martes, 26 de julio de 2022

 

 LAS BECAS DE AYUSO

                              Julio Antonio Vaquero Iglesias

 Otra vez Ayuso a la carga con la enésima propuesta trumpista de su mandato. Otra vez saltándose criterios plenamente aceptados por las sociedades democráticas liberales como, en este caso, el de la igualdad de las oportunidades que hasta la propia dictadura franquista respetó, a su modo, claro y con objetivos finales que poco tenían que ver con la promoción y la igualdad social.

 La política de la concesión de becas de estudio a los vástagos de la clase media alta, esto es,  la clase social de la que Ayuso obtiene sus apoyos más firmes no es sino la expresión de una manipulación política más a las que nos tiene acostumbrados y rompe con los criterios y principios firmemente asentados en nuestras sociedades democráticas de respetar el ascensor social  como medio de inyectar un mínimo de compensación social de las desigualdades  que genera el propio sistema. Y a la vez, no hay que olvidarlo, de la movilización y aprovechamiento  del potencial talento que puede haber en las capas inferiores de la sociedad, amén, claro es, de la reproducción del sistema.

  Sin olvidar otro aspecto que ha estado y está presente constantemente  en la política educativa del gobierno de Ayuso. Esto es, una medida que refuerza el desarrollo de la enseñanza privada  que con esa política de becas recibirá, sin duda, un fuerte apoyo, dado que es ese sector  del sistema educativo en el que estudia la mayoría de los miembros de ese grupo social.

 La propuesta, que, incluso ha recibido hasta la ambigua y calculada  crítica de Feijoo, no  es sino una expresión más del neoliberalismo ideológico teñido de populismo trumpista que profesa la presidenta madrileña y su gobierno. Esto es, ese neoliberalismo que se basa en el principio darwinista del “sálvese el que pueda”   que lo fundamenta.  Y está claro  que los que  más posibilidades tienen de sobrevivir en ese modelo de sociedad competitiva son ellos, los más ricos.

 Además de que para más inri  tal propuesta supone reducir las posibilidades  presupuestarias  de cubrir  las necesidades más perentorias de los verdaderamente necesitados de esas becas.     

miércoles, 29 de junio de 2022

 

ASÍ  NO

                   Julio Antonio Vaquero iglesias

 El “asesinato” de los treinta siete migrantes que han perecido en el asalto a las vallas de Melilla, deja en claro qué es lo que había debajo del giro diplomático español con respecto al Sahara. Y los hechos demuestran lo que nos temíamos: que dejar en manos de la gendarmería marroquí el control del paso fronterizo era abandonar cualquier deseo de un control democrático de nuestra frontera Sur. Echar la culpa a las mafias  no es sino echar balones fuera y las declaraciones y la actitud de nuestro jefe de Gobierno no fueron desde luego las más coherentes con un Gobierno democrático y menos con Gobierno de izquierdas.

 Desde luego que un migrante negro o africano vale tanto como un refugiado ucraniano y si es necesario aceptar y procurar las mejores condiciones de vida e instalación  a los refugiados ucranianos, también lo es procurar que los migrantes africanos, sean del color que sean, sean o no europeos, tengan el mismo derecho y la atención por parte de nuestras autoridades migratorias. Si realmente los derechos humanos son “humanos”, esto es  lo son para todos y las condiciones de persecución, hambre  y mil penalidades más que sufren estos últimos son tan perentorios como los de los ucranianos que con razón y plena consecuencia acogemos en España.

 La deriva de este Gobierno de coalición hacia unas posiciones que no son coherentes con las ideas políticas que dice defender es evidente y en esa deriva está el fondo del fracaso electoral que está cosechando en los últimos procesos electorales. Lo más triste es que está abonando el campo al acceso de la derecha al poder que, desde luego utiliza, estas incoherencias del Gobierno  para sacar tajada electoral, aunque como sabemos por su anterior experiencia de gobierno, su política migratoria en la frontera Sur era todavía más antidemocrática que la que desgraciadamente está llevando a cabo el sector socialista del Gobierno actual. Desde luego Sánchez se lo poniendo a punto de caramelo a la derecha para las próximas contiendas electorales.

 Pero lo de menos al final ya son los resultados electorales sino la conculcación de los derechos humanos que en connivencia con la dictadura marroquí Sánchez está llevando a cabo e incluso defendiendo. Pretende hacer que comulguemos con ruedas de molino y somos muchos de los que lo hemos apoyado que no estamos dispuestos a ello y que tomamos nota de ello para las próximas elecciones. Lo de Pablo Iglesias defendiendo a los migrantes africanos y contraponiéndolo con la actitud contraria  con los ucranianos no deja de estar impregnado por  su actitud benevolente con la incalificable invasión de Putin de Ucrania. A cada uno lo suyo.

sábado, 23 de abril de 2022

 

          









                                                 
 LEER ES VIVIR

                             Julio Antonio Vaquero iglesias

Mañana es el Día del libro y muchos lectores (sobre todo, mujeres que son las lectoras por excelencia) lo celebrarán comprando y leyendo su correspondiente libro. Todos aquellos que somos ávidos lectores no podemos sino celebrar este día reconociendo la importancia que la lectura ha tenido en nuestras vidas.

Casi podríamos decir que seríamos otras personas de no haber sido por nuestra actividad lectora. Leyendo hemos conocido otros mundos, otros paisajes sin necesidad de viajar y hemos utilizado no sólo los ojos de los autores de los libros para entender más y mejor aquellos escenarios a los que nos trasladaban las páginas de las obras que leíamos. Por viajar… hemos llegado hasta dar la vuelta al mundo en ochenta días y lo hemos hecho en globo, tren y automóvil y hemos recorrido veinte mil leguas de viaje submarino y conocido las profundidades del mar; o hemos recorrido la India colonial y la  hemos visto a través de los ojos de un niño curioso y sagaz que acompañaba a un santón. O nos hemos adentrado en el interior del África colonial inexplorada y desconocida o también hemos recorrido ese continente buscando las minas del Rey Salomón… y tantos y tantos viajes a través del globo terráqueo.

  A través de los libros hemos conocido también a personajes inefables con los que hemos podido compartir ideas, confidencias y aventuras. Qué lector  no ha terminado siendo amigo íntimo de Ton Sawyer y participado  en sus aventuras y peripecias. O quién no se ha hecho amigo de Don Quijote y reído y celebrado sus peripecias y locuras idealistas con Sancho como contrapunto realista. O quién no ha terminado preguntándose por las cuestiones esenciales de la vida a través de las obras teatrales de Shakespeare.

  Como también otros libros y autores  nos han llevado al lado oscuro de la conciencia humana como lo hizo Truman Capote con aquellos asesinos que retrató en  A Sangre Fría. O hemos conocido la complejidad de  las pasiones humanas como nos presentó Clarín en La Regenta o nos las ofrecieron los novelistas franceses y rusos en la novelística decimonónica. O quién nos enseñó más historia de la España contemporánea que Galdós en sus Episodios nacionales.  Como también  hemos conocido el mundo rural, onírico y casi mágico de Celama  y personajes que de tanta irrealidad son más reales que los personajes vivos como los que hemos encontrado en las novelas de Luis Mateo. Que siempre hubo ese mundo mágico y a la vez realista lo hemos vivido en las novelas de Gabriel García Márquez como hemos conocido también el  alma doliente de América Latina a través de las novelas de Mario Vargas Llosa…

  Sí. A  través de los libros hemos viajado, conocido   por dentro a hombres y mujeres, hemos encontrado amigos y aprendido a veces más del mundo,  la vida y los seres humanos que en la experiencia personal de nuestro vivir diario. Por ello, no podemos no conmemorar sino  celebrar este Día del Libro como una fecha de importancia vital para nuestras vidas.     

( Publicado en las páginas de Opinión de La Nueva España, de Oviedo)

viernes, 15 de abril de 2022


 

 

               LOS PELIGROS DEL NACIONALISMO

                           Julio Antonio Vaquero Iglesias

 Eric Hobsbawm (1917-2012) ha sido  uno de los principales miembros de la denominada “escuela” de historiadores marxistas británicos y, sobre todo, uno de los mejores historiadores del siglo XX. Uno de los  temas más tratados en su obra  historiográfica ha sido, sin duda, el de los nacionalismos. Esos análisis lo convirtieron en uno de sus  principales estudiosos desde el punto de vista histórico  y en ellos nos proporcionó una fundamentada y congruente visión crítica de la ideología nacionalista y de los correspondientes movimientos nacionalistas.

  En este reciente libro “Sobre los nacionalismos” (Editorial Crítica, 2022), editado por Donald Sassoon, que es autor, además, de su excelente introducción, se recoge una parte significativa (fragmentos de sus libros, reseñas, artículos en revistas especializadas, conferencias) de su producción historiográfica sobre este crucial asunto que tiene desde estas dos décadas del nuevo siglo, sin duda, una vivísima actualidad, dada la oleada de nacionalismo que estamos viviendo.

Estamos, pues, ante un libro con un interés no sólo académico, sino, sobre todo, de plena actualidad que puede explicarnos y alertarnos sobre algunos de los graves  problemas políticos que estamos padeciendo hoy.

  Los 23 capítulos que componen el libro se distribuyen en dos partes. La primera titulada  El nacionalismo en la historia  está dedicada al análisis del origen y evolución de la ideología y de los  movimientos nacionalistas. La segunda con el título de Los peligros del nacionalismo  desarrolla los diversos aspectos negativos que que conlleva esta ideología y movimiento político.

 Como proceso histórico Hobsbawm identifica al nacionalismo como un fenómeno político  contemporáneo surgido con las revoluciones burguesas  vinculado  a sectores de la burguesía y a la ideología liberal que en esa primera etapa promueve la formación del Estado nacional a base de la integración de territorios y la creación de  ciudadanos inventando para ello  tradiciones que la historiografía demuestra que no responden  a la realidad histórica.

 Desde finales del XIX   y  a lo largo del XX, en cambio, el nacionalismo fundamenta, según nuestro autor, esa comunidad nacional inventada esencialmente  en la etnicidad y propugna   como  meta política  la independencia y la separación de su estado de referencia. A la vez que en esta segunda  etapa los movimientos nacionalistas abandonan en su mayoría sus raíces ideológicas liberales  y defienden  los idearios de derecha.  Es este último  tipo de nacionalismo  sin duda el  que domina en este revival  nacionalista que estamos viviendo en el siglo XXI.

  Entre Los peligros y problemas que supone el nacionalismo  y que desarrolla en los capítulos de la segunda parte de la obra, además de la inexactitud de sus  afirmaciones  históricas derivadas de la etnicidad de su propuesta que terminan convirtiendo  aquellas más que en conocimiento histórico  en una mitología retrospectiva, el autor identifica una variada gama. Como los problemas derivados de la imposición de una  lengua nacional, el belicismo que conlleva en ocasiones la ideología nacionalista; la exclusión de minorías y la xenofobia consecuente  y en algunos casos, como ocurrió con el nacionalismo nazi y los judíos, el genocidio; la inviabilidad económica y política de los pequeños estados que surgen con el nacionalismo étnico… .

 En resumen, un libro que no sólo nos permite conocer las teorías y propuestas históricas críticas de Hobsbawm sobre el nacionalismo, sino, además, comprender también importantes aspectos de la realidad política de la actualidad en la que el nacionalismo etnicista sigue siendo un actor de relevante importancia.      

 (Publicado en las páginas del suplemento cultural de La Nueva España, de Oviedo)

martes, 12 de abril de 2022

 





 

 

 

                        CORRUPCIÓN OBSCENA

                       JULIO ANTONIO VAQUERO IGLESIAS

Una de las acepciones del término obsceno es lo que es repulsivo al pudor, a la moral de las gentes, esto es, un significado que va más allá de lo que nos ofende en relación con la moral sexual. Y este calificativo utilizado estos días con frecuencia para designar la presunta conducta delictiva de los dos comisionistas ( llamarlos empresarios, como se oye también, es, sin duda, insultar a éstos)  de la jet set madrileña que haciendo valer sus relaciones personales gestionaron (¿?) en lo más crudo de la pandemia  la compra de mascarillas, guantes y test,  un buen porcentaje de ellos inservibles) para el Ayuntamiento de Madrid, embolsándose la no pequeña cantidad de seis millones  de euros sólo por hacer una simple llamada telefónica.

   Muchos pensamos que la inversión que estos dos presuntos corruptos hicieron de esa nada despreciable cantidad en bienes de lujo ( coches, relojes rolex, inmuebles…) y gastos suntuarios como la estancia de uno de ellos en un hotel de lujo cuyo coste  suponía, parece ser, los diez mil euros diarios, es, además, un aspecto más de la obscenidad de su comportamiento. Lo que, por cierto, un conocido presentador de la televisión de la cadena “más de tres” considera como algo no significativo y filfa periodística (¿?) y no desde luego un dato más que significativo de un  comportamiento y mentalidad obscenos

 Un factor agravante legal y moralmente  es, sin duda, las circunstancias en las que realizaron su presunta estafa en el contexto de  una situación límite, con muchas personas falleciendo de covid, incluidos personal médico y servidores públicos, sin ningún elemento de protección frente al maligno virus.

  Este episodio, además de la obscenidad que supone, debería tener sus consecuencias e implicaciones. Deberían analizarse minuciosamente todos los contratos que todas las Administraciones incluida la Central hicieron en esos dos años más virulentos de la pandemia para comprobar su legalidad y si se encuentran más operaciones de comisionistas como las que han protagonizado  estos dos presuntos delincuentes (no “pillos” como los ha calificado el señor Feijóo suavizando su comportamiento) para  llevarlos a los tribunales de Justicia y que éstos decidan sobre su posible comportamiento ilegal.

  Pero, además, los poderes políticos deberían también estudiar y aprobar las correspondientes leyes para que las Administraciones puedan controlar con mayor eficacia situaciones de esa clase con medidas rigurosas de penalización de probables conductas ilegales.

Quizás una de las medidas legislativas que en ese sentido deberían adoptarse en esas situaciones extremas en que su gravedad conlleva levantar ciertos controles legales para acelerar su efectividad, sería  la de imponer la obligación de la  revisión de la legalidad  a posteriori de tales contratos para disuadir a los delincuentes que surgen siempre en medio de las necesidades y situaciones límite para que no se aprovechen y puedan sacar pingües beneficios como auténticos cuervos que se aprovechan de las  necesidades ajenas.

 En este caso concreto, de hacerse firme la sentencia de corrupción de estos presuntos delincuentes de guante blanco que  a base de influencias habrían protagonizado este presunto delito de corrupción, debería examinarse también la posible connivencia, participación  indirecta o no, o falta de observancia de su deber de vigilancia que las correspondientes autoridades de la Alcaldía madrileña podrían haber tenido en este  obsceno presunto episodio de corrupción.     

(Publicado en las páginas de Opinión de La Nueva España, de Oviedo)

sábado, 2 de abril de 2022

  

             SÁNCHEZ Y EL SAHARA

                      JULIO ANTONIO VAQUERO IGLESIAS

Como es sabido, la política exterior de nuestro país, según la Constitución vigente, es competencia del Presidente de Gobierno. Pero     tomar, como ha hecho el presidente Sánchez, una decisión de la importancia política de aceptar la posición de Marruecos sobre el futuro político del Sahara sin contar con el visto bueno del Parlamento español no parece una actitud muy democrática, ya que supone un giro de ciento ochenta grados en la política tradicional de la España democrática respecto de  nuestra antigua colonia. Política que implicaba reconocer el derecho de sus habitantes  a decidir sobre su futuro político en un referendo, como era, además, la posición que mantenía  la ONU como procedimiento para llevar a cabo la descolonización definitiva de aquel territorio.

¿Cómo es posible que nuestro Parlamento y los ciudadanos españoles nos hayamos enterado de ese giro copernicano de nuestra política tradicional sobre el Sahara y sus habitantes a través de una carta enviada al rey marroquí por la jefatura del Gobierno español y cuyo contenido la hemos conocido no a través de nuestro  Gobierno, sino por medio  del propio mandatario marroquí?

 Sin duda, una decisión de tal importancia tiene que deberse a razones de mucha trascendencia  que el presidente del  Gobierno español no ha dado ni siquiera, como había prometido, en la última sesión del Parlamento español.

Pero esa negativa a explicar las razones de ese cambio no tiene, sin duda, ninguna justificación aceptable en un sistema que se dice democrático, a pesar de que, como se puede deducir, esté referido a problemas de hondo calado geopolítico en la actual situación de profundos cambios e inestabilidades de la  realidad política internacional.

 ¿Volvemos a la diplomacia de los pactos y alianzas secretos como era frecuente en otros tiempos y que tantos problemas y consecuencias negativas causaron a la humanidad?

Sea como fuere y partiendo, además, de las razones de ética pública y de derecho internacional que fundamentaban  la postura  anterior y además  del abandono  que supone para los habitantes de nuestra excolonia dejarlos a merced de un régimen como el marroquí de dudosa, vamos a dejarlo ahí, calidad democrática, no es posible aceptar que un Gobierno ( ¿o sólo fue medio?) que se reclama de naturaleza democrática haya cambiado esa posición sin contar con el visto bueno del Parlamento, el cual por cierto ha dejado claro por mayoría, incluyendo los partidos que apoyan al Gobierno socialista y hasta un sector del mismo, que no aceptan una medida de esa índole.

  De haber razones de peso  para hacer ese cambio de nuestra política exterior y ser conveniente mantenerlo en secreto lo democráticamente canónico era haberlo planteado al Parlamento. Y para ello se podía haber creado una comisión cerrada y secreta de  su desarrollo y contenidos, pero no de sus decisiones finales. Comisión en la que deberían haber tenido representación todos los grupos parlamentarios para decidir democráticamente sobre ese cambio trascendental en nuestra política exterior. 

  Sánchez ha cometido, sin duda, un error de bulto que invalida todas sus prédicas sobre la condición democrática de la política exterior de su gobierno. Y además hace parecer a su ministro de Exteriores como un personaje zumbado que no hace más que repetir lo mismo que es no decir nada. Exactamente lo mismo que su jefe en el Congreso
(Publicado en La Nueva España, de Oviedo)

sábado, 19 de marzo de 2022








 ALEXANDER DUGIN: EL IDEÓLOGO DE PUTIN

                           JULIO ANTONIO VAQUERO IGLESIAS

 ¿Quién es el inspirador de las agresivas políticas de Putin? ¿Responden éstas a un meditado plan geopolítico o son el resultado de una improvisada o al menos limitada política territorial que no supone una calculada y fundamentada teoría geoestratégica de implicaciones y objetivos de dominio mundial? Es evidente que una respuesta a esa pregunta es de vital importancia para  comprender y enfrentarse a los acontecimientos que estamos viviendo y consecuentemente para tratar de darles la respuesta adecuada.

  El inspirador de la política del presidente ruso es, sin duda,  el filósofo e ideólogo Alexander Dugin. Éste es un  teórico del populismo de derechas, antiliberal militante, cuyos pensadores de cabecera han sido los padres del neofascismo cultural europeo, el belga  René Guénon y el italiano Julius Evola. Y como populista militante ha mantenido estrecha relación  con los movimientos europeos de esa ideología (Vox incluido). E incluso ha tenido además relación (¿?) con el pensamiento y las ideas del  ocultismo europeo.

 Esa influencia directa (o indirecta a través de su camarilla de asesores) sobre el pensamiento político y las ideas geopolíticas del presidente ruso la  ha ejercido, sobre todo, a través de su labor como asesor y se refleja claramente  en   dos de sus obras que se han convertido en auténticos best sellers en Rusia y cuya lectura dan la impresión de ser el guion que ha seguido Putin en su política interior e internacional y que podrían resumirse en la constitución de un imperio euroasiático frente al imperio atlántico hegemonizado por Estados Unidos   y el populismo integral como su modelo ideológico  frente al liberalismo como ideología dominante. Tales ideas son las que desarrolla Dugin en Fundamentos de Geopolítica  (1997)y en Cuarta Teoría Política (2009).

  Como apunta Dugin en el primero de estos  libros la clave es configurar el mapa de alianzas y los espacios de influencia a nivel mundial de Rusia. Y para ello se debe restablecer primero la posición dominante de Rusia perdida tras el hundimiento de la Rusia soviética recuperando los territorios que formaron parte del Imperio soviético para después establecer una red de alianzas que coloque a Eurasia en el centro del orden mundial.

 Está claro que Putin ya ha dado algunos pasos en esa dirección: la invasión de Georgia en 2008; la invasión de Crimea en 2014, primer paso para la ocupación de Ucrania. Ocupación que está tratando, hasta ahora infructuosamente, de llevar a cabo con la invasión militar  de todo el territorio ucranio, al que Dugin considera como parte integral del territorio ruso y constitutivo inexcusable de la Nueva Rusia que hay que construir.  

Pero también la política internacional de Putin parece responder a los  planteamientos geopolíticos inspirados por aquél: la campaña de apoyo a los partidarios del Brexit en Reino Unido para conseguir su separación de Europa o la intervención manipuladora en las elecciones norteamericanas para lograr el ascenso de Trump ( un populista de derechas opositor a la tradicional política atlantista del estado norteamericano)    a la presidencia de los Estados Unidos.

 ¿Les suena? No parece dudoso que la política de Putin esté siguiendo los pasos marcados por estas ideas directrices de Dugin.

 En su libro, Cuarta Teoría Política Dugin  desarrolla una teoría antiliberal  y antiglobalizadora, donde mantiene que las tres grandes teorías políticas de la modernidad, el fascismo, nazismo y liberalismo han fracasado y es  la hora de poner en práctica una cuarta teoría que define como un populismo integral y que defiende una forma de retorno a todas las identidades para luchar contra el universalismo unificador y el individualismo liberal.

 Está claro que esa interpretación y el ideario político de Dugin son en última instancia profundamente  antidemocráticos. Además de inexactos, porque se olvida de algunas de las más importantes de esas ideologías de la contemporaneidad como fueron el socialismo democrático y el comunismo. Pero su influencia  sobre el contenido y la acción de gobierno  que defiende y sustenta la acción política de Putin parece clara.  

    Desde luego, esa influencia del pensamiento de Dugin sobre los planteamientos del presidente ruso nos hace pensar que en los planes de éste la invasión de Ucrania es sólo un capítulo más de un premeditado plan de dominio y hegemonía sobre el continente euroasiático.  

lunes, 7 de marzo de 2022


 

PUTIN: TRAS LAS HUELLAS DE  STALIN Y HITLER                            

JULIO ANTONIO VAQUERO IGLESIAS

La invasión de Ucrania por el ejército ruso de Putin está poniendo al mundo bajo la amenaza de una tercera conflagración mundial en la que la sombra de la guerra nuclear está presente para la humanidad.

 Lo que nos preguntamos hoy casi todos los ciudadanos del mundo es quién es realmente el autócrata ruso y cómo ha llegado al poder y sustituido el régimen soviético por una férrea dictadura bajo las formas de un falso  sistema democrático en el que su voluntad es la ley y se apoya en una oligarquía que se ha enriquecido con los despojos del régimen estatalizado comunista. Y la sorpresa con que nos encontramos es que excepto las biografías propagandísticas del dictador ruso salidas de su entorno, no son muchas las publicadas hasta ahora  y menos las que estén escritas por historiadores profesionales solventes quizás porque el hermetismo que acompaña siempre a todo régimen  autocrático supone siempre una dificultad añadida difícil de superar.

 Por eso, la pregunta de cómo un oficial de bajo rango del KGB ha llegado a convertirse en un autócrata con todo el poder en sus manos en el régimen postsoviético sigue en cierta medida desde el punto historiográfico sin tener una respuesta clara y fundamentada y dada la crítica situación por la que el mundo está atravesando a causa de sus dictatoriales políticas sería muy conveniente contar con ella. Aunque sólo sea porque al enemigo lo primero que hay que hacer para poder vencerlo, es conocerlo.

 En ese parcial y desierto escenario biográfico hay sin duda alguna obra que puede aclararnos algunos puntos oscuros de la irresistible ascensión de Putin al poder de la Rusia postsoviética, aunque sea desde una óptica de oposición clara y beligerante con su obra y política, pero en la que se encuentran muchos datos bien documentados de la persona y la obra de Putín. Me refiero a la obra publicada en 2012 en España por la editorial Debate por la activista feminista Masha Gessen titulada El hombre sin rostro. El sorprendente ascenso de Vladímir Putin. 

 En su biografía, Gessen pasa revista  a la infancia de Putin caracterizándolo como un matón de barrio, pronto a acudir a la violencia en sus relaciones con sus compañeros, por lo que fue expulsado de la organización juvenil  los Jóvenes Pioneros hasta que a los trece años cambió de actitud y se convirtió en aplicado estudiante, aunque siempre mantuvo, según la autora, ese carácter violento que trató de canalizar a través de la práctica del sambo (una especie de lucha  o arte marcial para la defensa propia sin armas) y después del judo.

 Su vocación fue desde el principio ser espía y después de licenciarse  en Derecho en la Universidad de Leningrado, ingresó en la academia del  KGB en Moscú, donde se graduó sin apenas notoriedad y con informes no muy brillantes de sus profesores, como agente de espionaje. Fue destinado a Alemania Oriental, a Dresde, donde pasó cuatro años y realizando trabajos burocráticos y sin destacar en su actividad como espía. 

A su vuelta a Rusia, ocupa un puesto elevado en la administración de la Alcaldía de San Petersburgo convirtiéndose en la mano derecha del alcalde Sóbechack (de cuyo asesinato posterior se le acusaría). Cargo desde el que parece ser llevó a cabo prácticas corruptas, aprovechando la necesidad de  importar alimentos que teóricamente cambiaban por materias primas. Se convirtió así en un miembro más de la corrupta oligarquía que apoyaba el régimen.

 En el golpe de estado  de 1991 que infructuosamente pretendió dar el KGB y otros nostálgicos del régimen soviético contra Gorbachov y sus reformas, Putin tras su alcalde apoyaron al sucesor de aquél: Yeltsin. Lo que le valió pasar a ser elegido con el apoyo del oligarca Berezouski (después su enemigo acérrimo)  como miembro de la Familia (término con claras resonancias mafiosas  con el que se conocía al grupo dirigente de Yeltsin). Lo que  le llevó a Moscú con un alto cargo del gobierno del dirigente ruso primero y después,  en julio de 1998, es nombrado jefe del servicio ruso de inteligencia interior (FSB) que sustituye al KGB. Comenzaba así una carrera política que le llevaría finalmente a ocupar por tres veces la máxima magistratura del estado postsoviético. Un dato que hoy adquiere un gran significado es que en el año 2000 cuando toma posesión como presidente de la Federación rusa el segundo decreto que aprueba su gobierno establece una nueva doctrina nuclear cuyo contenido hace hincapié en el derecho de utilizar armas nucleares contra sus agresores “si se han agotado otros medios de solucionar conflictos o aquéllos se consideran ineficaces”.

   Desde una visión diametralmente opuesta, esto es, positiva, equilibrada, pero también sospechosamente laudatoria y  justificadora  de la persona y la obra de Putin, el periodista alemán Hubert Seipel, autor de numerosas entrevistas y un famoso documental sobre el mandatario ruso, ha publicado una biografía más reciente sobre  Putin, titulada  Putin (memorias y biografías), publicada en España en  2015 por la editorial Marcial Pons.   

 Seipel  nos presenta a  Putin como un estadista  moderado, prudente que trata de construir, tras el estrepitoso fracaso económico y social  del sistema soviético, un régimen democrático dentro de la idiosincrasia rusa para lo que defiende un nacionalismo que exprese la identidad histórica rusa, incluyendo, incluso, la alianza con la Iglesia ortodoxa rusa y su protección. Del mismo modo que en política exterior ha protestado y se ha opuesto contra el arrinconamiento al que han tratado de llevar a la Rusia actual  Occidente y  Estados Unidos a través de la OTAN Y la Unión Europea.

  Sin duda, es en este contexto ideológico mencionado en el que debe de entenderse la reciente invasión militar  de Ucrania por Rusia. Pero sin que desde el mismo haya fundamento ninguno ni  pueda nunca justificarse y menos  manu militari la negación del derecho a constituirse y ser independiente una nación que así lo ha decidido democráticamente.         

lunes, 28 de febrero de 2022

 







DAVID RUIZ:       HASTA SIEMPRE, AMIGO Y MAESTRO

                    JULIO ANTONIO VAQUERO IGLESIAS

David Ruiz, catedrático de Historia contemporánea de la Universidad  de Oviedo ha fallecido ayer a los 88 años. No es mi intención en esta nota necrológica desarrollar su denso currículo historiográfico, del que podría destacar algunos aspectos de los que apenas se habla en las noticias publicadas con motivo de su muerte. No sólo fue el historiador del movimiento obrero asturiano tras las huellas de Tuñón de Lara, estudio al que dedicó su tesis doctoral, dirigida por don Juan Uría, sino que su tema preferente y el que le trajo como catedrático de instituto a Asturias para estudiarlo a fondo fue la Revolución de 1934 y de alguna manera su tesis sobre el origen y el desarrollo del movimiento obrero asturiano era el estudio de los precedentes que culminaron en la Revolución de Octubre asturiana. De hecho, su obra maestra y más querida ( que, por cierto, como el mismo dijo le habían hecho valorar aún más el tiempo y la obra de II República) fue la que escribió sobre el movimiento revolucionario asturiano de Octubre que es un trabajo inexcusable, del que hay partir siempre  para entender el Octubre asturiano.

 Pero la labor de David en relación con la historiografía contemporánea asturiana fue mucho más allá de esos estudios mencionados. Como director del Departamento de Historia contemporánea creó un equipo de investigadores que roturó un territorio historiográfico prácticamente yermo hasta entonces para poner las bases de la Asturias contemporánea, dedicando sus investigaciones a base de tesinas y tesis doctorales a los diversas especialidades de nuestra historia del siglo XIX y XX que pusieron las cimientos  para el conocimiento de nuestra contemporaneidad: la Desamortización, la historia de nuestra burguesía industrial y minera, la historia política decimonónica y del siglo XX, el fascismo en Asturias, la historia  cultural e ideológica  e incluso, como demostración de que era un historiador que seguía las corrientes más avanzadas y actuales de la historiografía europea del momento, la historia de las mentalidades y de la vida cotidiana… . Todos esos trabajos pusieron las bases del conocimiento hasta entonces apenas conocido de nuestra historia contemporánea regional. En incluso, promocionó recopilaciones de textos y documentos derivados de esos trabajos para la utilización como base de un aprendizaje activo de la historia en los niveles de bachillerato, como lo muestra su Asturias contemporánea. Textos y documentos, publicado por la editorial Siglo XXI.

 Pero comencé diciendo que no quería entrar en un balance de su obra historiográfica y es que lo que quiero resaltar en estos tristes momentos para todos sus amigos que somos muchos, a la persona. En primer lugar, destacar que como persona David ha sido un excelente amigo, además de un excelente compañero, siempre dispuesto a echarte una mano y apoyarte.

Nunca cayó en uno de los peores males que ha aquejado a nuestra Universidad como ha sido (¿sigue siendo?) que ha sido la endogamia.  Nunca dejó de atender a quien desde fuera de la Universidad pretendía que le dirigiera su tesina o tesis doctoral procediéramos de la Universidad o de la enseñanza media y nunca preguntó por la ideología de los que acudían a él. Era, sobre todo, una persona abierta a apoyar a los profesores de instituto que pretendían seguir sus estudios e investigaciones y fuimos muchos los que obtuvimos el doctorado con su apoyo. Pero no sólo eso sino que su bonhomía lograba que además de discípulos, terminásemos siendo amigos suyos. En mi caso, no sólo me apoyó en todo lo que pudo en mis investigaciones y me promocionó entre el gremio de los historiadores que no es, o no era, por cierto, muy abierto. Y de esa estrecha relación profesional, pasamos a una sincera amistad en la que nunca me defraudó hasta este último momento y he sabido hasta el final que siempre he contado con su apoyo y amistad para lo que hubiera necesitado.

 Pero no es eso de que un grano no hace granero. Sé de sobra por muchos otros casos que la misma actitud mantuvo y ha mantenido con otros muchos hasta el final como puedo atestiguar por los alumnos doctorados procedentes de la Universidad brasileña que fueron tutelados por él después de una estancia en esa Universidad de David y quisieron venir a Asturias hacer sus tesis doctorales con él.

 En fin, David ha sido maestro, pero sobre todo amigo, de todos los que de alguna u otra manera hemos tenido la suerte de tener una relación profesional con él.

 En estos tiempos convulsos en que suenan cada vez más cerca los tambores de guerra lo vamos a echar mucho de menos no sólo y sobre todo por su amistad, sino también por su finura de análisis acerca de los problemas políticos y sociales que nos acucian.                

  Sit tibi terra levis. Te lo has merecido amigo.

(Publicado en las páginas de opinión de La Nueva España, de Oviedo)

viernes, 18 de febrero de 2022









NI  AYUSO NI CASADO

                  JULIO ANTONIO VAQUERO IGLESIAS

  Tras el bochornoso espectáculo del Congreso por la convalidación del decreto de la reforma laboral,  se desencadena ahora otro en el seno del PP con el enfrentamiento, más parece un duelo a muerte en el Ok Corral, entre la trumpista presidenta  de la Comunidad de Madrid, teledirigida por MAR ( Miguel Ángel Rodríguez) y el presidente de su partido, el señor Casado. Su enfrentamiento político por controlar el sillón del partido conservador, ha estallado ahora en este escándalo político que tiene como motivo la concesión de un contrato en medio de lo más grave de la pandemia para abastecer de mascarillas a IFEMA. Contrato en el que actuó como intermediario el hermano de la presidenta de la Comunidad de Madrid, llevándose una suculenta comisión.

 Es claro que la actuación de Díaz Ayuso en este asunto, si no es constitutivo de un presunto delito, lo que tendrán que decidir los tribunales, es éticamente reprobable. No parece otra cosa que una actitud que, al modo de las maniobras de Trump en su etapa de gobierno, se salta todas las normas escritas y no escritas que debe seguir una gobernanza responsable, para conseguir sus intereses, por otra parte legítimos de asumir el liderazgo en su partido político, a base de golpes de efecto, medidas populistas y estrategias sofisticadas diseñadas por un asesor maquiavélico.

  Pero no le va a la zaga su oponente el señor Casado. Resulta que fue elegido para poner fin a la corrupción institucionalizada de su partido y ha seguido con planteamientos y estrategias muy parecidas a las de su antecesor. Su conocimiento de la presunta acción ilegítima de su contendiente en vez de ponerla en conocimiento de los tribunales correspondientes por si efectivamente lo era, lo que hizo fue ocultarla y tratar de utilizarla para desbancar definitivamente a su oponente política, lo que nos trae ciertos recuerdos (malos) de la actuación del gobierno de Rajoy con su extesorero. Su falta de visión política (cómo puede tenerla con personajes de la mediocre talla de su segundo, el señor García Egea, como consejero áulico).

 La gran tragedia de nuestro país es que en esta coyuntura política, social y económica tan difícil que estamos atravesando, no tenemos políticos  de la talla que sería necesaria para enfrentarse a nuestros innumerables y graves problemas. Y lo cierto es que  nuestro sistema político para funcionar y ser estable, sin que esto no suponga volver a un bipartidismo reduccionista, necesita de la existencia de un partido conservador que, entre otras cosas, pueda servir para evitar que un sector de ciudadanos se eche en manos de la extrema derecha. Está claro que Vox está más en la línea de la trumpista Díaz Ayuso que con Casado, como estamos viendo en esta crisis  de fondo del partido de la derecha.

 Y desde luego Casado no parece el líder adecuado para llevar a cabo ese papel político trascendental en la coyuntura actual de contener a la extrema derecha. Su política de obstruccionismo de cortas miras a costa de lo que sea en estas circunstancias  difíciles con el objetivo  de llegar  al poder lo más rápido posible, es una palpable prueba de ello.

  El PP perdería una gran oportunidad si no aprovechase esta crisis estructural para renovarse con otros líderes que  supieran enfrentarse con miras más elevadas a esta endiablada situación que vivimos.                             

 

lunes, 14 de febrero de 2022


 

 

                  

              UNA VISIÓN EUROPEA DE LA RESISTENCIA

                         Julio  Antonio Vaquero Iglesias

La historia de la Resistencia, esto es, la oposición militar y política a las invasiones nazi y soviética de Europa que se desarrolló a lo largo de la Segunda Guerra Mundial y en la década posterior a su finalización, ha sido un proceso histórico cuyo análisis ha venido adoleciendo  de interpretaciones sesgadas, cargadas de mitificaciones e idealismos nacionalistas, pero también de visiones particulares de cada país  que han oscurecido en gran medida una objetiva interpretación de conjunto de ese proceso histórico.

   ¿Que tuvieron en común la oposición militar y política del denominado “ejército de las sombras” a la invasión de sus estados tanto por parte de los ejércitos de Hitler como por los de Stalin? ¿Esa oposición y esa lucha se terminaron definitivamente con el final del imperio nazi o continuó en los países ocupados por los ejércitos soviéticos en Europa Central y del Este y en España contra la dictadura franquista?

  La respuesta tentativa a estas pertinentes preguntas nos la da el historiador  español  José M. Faraldo, profesor de la Universidad Complutense en este libro que analizamos: Contra Histler y Stalin. La resistencia en Europa (1936-1956). Faraldo es, sin duda, uno de los más profundos conocedores de este tema y de la historia de los países del Este y Rusia en el siglo XX, como ha demostrado en libros anteriores como La Europa clandestina. Resistencia a las ocupaciones nazi y soviética (1938-1948) o La revolución rusa. Historia y memoria, entre otros.

 No estamos ante un manual o una síntesis de los movimientos de resistencia frente a Hitler o Stalin, aunque es necesario apuntar que el libro contiene una información abundante y solvente sobre las estrategias que estos movimientos partisanos utilizaron contra el poder invasor, las fuentes ideológicas en que se fundamentaron para sus luchas y los contextos de guerra y posguerra en que se desarrollaron. Amén de analizar  su vida cotidiana, la memoria actual de la experiencia partisana y tratar de establecer  el balance y el significado histórico de su actividad en nuestro siglo XX.

 Lo que ha pretendido el autor es desarrollar una teoría general que explique estos movimientos en su conjunto, desde  una perspectiva europea. Y la tesis central que defiende  es que no sólo fueron movimientos de oposición armada y política a los poderes invasores para volver a las situaciones políticas y sociales anteriores a los que estos trataban de subvertir, sino que también tuvieron un componente y finalidad políticos diferentes a los que presentaban los estados originarios invadidos.

 El final de la Segunda Guerra Mundial no supuso la definitiva  terminación  de la Resistencia que duró una década más. En el caso de la Europa Central y del Este la sovietización de aquellos países implicó la continuidad de la lucha contra el nuevo poder implantado por la URSS y en España, la pervivencia de la dictadura franquista la continuidad de la lucha guerrillera contra Franco.

  Faraldo dedica un capítulo de su libro al análisis de estos  focos de resistencia después de 1945. Ya conocíamos  lo que pasó en España, donde la renovación de la lucha guerrillera contra Franco dirigida por el PCE desde Francia culminó en un cambio de estrategia ordenado por Stalin en 1948 sustituyendo la resistencia por la táctica de penetración del PCE en las instituciones franquistas. Pero en menor medida  lo que había ocurrido en otros focos de resistencia  en esos años en Rumania, Polonia, Bielorrusia y Ucrania a los que nuestro historiador también pasa revista.

 En fin, un libro con un enfoque de la Resistencia desde una perspectiva, planteamientos y conclusiones  diferentes a los dominantes en los estudios sobre el denominado como “ejército de las sombras”.     

(Publicado en el suplemento cultural, Cultura, de La Nueva España, de Oviedo)   

sábado, 5 de febrero de 2022

 

 

     VERGÜENZA EN EL PARLAMENTO

                   Julio Antonio Vaquero Iglesias

Nuestros políticos se preguntan a veces por qué muchos ciudadanos abominan de la política actual y de nuestros políticos en general. La respuesta la tienen clara y evidente en el último rifirrafe que se ha desarrollado en nuestro Parlamento con motivo de la votación de convalidación del decreto de reforma laboral.

  Que dos diputados con nocturnidad y alevosía hayan votado negativamente el mencionado decreto después de que su partido UPN llegase al acuerdo con la coalición gobernante de apoyarlo con sus votos, manteniendo en secreto su última decisión  no sólo es la demostración de la ínfima calidad moral de tales personajes, sino también pone en la picota esa práctica extendida en nuestro parlamentarismo de llegar a acuerdos con concesiones que no tienen nada que ver con la medida legislativa a aprobar para lograr su aquiescencia.

 Del mismo modo que el voto negativo  al mencionado decreto de los partidos de izquierda y nacionalistas no por razones directamente relacionadas con su contenido, sino por puro tacticismo relacionado con otros problemas e intereses políticos, es la demostración de una actitud que degrada la práctica política y la convierte en mercado persa en el que su prioridad política son sus intereses partidistas  y no las personas y sus derechos.

 De la actitud del partido de la derecha (de la que manifiesta el de la ultraderecha no merece ni siquiera mención), se deduce  que es muy plausible pensar que ya sabía previamente la determinación del voto de los dos diputados del no   del partido derechista navarro y está en plena concordancia con sus política de obstruccionismo político al que subordina los intereses de la ciudadanía y del país, poniendo por delante como sea su acceso al poder.

 Su propia actitud tras el fiasco ocurrido con la votación por el error de uno de sus dirigentes estrechamente vinculado a su líder, el señor García Egea, con sus acusaciones de pucherazo al gobierno, no sólo son un indicio razonable de lo que el partido de la derecha esperaba que se produjese, sino la continuidad de su práctica de obstrucción política como sea y a costa de lo que sea que no reconoce siquiera que las normas que impiden cambiar el sentido del voto de su diputado no son sino unas garantías estrictas para que se mantenga la pureza formal del escrutinio democrático. Las formas y no sólo el fondo del sistema democrático son condición imprescindible para mantener la pureza del mismo.

  El impresentable y lamentable espectáculo que hemos presenciado en el Congreso de los Diputados con la votación de la aprobación del  referido decreto, a quien más perjudica es, sin duda, a nuestro sistema democrático y no deja de ser un golpe más en el descrédito que éste poco a poco va acumulando entre la ciudadanía y que puede suponer, si no  se ponen remedios adecuados, un grave alejamiento de un importante sector de ella del sistema democrático del que sería beneficiario sin duda VOX con el peligro de la amenaza de involución que esto puede suponer para nuestro país.  

(Publicado en las páginas de opinión de La Nueva España, de Oviedo)         

lunes, 17 de enero de 2022

 





GARZÓN Y LA GANADERIA INTENSIVA

                           JULIO ANTONIO VAQUERO IGLESIAS

Se ha dicho, y no sin cierta razón pero con  maldad, que cuando Garzón hace alguna declaración sube el pan. La última es la que ha realizado a finales del pasado año  al periódico  inglés de centro izquierda The Guardian sobre los efectos nocivos que para el medio ambiente y la calidad de la carne produce la ganadería intensiva. Y de ahí la necesidad limitar ese tipo de explotaciones y  de potenciar en cambio la ganadería extensiva que permite una producción ganadera equilibrada y en plena armonía con el medio natural y con la población rural.

   Que las apreciaciones vertidas en esas declaraciones responden a una crítica razonada y razonable de los despropósitos de esa ganadería industrializada, son, sin duda, tan objetivas como evidentes hasta tal punto  que hasta han merecido las críticas del propio Partido Popular que ahora no reconocen, e, incluso, la adopción de  algunas medidas limitativas de ésta en algunas de las Autonomías gobernadas por su partido.

Pero el actual momento político  con las elecciones de Castilla y León y las andaluzas en el horizonte parece haber sido el verdadero  motivo por el que  nuestra derecha  las ha manipulado y, practicando un deliberado ejercicio trumpista de fake news, ha difundido la falacia de que nuestro ministro de Consumo ha atacado con ellas, y nada menos en  un medio extranjero y además de izquierda los intereses de la ganadería española en general. Lo que con el contenido de  las declaraciones realizadas por el ministro a la vista no es de ninguna de las maneras defendible.

 La cuestión se ha complicado aún más con la tímida defensa que el otro socio de la coalición gobernante, encabezada por el propio jefe de Gobierno, ha realizado sin dejar claro en honor a la verdad las falacias de tal ataque como el  apoyo a su propio ministro, al que bien se puede decir que han dejado a los pies de los caballos. Lo que algunos  han tratado de explicar por oscuras e interesadas tácticas partidarias y electorales.

 Dicho todo lo anterior también es preciso señalar que la ingenuidad de Garzón al publicar tales declaraciones, dadas sus negativas experiencias anteriores, ha sido evidente: un clamoroso fallo de su política de comunicación. Dado el manejo habilidoso que la derecha y, sobre todo, la extrema derecha, sabe hacer de las fake news, debía de estar preparado para una manipulación y deformación informativa del calibre que se ha hecho de sus declaraciones.

¿ No hubiera sido mejor unas declaraciones públicas sobre esa realidad incuestionable de los perjuicios que está causando esa ganadería industrial en todos sus aspectos ecológicos, poblacionales e incluso en la competencia desleal que supone para la ganadería extensiva?

 ¿No hubieran sido más oportunas unas declaraciones oficiales en conjunto con el Ministerio de Agricultura y los demás ministerios implicados para denunciar esa grave situación y proponer las medidas legales oportunas para poner fin a esa situación?

 Garzón con sus declaraciones aisladas en un periódico no español y además de izquierdas se lo ha puesto a punto de caramelo a sus opositores para poder instrumentalizarlas. No  sólo a la derecha, sino también a  la extrema derecha cara a los objetivos políticos y electorales de ambas. Pero también, sin duda, a los intereses empresariales y económicos que se benefician de tales explotaciones.    

  La verdad es que Garzón parece haber  pecado de ingenuo, sobre todo, dados sus antecedentes. Como dijo el Juan de Mairena de Machado, la verdad es la verdad dígala Agamenon o su porquero. En este caso Garzón la ha denunciado con razón  en sus declaraciones y los porqueros no la aceptan y la han  manipulado para defender sus intereses electorales y económicos.  

(PUBLICADO EN LAS PÁGINAS DE OPINIÓN DE LA NUEV A ESPAÑA, DE OVIEDO)








lunes, 10 de enero de 2022


                





      UN ALCALDE SECTARIO

                        JULIO ANTONIO VAQUERO IGLESIAS

Que Madrid tenía un alcalde sectario ya lo sabíamos desde aquella iniciativa suya de retirar la lápida  en honor del poeta cabrero Miguel Hernández que había dispuesto el Ayuntamiento de Carmena. Pero no sabíamos que además era muñidor de acuerdos municipales en contra de sus propias e incoherentes actitudes en relación con el fallecimiento de Almudena Grandes. Negarse a conceder a una conocida novelista cualquier reconocimiento y ni siquiera asistir a sus funerales ni sepelio.

 Un alcalde debe, sin duda, dejar a un lado su ideología si no quiere caer en el sectarismo más atroz y presentar sus respetos a una escritora que estamos seguros que un elevado porcentaje de madrileños habrán leído sus libros y la habrán admirado como escritora, aunque, incluso, no comulgasen con su ideología. Un alcalde lo debe ser de todos sus ciudadanos no sólo de los de su cuerda ideológica (Esto mismo podría decirse  desde luego de la Presidenta (¿) de la Comunidad madrileña). No distinguir entre una y otra cosa es indicio de un sectarismo imperdonable en un servidor público.

 Uno siempre recuerda a aquel ministro de Felipe González no precisamente muy respetuoso con los que opinaban críticamente de su gestión, pero que  al comentar ácidamente las opiniones negativas  hacía su gestión de un renombrado columnista, reconoció por delante su calidad literaria, que “escribía-dijo- como los ángeles”. Lo de nuestro alcalde no llega ni siquiera a eso. Pero, su incongruencia y su escasa talla moral han llegado a cimas inmarcesibles cuando para sacar adelante sus presupuestos municipales ha llegado al acuerdo con cuatro concejales tránsfugas para que le concedan sus votos a cabio de aceptar  nombrar a Almudena como hija predilecta de la ciudad de Madrid.

  La desfachatez y la miseria moral de esa actitud lo invalidan como persona honesta y lo elevan a político de pacotilla. ¿Cómo es posible que con personajes así los ciudadanos no terminen considerando a los políticos como servidores públicos que sólo llegan a la actividad pública para servirse de ella y no servir a los ciudadanos? Desde luego que sería injusto extender esa consideración a todos ellos y que también los hay honestos y verdaderos servidores de la cosa pública. Uno no puede menos que preguntarse ante actitudes como esas si un personaje tal, que, además, para más inri es el portavoz del partido de la derecha española,  sería vuelto a reelegir si hubiese un sistema electoral de listas abiertas. Porque hay que reconocer que nuestro sistema electoral es más congruente con una partitocracia que con una verdadera democracia.

  Es fácil pensar que Almudena Grandes rechazaría escandalizada ese mercadeo de votos para concederle ese título honorífico y no lo aceptaría. Sin duda, pensaría que en muchos aspectos nuestra derecha sigue igual que siempre. Como también ocurre, todo hay que decirlo, con un parte de  nuestra izquierda.

( Publicado en las páginas de opinión de La Nueva España, de Oviedo