en 1521 y  de la independencia del territorio mexicano del declinante imperio español. Tal petición ha causado un auténtico clamor de protesta en los medios políticos españoles e incluso  ha sido comentado con reservas en algunos medios de comunicación mexicanos. Salvo en el caso de Unidas Podemos y el PNV que han considerado como adecuada tal petición, el resto de los partidos han clamado contra tal petición, Y el propio Gobierno español ha contestado negativamente a tal  petición mientras que en  el caso del Vaticano ha apelado al hecho de  que tal perdón ya había sido pedido por el papa Francisco en 2015, sumándose a otras  peticiones realizadas por parte de pontífices anteriores.
  Desde el punto de numerosos intelectuales e historiadores españoles tal petición del presidente mexicano también ha sido profusamente criticada. Aunque esas críticas no se hayan hecho desde luego desde el mismo punto de vista. Las hay que, con cierta razón, han criticado como “presentistas” y fuera de contexto sus peticiones. Mientras que otros, desde el contexto de la “leyenda rosa” de la conquista y colonización españolas, con mayor o menor intemperancia ( como es el caso de  Pérez Reverte para el que el insulto parece ser  su mejor aportación a la Academia de la Lengua a la que pertenece ) y con más o menos  fundamentados argumentos, han rechazado por impropias  las demandas del presidente mexicano.
  Pero es curioso que pocos de esos críticos  han  hecho referencia a un dato que se incluye en la mencionada demanda presidencial.  Que el propio Gobierno mexicano quiere incluir en esas conmemoraciones también su propia petición de perdón a los mayas y  a los indios yaquis, a los chinos que la república mexicana masacró a partir de su independencia de España.
 Ese dato me parece revelador del significado de la petición de López Obrador. La historia siempre ha tenido una función social de especial importancia para todo orden político nuevo que alcanza el poder, bien para legitimarlo reescribiendo la historia sin tener en cuenta para nada los contenidos del conocimiento histórico, que es lo que suele ocurrir más frecuentemente, bien, al contrario, para desde el conocimiento fundamentado de esa historia buscar, al margen de paraísos imaginarios nunca existentes en  nuestro pasado, el entronque de esa historia no manipulada sino real  con el proyecto  hacia el futuro de sus intenciones políticas.
  La impresión que extrae uno de esa propuesta de López Obrador – puedo estar equivocado, sin duda- es que de alguna manera lo que quiere expresar con ella (reconociendo, incluso, como decíamos, el  propio estigma de los suyos en cuanto al maltrato de la población existente ) en relación con los mensajes conmemorativos  que van a realizarse próximamente, y quizás ilustrado por sus historiadores de cabecera, entre los que, por cierto, está el gijonés Paco Taibo II, es que  los descendientes de aquellos indígenas que fueron los grandes perdedores de la conquista y colonización, sin duda, digan lo que digan los justificadores de “la leyenda rosa” sobre las consecuencias de una y otra y reconociendo, incluso, también los aspectos positivos que aquella colonización aportó, sin duda, (basta leer a Rafael Altamira y su obras sobre la legislación indiana), van a ser un elemento decisivo  de sus políticas de integración y reformas de los ciudadanos de origen indígena en su proyecto político.
 Y, sin duda, esa intención es digna de alabar por todo aquel que sienta correr una gota, al menos, de deseo de justicia por sus venas. 

 ( Publicado en La Nueva España, de Oviedo , en sus páginas de opinión)
      


                     






        SENEGALESES EN ASTURIAS
                            Julio Antonio Vaquero Iglesias
 Conchi Urdampilleta, profesora del Instituto Alfonso II de Oviedo y doctora en Filosofía por nuestra Universidad es la autora de  este libro, La inmigración senegalesa en Asturias, que no es sino el  texto  de su tesis doctoral, pero aligerado aquí de su aparato crítico para que sea accesible a cualquier lector interesado por el tema. Y es que, además de su finalidad científica, es claro que la autora ha pretendido que su libro cumpla la función  social de  dar a conocer a los asturianos el enclave de los inmigrantes senegaleses que conviven entre nosotros desde los años ochenta del pasado siglo y que siguen siendo desgraciadamente unos verdaderos desconocidos para la mayoría de los asturianos. El libro lleva un excelente prólogo de profesor de Filosofía de nuestra Universidad y director de la tesis doctoral matriz del texto, Alberto Hidalgo.
Y es cierto que este libro cumple perfectamente todas las condiciones para lograr esa finalidad social a la que nos referíamos, sin que por ello desmerezca en nada su calidad científica. Desde  la perspectiva científica estamos ante un libro que combina armoniosamente la visión, antropológica, sociológica y religiosa del Estado senegalés como paso previo para analizar esas realidades de la comunidad de inmigrantes senegaleses en Asturias Y todos esos análisis están realizados desde la doble perspectiva emic  y etic ( desde el punto de vista de los actores y desde el punto de vista externo respectivamente ) a la vez, y en el marco teórico del materialismo filosófico.
   La profesora Urdampilleta ha logrado algo que no es usual  en esta clase de libros de origen académico. No  sólo presentar con lenguaje claro y sencillo y una estructura muy bien pensada el contenido científico de su libro, sino que además ha conseguido que  sea posible realizar una lectura del mismo por lectores que tengan como  interés prioritario conocer cómo y quiénes son los inmigrantes senegaleses de nuestra comunidad: cómo han llegado a nuestra región, cuál es su vida cotidiana y su actividad profesional y cuáles son sus problemas de integración en la sociedad asturiana. Pero también los prejuicios desde  los que los infravaloramos como la creencia extendida de su manipulación por las mafias en su actividad principal que es la venta ambulante o las prácticas y actitudes  racistas, xenófobas e islamofóbicas que hacia ellos tienen algunos de nuestros conciudadanos. 
        Para cumplir esa finalidad de darnos a conocer y comprender a los inmigrantes senegaleses del enclave asturiano la autora ha incluido acertadamente en su libro su  voz directa  reproduciendo las entrevistas que ha realizado en su investigación de campo cuyos contenidos son realmente reveladores de los diversos temas que se tratan en sus páginas.
      La inmigración senegalesa en Asturias, como la asentada en el resto de las comunidades autónomas y en los países europeos no es una inmigración originada por guerras, hambrunas o desastres naturales, sino una emigración de origen económico. Los inmigrantes senegaleses vienen a Asturias y España buscando alcanzar un nivel económico digno que les permita obtener algún dinero para reinvertirlo allá en su lugar  de origen y en beneficio de sus familias.
 En conjunto, en Asturias es la segunda corriente inmigratoria más numerosa de las de origen africano, después de la marroquí. Y desde los años ochenta en que comenzó en Asturias ha pasado por siete fases que nuestra autora describe y explica con rigor y claridad. Caracteriza las diferentes formas del viaje de los migrantes senegaleses originadas por los cambios legislativos que se han ido sucediendo respecto al fenómeno inmigratorio en España, así como los problemas de integración que han tenido que sufrir en cada una de esas fases. Además de los    cambios  en su composición  con la llegada de las mujeres y los niños como efecto de las políticas de reagrupación familiar.  Y también la presencia de los niños senegaleses  ya nacidos en Asturias.
  ¿Cuál es la identidad cultural  de los miembros de esa comunidad senegalesa en Asturias? Los ritos de paso y las ceremonias religiosas  que practican dentro del ritual de la religión musulmana que profesan son el marco de la profunda solidaridad y sociabilidad  que practican estos inmigrantes. Y su análisis es la demostración de una de las principales tesis que defiende este libro: la identidad cultural de los inmigrantes senegaleses en Asturias tiene como fundamento básico sus creencias y prácticas religiosas.      
   Si, como se dice habitualmente, es el conocimiento del otro  uno de los factores decisivos  para  erradicar los prejuicios raciales y xenófobos hacia los inmigrantes y promover así su positiva recepción e integración en el país de acogida, la lectura de este libro es, sin duda, una excelente aportación para conseguirlo en el caso de los senegaleses del enclave asturiano y, por extensión, de  los del resto de España.
(Publicado en el suplemento cultural de La Nueva España, de Oviedo)     

lunes, 25 de febrero de 2019











LA ACTUALIDAD POLÍTICA DE ANTONIO MACHADO
                          JULIO ANTONIO VAQUERO IGLESIAS
La conmemoración del ochenta aniversario de la muerte de Antonio Machado en Colliure, en el exilio republicano es, sin duda, un momento idóneo para resaltar y comprobar la rabiosa vigencia y actualidad  que siguen teniendo sus versos y sus escritos para enjuiciar y ver con claridad la actual y  difícil situación  política por la atraviesa nuestro país.
Es cierto que sus versos, sus ideas  y  actitud política han determinado que hayan sido las ideologías y partidos más diferentes y contradictorios los que hayan tratado de atribuírselo como patrimonio suyo: desde el sector del falangismo intelectual  de primera hora,  hasta el de  la izquierda más avanzada, pasando por el republicanismo liberal ligado a las ideas de la Institución Libre de Enseñanza, en cuyas aulas se formó Machado.
 Pero  leída desde nuestra perspectiva actual  la obra de don Antonio es, sin duda, la de  un escritor de izquierdas, claramente antifascista, aunque tampoco se callase sus críticas sobre los defectos de esa ideología. Seria,  sin duda, hoy  un debelador intransigente  de esa ultraderecha casposa cuyas banderas ondean al viento mientras galopan a caballo como si de “señoritos” de antes se tratara, él que escribió que los “señoritos” constituían en España una “clase social” depredadora del pueblo. Sí, sin duda, sus reflexiones en verso y en prosa siguen diciéndonos cosas  de plena actualidad y aplicables como denunciadoras todavía hoy en esta situación tan grave por la que atraviesa nuestro mundo y concretamente nuestro país.
 En  Juan de Mairena. ( sentencias, donaires, apuntes y recuerdos de un profesor apócrifo)  a través de sus heterónimos encontramos verdaderas perlas que nos vienen como anillo al dedo( nunca mejor dicho) para entender y analizar críticamente la vida política y a los políticos  de hoy en nuestro país. Machado siempre entendió la política como una actividad ética, de imprescindible valor para la vida social, la cual ni en su tiempo ni mucho menos ahora en el nuestro fue la actitud dominante de gran parte de sus actores. ”La política, señores- decía Juan de Mairena a sus discípulos- es una actividad importantísima... Yo no os aconsejaré nunca el apoliticismo, sino, en último término, el desdeño de la política mala que hacen trepadores y cucañistas, sin otro propósito que el de obtener ganancias y colocar parientes. Vosotros debéis hacer política. Sólo me atrevo a aconsejaros que lo hagáis a cara descubierta. En el peor caso con máscara política, sin disfraz de otra cosa: por ejemplo de literatura, de filosofía, de religión. Porque de otro modo contribuiréis a degradar actividades tan excelentes por lo menos como la política y a enturbiar la política de tal suerte que ya no podamos nunca entendernos
 Entonces, como hoy, los “trepadores y cucañistas” cuyo verdadero objetivo de su actividad política no es sino” obtener ganancias y colocar parientes” abundan por doquier y  Machado los denunció entonces como los denunciaría hoy. Como le escribió a Ortega y Gasset: “…Barrer de la arena política a una pandilla de políticos ineptos e inmorales sería siempre una obra santa que debe aconsejarse al pueblo”.
  Del mismo modo, que ante la actitud  encrespada, intransigente y rupturista que ha adoptado la derecha española en estos momentos frente a la izquierda, negándose a cualquier pacto o acuerdo  de estado con ésta, la crítica  de don Antonio sería sin duda demoledora como lo prueba la posición integradora que mantuvo, incluso, en plena guerra civil en aquellos momentos tan trágicos que le tocó vivir y en los que mantuvo plena coherencia con su pensamiento y su conducta anterior.
  Actitud esta que resuena como advertencia de algo no deseado no sólo en aquellos versos de Campos de Castilla tan repetidos  “Españolito que vienes/ al mundo te guarde Dios/ una de las dos Españas/ ha de helarte el corazón”. Y que se expresa ya de manera  explícita en febrero de 1937 en el periódico El Sol: «Hemos de evitar o corregir lo que sería el más grave pecado, el de incrementar el odio a nuestros adversarios. Sería un yerro moral. Madrid lucha hoy por defender a toda España, sin excluir a la España de sus adversarios”
Podríamos poner más ejemplos, pero creo que éstos recogidos más arriba son suficientes clarificadores  para  demostrar por qué la actitud y el pensamiento político de  don Antonio Machado siguen hoy plenamente vigentes ochenta años después de su muerte.