sábado, 19 de marzo de 2022








 ALEXANDER DUGIN: EL IDEÓLOGO DE PUTIN

                           JULIO ANTONIO VAQUERO IGLESIAS

 ¿Quién es el inspirador de las agresivas políticas de Putin? ¿Responden éstas a un meditado plan geopolítico o son el resultado de una improvisada o al menos limitada política territorial que no supone una calculada y fundamentada teoría geoestratégica de implicaciones y objetivos de dominio mundial? Es evidente que una respuesta a esa pregunta es de vital importancia para  comprender y enfrentarse a los acontecimientos que estamos viviendo y consecuentemente para tratar de darles la respuesta adecuada.

  El inspirador de la política del presidente ruso es, sin duda,  el filósofo e ideólogo Alexander Dugin. Éste es un  teórico del populismo de derechas, antiliberal militante, cuyos pensadores de cabecera han sido los padres del neofascismo cultural europeo, el belga  René Guénon y el italiano Julius Evola. Y como populista militante ha mantenido estrecha relación  con los movimientos europeos de esa ideología (Vox incluido). E incluso ha tenido además relación (¿?) con el pensamiento y las ideas del  ocultismo europeo.

 Esa influencia directa (o indirecta a través de su camarilla de asesores) sobre el pensamiento político y las ideas geopolíticas del presidente ruso la  ha ejercido, sobre todo, a través de su labor como asesor y se refleja claramente  en   dos de sus obras que se han convertido en auténticos best sellers en Rusia y cuya lectura dan la impresión de ser el guion que ha seguido Putin en su política interior e internacional y que podrían resumirse en la constitución de un imperio euroasiático frente al imperio atlántico hegemonizado por Estados Unidos   y el populismo integral como su modelo ideológico  frente al liberalismo como ideología dominante. Tales ideas son las que desarrolla Dugin en Fundamentos de Geopolítica  (1997)y en Cuarta Teoría Política (2009).

  Como apunta Dugin en el primero de estos  libros la clave es configurar el mapa de alianzas y los espacios de influencia a nivel mundial de Rusia. Y para ello se debe restablecer primero la posición dominante de Rusia perdida tras el hundimiento de la Rusia soviética recuperando los territorios que formaron parte del Imperio soviético para después establecer una red de alianzas que coloque a Eurasia en el centro del orden mundial.

 Está claro que Putin ya ha dado algunos pasos en esa dirección: la invasión de Georgia en 2008; la invasión de Crimea en 2014, primer paso para la ocupación de Ucrania. Ocupación que está tratando, hasta ahora infructuosamente, de llevar a cabo con la invasión militar  de todo el territorio ucranio, al que Dugin considera como parte integral del territorio ruso y constitutivo inexcusable de la Nueva Rusia que hay que construir.  

Pero también la política internacional de Putin parece responder a los  planteamientos geopolíticos inspirados por aquél: la campaña de apoyo a los partidarios del Brexit en Reino Unido para conseguir su separación de Europa o la intervención manipuladora en las elecciones norteamericanas para lograr el ascenso de Trump ( un populista de derechas opositor a la tradicional política atlantista del estado norteamericano)    a la presidencia de los Estados Unidos.

 ¿Les suena? No parece dudoso que la política de Putin esté siguiendo los pasos marcados por estas ideas directrices de Dugin.

 En su libro, Cuarta Teoría Política Dugin  desarrolla una teoría antiliberal  y antiglobalizadora, donde mantiene que las tres grandes teorías políticas de la modernidad, el fascismo, nazismo y liberalismo han fracasado y es  la hora de poner en práctica una cuarta teoría que define como un populismo integral y que defiende una forma de retorno a todas las identidades para luchar contra el universalismo unificador y el individualismo liberal.

 Está claro que esa interpretación y el ideario político de Dugin son en última instancia profundamente  antidemocráticos. Además de inexactos, porque se olvida de algunas de las más importantes de esas ideologías de la contemporaneidad como fueron el socialismo democrático y el comunismo. Pero su influencia  sobre el contenido y la acción de gobierno  que defiende y sustenta la acción política de Putin parece clara.  

    Desde luego, esa influencia del pensamiento de Dugin sobre los planteamientos del presidente ruso nos hace pensar que en los planes de éste la invasión de Ucrania es sólo un capítulo más de un premeditado plan de dominio y hegemonía sobre el continente euroasiático.  

lunes, 7 de marzo de 2022


 

PUTIN: TRAS LAS HUELLAS DE  STALIN Y HITLER                            

JULIO ANTONIO VAQUERO IGLESIAS

La invasión de Ucrania por el ejército ruso de Putin está poniendo al mundo bajo la amenaza de una tercera conflagración mundial en la que la sombra de la guerra nuclear está presente para la humanidad.

 Lo que nos preguntamos hoy casi todos los ciudadanos del mundo es quién es realmente el autócrata ruso y cómo ha llegado al poder y sustituido el régimen soviético por una férrea dictadura bajo las formas de un falso  sistema democrático en el que su voluntad es la ley y se apoya en una oligarquía que se ha enriquecido con los despojos del régimen estatalizado comunista. Y la sorpresa con que nos encontramos es que excepto las biografías propagandísticas del dictador ruso salidas de su entorno, no son muchas las publicadas hasta ahora  y menos las que estén escritas por historiadores profesionales solventes quizás porque el hermetismo que acompaña siempre a todo régimen  autocrático supone siempre una dificultad añadida difícil de superar.

 Por eso, la pregunta de cómo un oficial de bajo rango del KGB ha llegado a convertirse en un autócrata con todo el poder en sus manos en el régimen postsoviético sigue en cierta medida desde el punto historiográfico sin tener una respuesta clara y fundamentada y dada la crítica situación por la que el mundo está atravesando a causa de sus dictatoriales políticas sería muy conveniente contar con ella. Aunque sólo sea porque al enemigo lo primero que hay que hacer para poder vencerlo, es conocerlo.

 En ese parcial y desierto escenario biográfico hay sin duda alguna obra que puede aclararnos algunos puntos oscuros de la irresistible ascensión de Putin al poder de la Rusia postsoviética, aunque sea desde una óptica de oposición clara y beligerante con su obra y política, pero en la que se encuentran muchos datos bien documentados de la persona y la obra de Putín. Me refiero a la obra publicada en 2012 en España por la editorial Debate por la activista feminista Masha Gessen titulada El hombre sin rostro. El sorprendente ascenso de Vladímir Putin. 

 En su biografía, Gessen pasa revista  a la infancia de Putin caracterizándolo como un matón de barrio, pronto a acudir a la violencia en sus relaciones con sus compañeros, por lo que fue expulsado de la organización juvenil  los Jóvenes Pioneros hasta que a los trece años cambió de actitud y se convirtió en aplicado estudiante, aunque siempre mantuvo, según la autora, ese carácter violento que trató de canalizar a través de la práctica del sambo (una especie de lucha  o arte marcial para la defensa propia sin armas) y después del judo.

 Su vocación fue desde el principio ser espía y después de licenciarse  en Derecho en la Universidad de Leningrado, ingresó en la academia del  KGB en Moscú, donde se graduó sin apenas notoriedad y con informes no muy brillantes de sus profesores, como agente de espionaje. Fue destinado a Alemania Oriental, a Dresde, donde pasó cuatro años y realizando trabajos burocráticos y sin destacar en su actividad como espía. 

A su vuelta a Rusia, ocupa un puesto elevado en la administración de la Alcaldía de San Petersburgo convirtiéndose en la mano derecha del alcalde Sóbechack (de cuyo asesinato posterior se le acusaría). Cargo desde el que parece ser llevó a cabo prácticas corruptas, aprovechando la necesidad de  importar alimentos que teóricamente cambiaban por materias primas. Se convirtió así en un miembro más de la corrupta oligarquía que apoyaba el régimen.

 En el golpe de estado  de 1991 que infructuosamente pretendió dar el KGB y otros nostálgicos del régimen soviético contra Gorbachov y sus reformas, Putin tras su alcalde apoyaron al sucesor de aquél: Yeltsin. Lo que le valió pasar a ser elegido con el apoyo del oligarca Berezouski (después su enemigo acérrimo)  como miembro de la Familia (término con claras resonancias mafiosas  con el que se conocía al grupo dirigente de Yeltsin). Lo que  le llevó a Moscú con un alto cargo del gobierno del dirigente ruso primero y después,  en julio de 1998, es nombrado jefe del servicio ruso de inteligencia interior (FSB) que sustituye al KGB. Comenzaba así una carrera política que le llevaría finalmente a ocupar por tres veces la máxima magistratura del estado postsoviético. Un dato que hoy adquiere un gran significado es que en el año 2000 cuando toma posesión como presidente de la Federación rusa el segundo decreto que aprueba su gobierno establece una nueva doctrina nuclear cuyo contenido hace hincapié en el derecho de utilizar armas nucleares contra sus agresores “si se han agotado otros medios de solucionar conflictos o aquéllos se consideran ineficaces”.

   Desde una visión diametralmente opuesta, esto es, positiva, equilibrada, pero también sospechosamente laudatoria y  justificadora  de la persona y la obra de Putin, el periodista alemán Hubert Seipel, autor de numerosas entrevistas y un famoso documental sobre el mandatario ruso, ha publicado una biografía más reciente sobre  Putin, titulada  Putin (memorias y biografías), publicada en España en  2015 por la editorial Marcial Pons.   

 Seipel  nos presenta a  Putin como un estadista  moderado, prudente que trata de construir, tras el estrepitoso fracaso económico y social  del sistema soviético, un régimen democrático dentro de la idiosincrasia rusa para lo que defiende un nacionalismo que exprese la identidad histórica rusa, incluyendo, incluso, la alianza con la Iglesia ortodoxa rusa y su protección. Del mismo modo que en política exterior ha protestado y se ha opuesto contra el arrinconamiento al que han tratado de llevar a la Rusia actual  Occidente y  Estados Unidos a través de la OTAN Y la Unión Europea.

  Sin duda, es en este contexto ideológico mencionado en el que debe de entenderse la reciente invasión militar  de Ucrania por Rusia. Pero sin que desde el mismo haya fundamento ninguno ni  pueda nunca justificarse y menos  manu militari la negación del derecho a constituirse y ser independiente una nación que así lo ha decidido democráticamente.         

lunes, 28 de febrero de 2022

 







DAVID RUIZ:       HASTA SIEMPRE, AMIGO Y MAESTRO

                    JULIO ANTONIO VAQUERO IGLESIAS

David Ruiz, catedrático de Historia contemporánea de la Universidad  de Oviedo ha fallecido ayer a los 88 años. No es mi intención en esta nota necrológica desarrollar su denso currículo historiográfico, del que podría destacar algunos aspectos de los que apenas se habla en las noticias publicadas con motivo de su muerte. No sólo fue el historiador del movimiento obrero asturiano tras las huellas de Tuñón de Lara, estudio al que dedicó su tesis doctoral, dirigida por don Juan Uría, sino que su tema preferente y el que le trajo como catedrático de instituto a Asturias para estudiarlo a fondo fue la Revolución de 1934 y de alguna manera su tesis sobre el origen y el desarrollo del movimiento obrero asturiano era el estudio de los precedentes que culminaron en la Revolución de Octubre asturiana. De hecho, su obra maestra y más querida ( que, por cierto, como el mismo dijo le habían hecho valorar aún más el tiempo y la obra de II República) fue la que escribió sobre el movimiento revolucionario asturiano de Octubre que es un trabajo inexcusable, del que hay partir siempre  para entender el Octubre asturiano.

 Pero la labor de David en relación con la historiografía contemporánea asturiana fue mucho más allá de esos estudios mencionados. Como director del Departamento de Historia contemporánea creó un equipo de investigadores que roturó un territorio historiográfico prácticamente yermo hasta entonces para poner las bases de la Asturias contemporánea, dedicando sus investigaciones a base de tesinas y tesis doctorales a los diversas especialidades de nuestra historia del siglo XIX y XX que pusieron las cimientos  para el conocimiento de nuestra contemporaneidad: la Desamortización, la historia de nuestra burguesía industrial y minera, la historia política decimonónica y del siglo XX, el fascismo en Asturias, la historia  cultural e ideológica  e incluso, como demostración de que era un historiador que seguía las corrientes más avanzadas y actuales de la historiografía europea del momento, la historia de las mentalidades y de la vida cotidiana… . Todos esos trabajos pusieron las bases del conocimiento hasta entonces apenas conocido de nuestra historia contemporánea regional. En incluso, promocionó recopilaciones de textos y documentos derivados de esos trabajos para la utilización como base de un aprendizaje activo de la historia en los niveles de bachillerato, como lo muestra su Asturias contemporánea. Textos y documentos, publicado por la editorial Siglo XXI.

 Pero comencé diciendo que no quería entrar en un balance de su obra historiográfica y es que lo que quiero resaltar en estos tristes momentos para todos sus amigos que somos muchos, a la persona. En primer lugar, destacar que como persona David ha sido un excelente amigo, además de un excelente compañero, siempre dispuesto a echarte una mano y apoyarte.

Nunca cayó en uno de los peores males que ha aquejado a nuestra Universidad como ha sido (¿sigue siendo?) que ha sido la endogamia.  Nunca dejó de atender a quien desde fuera de la Universidad pretendía que le dirigiera su tesina o tesis doctoral procediéramos de la Universidad o de la enseñanza media y nunca preguntó por la ideología de los que acudían a él. Era, sobre todo, una persona abierta a apoyar a los profesores de instituto que pretendían seguir sus estudios e investigaciones y fuimos muchos los que obtuvimos el doctorado con su apoyo. Pero no sólo eso sino que su bonhomía lograba que además de discípulos, terminásemos siendo amigos suyos. En mi caso, no sólo me apoyó en todo lo que pudo en mis investigaciones y me promocionó entre el gremio de los historiadores que no es, o no era, por cierto, muy abierto. Y de esa estrecha relación profesional, pasamos a una sincera amistad en la que nunca me defraudó hasta este último momento y he sabido hasta el final que siempre he contado con su apoyo y amistad para lo que hubiera necesitado.

 Pero no es eso de que un grano no hace granero. Sé de sobra por muchos otros casos que la misma actitud mantuvo y ha mantenido con otros muchos hasta el final como puedo atestiguar por los alumnos doctorados procedentes de la Universidad brasileña que fueron tutelados por él después de una estancia en esa Universidad de David y quisieron venir a Asturias hacer sus tesis doctorales con él.

 En fin, David ha sido maestro, pero sobre todo amigo, de todos los que de alguna u otra manera hemos tenido la suerte de tener una relación profesional con él.

 En estos tiempos convulsos en que suenan cada vez más cerca los tambores de guerra lo vamos a echar mucho de menos no sólo y sobre todo por su amistad, sino también por su finura de análisis acerca de los problemas políticos y sociales que nos acucian.                

  Sit tibi terra levis. Te lo has merecido amigo.

(Publicado en las páginas de opinión de La Nueva España, de Oviedo)

viernes, 18 de febrero de 2022









NI  AYUSO NI CASADO

                  JULIO ANTONIO VAQUERO IGLESIAS

  Tras el bochornoso espectáculo del Congreso por la convalidación del decreto de la reforma laboral,  se desencadena ahora otro en el seno del PP con el enfrentamiento, más parece un duelo a muerte en el Ok Corral, entre la trumpista presidenta  de la Comunidad de Madrid, teledirigida por MAR ( Miguel Ángel Rodríguez) y el presidente de su partido, el señor Casado. Su enfrentamiento político por controlar el sillón del partido conservador, ha estallado ahora en este escándalo político que tiene como motivo la concesión de un contrato en medio de lo más grave de la pandemia para abastecer de mascarillas a IFEMA. Contrato en el que actuó como intermediario el hermano de la presidenta de la Comunidad de Madrid, llevándose una suculenta comisión.

 Es claro que la actuación de Díaz Ayuso en este asunto, si no es constitutivo de un presunto delito, lo que tendrán que decidir los tribunales, es éticamente reprobable. No parece otra cosa que una actitud que, al modo de las maniobras de Trump en su etapa de gobierno, se salta todas las normas escritas y no escritas que debe seguir una gobernanza responsable, para conseguir sus intereses, por otra parte legítimos de asumir el liderazgo en su partido político, a base de golpes de efecto, medidas populistas y estrategias sofisticadas diseñadas por un asesor maquiavélico.

  Pero no le va a la zaga su oponente el señor Casado. Resulta que fue elegido para poner fin a la corrupción institucionalizada de su partido y ha seguido con planteamientos y estrategias muy parecidas a las de su antecesor. Su conocimiento de la presunta acción ilegítima de su contendiente en vez de ponerla en conocimiento de los tribunales correspondientes por si efectivamente lo era, lo que hizo fue ocultarla y tratar de utilizarla para desbancar definitivamente a su oponente política, lo que nos trae ciertos recuerdos (malos) de la actuación del gobierno de Rajoy con su extesorero. Su falta de visión política (cómo puede tenerla con personajes de la mediocre talla de su segundo, el señor García Egea, como consejero áulico).

 La gran tragedia de nuestro país es que en esta coyuntura política, social y económica tan difícil que estamos atravesando, no tenemos políticos  de la talla que sería necesaria para enfrentarse a nuestros innumerables y graves problemas. Y lo cierto es que  nuestro sistema político para funcionar y ser estable, sin que esto no suponga volver a un bipartidismo reduccionista, necesita de la existencia de un partido conservador que, entre otras cosas, pueda servir para evitar que un sector de ciudadanos se eche en manos de la extrema derecha. Está claro que Vox está más en la línea de la trumpista Díaz Ayuso que con Casado, como estamos viendo en esta crisis  de fondo del partido de la derecha.

 Y desde luego Casado no parece el líder adecuado para llevar a cabo ese papel político trascendental en la coyuntura actual de contener a la extrema derecha. Su política de obstruccionismo de cortas miras a costa de lo que sea en estas circunstancias  difíciles con el objetivo  de llegar  al poder lo más rápido posible, es una palpable prueba de ello.

  El PP perdería una gran oportunidad si no aprovechase esta crisis estructural para renovarse con otros líderes que  supieran enfrentarse con miras más elevadas a esta endiablada situación que vivimos.                             

 

lunes, 14 de febrero de 2022


 

 

                  

              UNA VISIÓN EUROPEA DE LA RESISTENCIA

                         Julio  Antonio Vaquero Iglesias

La historia de la Resistencia, esto es, la oposición militar y política a las invasiones nazi y soviética de Europa que se desarrolló a lo largo de la Segunda Guerra Mundial y en la década posterior a su finalización, ha sido un proceso histórico cuyo análisis ha venido adoleciendo  de interpretaciones sesgadas, cargadas de mitificaciones e idealismos nacionalistas, pero también de visiones particulares de cada país  que han oscurecido en gran medida una objetiva interpretación de conjunto de ese proceso histórico.

   ¿Que tuvieron en común la oposición militar y política del denominado “ejército de las sombras” a la invasión de sus estados tanto por parte de los ejércitos de Hitler como por los de Stalin? ¿Esa oposición y esa lucha se terminaron definitivamente con el final del imperio nazi o continuó en los países ocupados por los ejércitos soviéticos en Europa Central y del Este y en España contra la dictadura franquista?

  La respuesta tentativa a estas pertinentes preguntas nos la da el historiador  español  José M. Faraldo, profesor de la Universidad Complutense en este libro que analizamos: Contra Histler y Stalin. La resistencia en Europa (1936-1956). Faraldo es, sin duda, uno de los más profundos conocedores de este tema y de la historia de los países del Este y Rusia en el siglo XX, como ha demostrado en libros anteriores como La Europa clandestina. Resistencia a las ocupaciones nazi y soviética (1938-1948) o La revolución rusa. Historia y memoria, entre otros.

 No estamos ante un manual o una síntesis de los movimientos de resistencia frente a Hitler o Stalin, aunque es necesario apuntar que el libro contiene una información abundante y solvente sobre las estrategias que estos movimientos partisanos utilizaron contra el poder invasor, las fuentes ideológicas en que se fundamentaron para sus luchas y los contextos de guerra y posguerra en que se desarrollaron. Amén de analizar  su vida cotidiana, la memoria actual de la experiencia partisana y tratar de establecer  el balance y el significado histórico de su actividad en nuestro siglo XX.

 Lo que ha pretendido el autor es desarrollar una teoría general que explique estos movimientos en su conjunto, desde  una perspectiva europea. Y la tesis central que defiende  es que no sólo fueron movimientos de oposición armada y política a los poderes invasores para volver a las situaciones políticas y sociales anteriores a los que estos trataban de subvertir, sino que también tuvieron un componente y finalidad políticos diferentes a los que presentaban los estados originarios invadidos.

 El final de la Segunda Guerra Mundial no supuso la definitiva  terminación  de la Resistencia que duró una década más. En el caso de la Europa Central y del Este la sovietización de aquellos países implicó la continuidad de la lucha contra el nuevo poder implantado por la URSS y en España, la pervivencia de la dictadura franquista la continuidad de la lucha guerrillera contra Franco.

  Faraldo dedica un capítulo de su libro al análisis de estos  focos de resistencia después de 1945. Ya conocíamos  lo que pasó en España, donde la renovación de la lucha guerrillera contra Franco dirigida por el PCE desde Francia culminó en un cambio de estrategia ordenado por Stalin en 1948 sustituyendo la resistencia por la táctica de penetración del PCE en las instituciones franquistas. Pero en menor medida  lo que había ocurrido en otros focos de resistencia  en esos años en Rumania, Polonia, Bielorrusia y Ucrania a los que nuestro historiador también pasa revista.

 En fin, un libro con un enfoque de la Resistencia desde una perspectiva, planteamientos y conclusiones  diferentes a los dominantes en los estudios sobre el denominado como “ejército de las sombras”.     

(Publicado en el suplemento cultural, Cultura, de La Nueva España, de Oviedo)   

sábado, 5 de febrero de 2022

 

 

     VERGÜENZA EN EL PARLAMENTO

                   Julio Antonio Vaquero Iglesias

Nuestros políticos se preguntan a veces por qué muchos ciudadanos abominan de la política actual y de nuestros políticos en general. La respuesta la tienen clara y evidente en el último rifirrafe que se ha desarrollado en nuestro Parlamento con motivo de la votación de convalidación del decreto de reforma laboral.

  Que dos diputados con nocturnidad y alevosía hayan votado negativamente el mencionado decreto después de que su partido UPN llegase al acuerdo con la coalición gobernante de apoyarlo con sus votos, manteniendo en secreto su última decisión  no sólo es la demostración de la ínfima calidad moral de tales personajes, sino también pone en la picota esa práctica extendida en nuestro parlamentarismo de llegar a acuerdos con concesiones que no tienen nada que ver con la medida legislativa a aprobar para lograr su aquiescencia.

 Del mismo modo que el voto negativo  al mencionado decreto de los partidos de izquierda y nacionalistas no por razones directamente relacionadas con su contenido, sino por puro tacticismo relacionado con otros problemas e intereses políticos, es la demostración de una actitud que degrada la práctica política y la convierte en mercado persa en el que su prioridad política son sus intereses partidistas  y no las personas y sus derechos.

 De la actitud del partido de la derecha (de la que manifiesta el de la ultraderecha no merece ni siquiera mención), se deduce  que es muy plausible pensar que ya sabía previamente la determinación del voto de los dos diputados del no   del partido derechista navarro y está en plena concordancia con sus política de obstruccionismo político al que subordina los intereses de la ciudadanía y del país, poniendo por delante como sea su acceso al poder.

 Su propia actitud tras el fiasco ocurrido con la votación por el error de uno de sus dirigentes estrechamente vinculado a su líder, el señor García Egea, con sus acusaciones de pucherazo al gobierno, no sólo son un indicio razonable de lo que el partido de la derecha esperaba que se produjese, sino la continuidad de su práctica de obstrucción política como sea y a costa de lo que sea que no reconoce siquiera que las normas que impiden cambiar el sentido del voto de su diputado no son sino unas garantías estrictas para que se mantenga la pureza formal del escrutinio democrático. Las formas y no sólo el fondo del sistema democrático son condición imprescindible para mantener la pureza del mismo.

  El impresentable y lamentable espectáculo que hemos presenciado en el Congreso de los Diputados con la votación de la aprobación del  referido decreto, a quien más perjudica es, sin duda, a nuestro sistema democrático y no deja de ser un golpe más en el descrédito que éste poco a poco va acumulando entre la ciudadanía y que puede suponer, si no  se ponen remedios adecuados, un grave alejamiento de un importante sector de ella del sistema democrático del que sería beneficiario sin duda VOX con el peligro de la amenaza de involución que esto puede suponer para nuestro país.  

(Publicado en las páginas de opinión de La Nueva España, de Oviedo)         

lunes, 17 de enero de 2022

 





GARZÓN Y LA GANADERIA INTENSIVA

                           JULIO ANTONIO VAQUERO IGLESIAS

Se ha dicho, y no sin cierta razón pero con  maldad, que cuando Garzón hace alguna declaración sube el pan. La última es la que ha realizado a finales del pasado año  al periódico  inglés de centro izquierda The Guardian sobre los efectos nocivos que para el medio ambiente y la calidad de la carne produce la ganadería intensiva. Y de ahí la necesidad limitar ese tipo de explotaciones y  de potenciar en cambio la ganadería extensiva que permite una producción ganadera equilibrada y en plena armonía con el medio natural y con la población rural.

   Que las apreciaciones vertidas en esas declaraciones responden a una crítica razonada y razonable de los despropósitos de esa ganadería industrializada, son, sin duda, tan objetivas como evidentes hasta tal punto  que hasta han merecido las críticas del propio Partido Popular que ahora no reconocen, e, incluso, la adopción de  algunas medidas limitativas de ésta en algunas de las Autonomías gobernadas por su partido.

Pero el actual momento político  con las elecciones de Castilla y León y las andaluzas en el horizonte parece haber sido el verdadero  motivo por el que  nuestra derecha  las ha manipulado y, practicando un deliberado ejercicio trumpista de fake news, ha difundido la falacia de que nuestro ministro de Consumo ha atacado con ellas, y nada menos en  un medio extranjero y además de izquierda los intereses de la ganadería española en general. Lo que con el contenido de  las declaraciones realizadas por el ministro a la vista no es de ninguna de las maneras defendible.

 La cuestión se ha complicado aún más con la tímida defensa que el otro socio de la coalición gobernante, encabezada por el propio jefe de Gobierno, ha realizado sin dejar claro en honor a la verdad las falacias de tal ataque como el  apoyo a su propio ministro, al que bien se puede decir que han dejado a los pies de los caballos. Lo que algunos  han tratado de explicar por oscuras e interesadas tácticas partidarias y electorales.

 Dicho todo lo anterior también es preciso señalar que la ingenuidad de Garzón al publicar tales declaraciones, dadas sus negativas experiencias anteriores, ha sido evidente: un clamoroso fallo de su política de comunicación. Dado el manejo habilidoso que la derecha y, sobre todo, la extrema derecha, sabe hacer de las fake news, debía de estar preparado para una manipulación y deformación informativa del calibre que se ha hecho de sus declaraciones.

¿ No hubiera sido mejor unas declaraciones públicas sobre esa realidad incuestionable de los perjuicios que está causando esa ganadería industrial en todos sus aspectos ecológicos, poblacionales e incluso en la competencia desleal que supone para la ganadería extensiva?

 ¿No hubieran sido más oportunas unas declaraciones oficiales en conjunto con el Ministerio de Agricultura y los demás ministerios implicados para denunciar esa grave situación y proponer las medidas legales oportunas para poner fin a esa situación?

 Garzón con sus declaraciones aisladas en un periódico no español y además de izquierdas se lo ha puesto a punto de caramelo a sus opositores para poder instrumentalizarlas. No  sólo a la derecha, sino también a  la extrema derecha cara a los objetivos políticos y electorales de ambas. Pero también, sin duda, a los intereses empresariales y económicos que se benefician de tales explotaciones.    

  La verdad es que Garzón parece haber  pecado de ingenuo, sobre todo, dados sus antecedentes. Como dijo el Juan de Mairena de Machado, la verdad es la verdad dígala Agamenon o su porquero. En este caso Garzón la ha denunciado con razón  en sus declaraciones y los porqueros no la aceptan y la han  manipulado para defender sus intereses electorales y económicos.  

(PUBLICADO EN LAS PÁGINAS DE OPINIÓN DE LA NUEV A ESPAÑA, DE OVIEDO)








lunes, 10 de enero de 2022


                





      UN ALCALDE SECTARIO

                        JULIO ANTONIO VAQUERO IGLESIAS

Que Madrid tenía un alcalde sectario ya lo sabíamos desde aquella iniciativa suya de retirar la lápida  en honor del poeta cabrero Miguel Hernández que había dispuesto el Ayuntamiento de Carmena. Pero no sabíamos que además era muñidor de acuerdos municipales en contra de sus propias e incoherentes actitudes en relación con el fallecimiento de Almudena Grandes. Negarse a conceder a una conocida novelista cualquier reconocimiento y ni siquiera asistir a sus funerales ni sepelio.

 Un alcalde debe, sin duda, dejar a un lado su ideología si no quiere caer en el sectarismo más atroz y presentar sus respetos a una escritora que estamos seguros que un elevado porcentaje de madrileños habrán leído sus libros y la habrán admirado como escritora, aunque, incluso, no comulgasen con su ideología. Un alcalde lo debe ser de todos sus ciudadanos no sólo de los de su cuerda ideológica (Esto mismo podría decirse  desde luego de la Presidenta (¿) de la Comunidad madrileña). No distinguir entre una y otra cosa es indicio de un sectarismo imperdonable en un servidor público.

 Uno siempre recuerda a aquel ministro de Felipe González no precisamente muy respetuoso con los que opinaban críticamente de su gestión, pero que  al comentar ácidamente las opiniones negativas  hacía su gestión de un renombrado columnista, reconoció por delante su calidad literaria, que “escribía-dijo- como los ángeles”. Lo de nuestro alcalde no llega ni siquiera a eso. Pero, su incongruencia y su escasa talla moral han llegado a cimas inmarcesibles cuando para sacar adelante sus presupuestos municipales ha llegado al acuerdo con cuatro concejales tránsfugas para que le concedan sus votos a cabio de aceptar  nombrar a Almudena como hija predilecta de la ciudad de Madrid.

  La desfachatez y la miseria moral de esa actitud lo invalidan como persona honesta y lo elevan a político de pacotilla. ¿Cómo es posible que con personajes así los ciudadanos no terminen considerando a los políticos como servidores públicos que sólo llegan a la actividad pública para servirse de ella y no servir a los ciudadanos? Desde luego que sería injusto extender esa consideración a todos ellos y que también los hay honestos y verdaderos servidores de la cosa pública. Uno no puede menos que preguntarse ante actitudes como esas si un personaje tal, que, además, para más inri es el portavoz del partido de la derecha española,  sería vuelto a reelegir si hubiese un sistema electoral de listas abiertas. Porque hay que reconocer que nuestro sistema electoral es más congruente con una partitocracia que con una verdadera democracia.

  Es fácil pensar que Almudena Grandes rechazaría escandalizada ese mercadeo de votos para concederle ese título honorífico y no lo aceptaría. Sin duda, pensaría que en muchos aspectos nuestra derecha sigue igual que siempre. Como también ocurre, todo hay que decirlo, con un parte de  nuestra izquierda.

( Publicado en las páginas de opinión de La Nueva España, de Oviedo

viernes, 31 de diciembre de 2021

 

 

          





   GALARDÓN MERECIDO DEL MINISTERIO DE CULTURA PARA LA SEMANA NEGRA DE GIJÓN

                                 Julio Antonio Vaquero Iglesias

Merecidamente, el Ministerio de Cultura ha concedido el Premio de Bellas Artes a la Semana Negra, de Gijón. Su creación hace ya alrededor de treinta años por Paco Ignacio Taibo II y la brillante gestión de Ángel de la Calle dio lugar a una fórmula cultural sugestiva  y de gran interés en la que se combinan en torno a la presentación de novelas negras y sus autores en un principio - posteriormente de otros géneros también- combinadas con un conjunto de actividades lúdicas. Lo que ha supuesto un éxito tan rotundo que ha servido de modelo para su recreación en otras ciudades, aunque no hayan logrado alcanzar la difusión y la resistencia  de la Semana negra gijonesa.

 Sin duda, hay que felicitar también a las instituciones gijonesas como el Ayuntamiento de la ciudad que han apoyado con sus subvenciones a esta cita cultural ya tradicional en la temporada estival de la ciudad asturiana  y que ha servido para atraer con sus actividades a numerosos visitantes por su prestigio y su alto nivel cultural.

  Creo que uno de los factores que ha contribuido al éxito de esa cita cultural ha sido la actitud abierta de sus promotores que han sabido elegir siempre a los mejores autores del año y promover unos coloquios abiertos en los que cualquier persona del público podía intervenir con sus dudas, sus críticas sin restricción alguna. Además de tratar de promocionar los valores democráticos y dar a conocer y criticar las situaciones de injusticia y falta de libertad de personas y grupos sociales.

 Pero, además, entre los valores que están sin duda en el haber de su éxito ha sido, sin duda, su carácter abierto a toda clase de interesados en participar, fueran o no de los seleccionados previamente por los organizadores para participar en ella.

  El que esto escribe es un testigo privilegiado de esa actitud abierta de sus organizadores. Autor de una biografía del revolucionario cubano Julio Antonio Mella sólo tuve que contactar con Paco Ignacio Taibo Ii y Ángel de la Calle para ser aceptada mi participación sin ninguna clase de relación  especial o de influencia en las actividades de la Semana Negra de aquel año. A la vez que tuve el honor de estar acompañado en la mesa de presentación de mi libro por los mismo Paco Ignacio y Ángel de la Calle que me apoyaron e intervinieron activamente en la presentación de mi libro con gran interés dedicándome especial atención.

   Sin duda, este galardón es totalmente merecido y con él se hace justicia a esta brillante cita cultural anual gijonesa.

 (Publicado en las páginas de opinión de La Nueva España, de Oviedo ( Opinión en sección de Gijón)

lunes, 27 de diciembre de 2021

 





     LA BRECHA DIGITAL Y EL PASAPORTE COVID

                           Julio Antonio Vaquero Iglesias

La implantación del denominado “pasaporte covid” en Asturias cuya presentación será obligatoria  desde el martes que viene en nuestra autonomía y será exigible para poder llevar  cabo diversas actividades ciudadanas plantea de manera más acuciante, si cabe,  un problema que ya venía estado presente en diversas actividades en la relación de los usuarios con la Administración y al que ésta no está dando ninguna clase de solución.

  Me refiero a los problemas que le  está planteando a un sector de  ciudadanos que desconocen y no tienen medios para acceder al lenguaje digital la falta de canales claros y adecuados para poder llevar a cabo las exigencias que les plantea una Administración que actúa como si todos los ciudadanos tuvieron los conocimientos necesarios para utilizar el lenguaje digital y los medios para acceder al mismo causándoles dificultades y problemas añadidos, situación que amenaza con convertirlos  en ciudadanos de segunda clase.

 Está claro que en sociedades con poblaciones envejecidas con problemas de manejo a los medios digitales y escasa capacidad de recursos para acceder a ellos, esta situación los convierte en miembros de una  especie de apartheid que les crea numerosos problemas y les aleja del resto de la sociedad.

¿Cómo es posible que nuestra Administración Pública sea incapaz de no ver tal problema y actúe como si todos los ciudadanos conocieran y manejaran el lenguaje digital o tuvieran capacidad y recursos para acceder al mismo? ¿ Cómo lo es  que ninguno de nuestros partidos políticos no sea consciente  de tal problema y reclame lo que debería ser correcto y además necesario, esto es, atender y facilitar el que puedan cumplir con todos los requisitos administrativos  todos sus  ciudadanos, esto es los analógicos y los digitales?

¿Es tan difícil para evitar esa injusta dualidad ciudadana que se está produciendo establecer en todos esos procedimientos y exigencias administrativas dos vías, la analógica y la digital, y hacer que la primera sea clara y fácil y no un camino lleno de dificultades, como a veces ocurre, para poder realizar sin obstáculos y dificultades, los trámites y requisitos  que la Administración nos exige a todos los ciudadanos?

 ¿No es vergonzoso y hasta tercermundista ver y escuchar a algunos  ciudadanos asturianos que no se mueven en el mundo digital estos días preguntar y tratar de resolver su acceso al denominado “pasaporte covid” para  poder seguir realizando su vida cotidiana sin restricciones, y no escuchar de los altos funcionarios de la Administración asturiana ni una sola palabra de cómo tienen que obtenerlo aquellos que no tienen acceso a los medios digitales?

 ¿Tan difícil sería establecer hasta que la brecha digital desaparezca unos canales administrativos claros y sencillos para aquellos ciudadanos que todavía se mueven sólo en el mundo analógico?

  Desde luego, si nuestros políticos no quieren crear una brecha de ciudadanos de primera y de segunda clase, deberían tomar las medidas oportunas para evitar esa injusta situación.

(Publicado en las páginas de opinión de la La Nueva España, de Oviedo)

martes, 21 de diciembre de 2021

 

LA GRAN  DIMISIÓN

              Julio Antonio Vaquero Iglesias

  Con esa expresión es como se viene conociendo por economistas, sociólogos y otros teóricos sociales un fenómeno inédito que está ocurriendo- por lo menos hasta ahora- en EE UU y Reino Unido. Se trata del abandono voluntario del trabajo de un elevado número de empleados que renuncian a sus empleos sin una motivación objetiva o, al menos concreta, para hacerlo. Son, en el caso de los EE UU, un porcentaje elevado: cada año desde que se ha extendido la pandemia  abandonan voluntariamente el trabajo en torno a cuatro millones  de empleados.

 Las razones que dan los interesados presentan una gran ambigüedad. Se encuentran descontentos con sus empleos  porque no le proporcionan ninguna satisfacción personal, porque sus retribuciones son miserables y tienen que trabajar en más de uno para obtener unas retribuciones que les permitan cubrir sus necesidades más perentorias... . Pero en realidad no hay motivaciones concretas, claras y comunes que puedan  explicar por qué ahora y en estas circunstancias tan adversas se está  produciendo esa Gran Dimisión y esta ambigüedad trae de cabeza a sociólogos, economistas y otros estudiosos que no acaban de comprender ni pueden explicar a qué se debe en realidad ese fenómeno. Ni si es permanente o transitorio y si se extenderá o no  a otros países  desarrollados capitalistas.

  Las tentativas de explicación van desde las más totalizadoras a las más pragmáticas y concretas.

 Entre las primeras está la de que  quizás los trastornos sociales, mentales y económicos causados por la  tempestad pandémica estén en la base de esas conductas y no son sino una carga de profundidad contra el propio sistema capitalista que se está desarrollando en dos de los centros del hipercapitalismo más duro como es el de cuño anglosajón que es claramente diferente del renano europeo que se ha desarrollado tras la Segunda Guerra Mundial suavizado por el Estado de Bienestar.

E, incluso, algunos teóricos van  más allá y creen encontrar la genealogía  de  las conductas de esos trabajadores en las reacciones que se produjeron entre algunos teóricos del anticapitalismo de la primera Revolución industrial que elogiaron, frente al trabajo “esclavo” que implantó aquélla, la virtualidad y el elogio de la “pereza”.

  Sin embargo, como decíamos, hay otros teóricos que tratan de explicar este fenómeno basándolo en una causa más  pedestre y pragmática.  Son las ayudas económicas  que la Administración Bíden ha distribuido entre los ciudadanos las que están permitiendo esa actitud dimisionaria de un significativo número de trabajadores norteamericanos. Sin embargo,  esa explicación parece que no podría servir en la misma medida para el caso británico.

  Lo que sí es cierto es que esa “masiva dimisión” sí parece indicar  la expresión colectiva, o al menos de un importante sector de trabajadores, de unas actitudes críticas y de rechazo de un sistema de trabajo que no sólo implica una explotación económica, sino también una ausencia de satisfacción  personal del trabajador.

 Y esto sí es una gran novedad en un país como EE UU en el que la ideología del trabajo siempre se ha basado en el supuesto de  que éste es el factor fundamental de la vida y de la realización personal de los trabajadores. 

 

   

 

  

               

martes, 30 de noviembre de 2021


 

     ALMUDENA GRANDES: MEMORIA CON HISTORIA

                                 JULIO ANTONIO VAQUERO IGLESIAS

 Almudena Grandes no nos dejado este 27 de noviembre, porque siempre estará con nosotros a través de sus dieciséis libros y con el testimonio de una vida  y una obra comprometida con la defensa de los más débiles y los vencidos y olvidados de aquella la guerra civil que nutrieron nuestro  exilio y crearon las dos Españas, la de dentro sufrida en el marco de una férrea dictadura, y la del exilio soportada por  los españoles  que tuvieron que sobrevivir en otras tierras  lejos  de la España que los vio nacer, pero con el recuerdo y el corazón puestos en ella.

 El corazón de su obra novelística estuvo puesto, sobre todo, en las seis novelas que planificó con el título de los Episodios de una guerra interminable y tras las huellas de los Episodios Nacionales de Benito Pérez Galdós para que no se olvidase a los perdedores de aquella guerra y siguiésemos su historia  y sus avatares en el exilio y en las penalidades que tuvieron que sufrir los que siguieron viviendo aquí bajo las amenazas y represión del franquismo.

 Almudena fue la creadora de una original versión de la novela histórica aplicada a nuestro dramático acontecer histórico en el siglo XX. Como historiadora que era además de novelista  fue capaz de crear un equilibrio armónico entre la ficción de sus personajes y sus tramas novelísticas, dejando como evidente que sus argumentos como sus personajes podían no sólo ser verosímiles de por sí, sino también estar contextualizados en el marco del rigor histórico más depurado. 

Por eso su reivindicación de los vencidos aunó perfectamente  esa dualidad aparente contradictoria entre memoria e historia que fue- y lo sigue siendo ciertamente- objeto de aquella dura polémica de hace unos años entre ciertos  historiadores que calificaban la memoria histórica como un engendro contradictorio  y  otros  que reivindicaban- y lo siguen haciendo hoy en cierta medida con motivo del controvertido proyecto de  ley de la memoria histórica- la necesidad de recuperar en el marco de un conocimiento histórico más depurado  la memoria  de los perdedores de la guerra civil que la dura represión franquista cubrió de olvido y tergiversación durante cuarenta años de dictadura.

 Sin duda, como decíamos más arriba, para sus lectores Almudena no ha muerto, porque siempre estará con nosotros en sus libros. Pero también en el ejemplo de  la coherencia de su  pensamiento y comportamiento en un país en el que tales valores son difíciles de encontrar, más bien brillan por su ausencia. Pero sin duda la echaremos mucho de menos en sus intervenciones en la radio o en su habitual tribuna periodística (en la que, por cierto, tomó el relevo de otro novelista e intelectual coherente y lúcido como Vázquez Montalbán que sigue viviendo, como lo hará ella, en nuestro recuerdo) que nos servía de clarificación y orientación en estos tiempos de zozobra, mentiras públicas y ausencia de valores éticos, que nos ha tocado vivir. ¡Gracias, Almudena!.

 (Publicado en las páginas de opinión de La Nueva España, de Oviedo) 

 

 

 

jueves, 25 de noviembre de 2021


 







 

 

           PASIONARIA Y LA HISTORIA DEL PCE 

                             JULIO ANTONIO VAQUERO  IGLESIAS

Este mes de noviembre se cumplen los cien años de la fundación del Partido Comunista de España. Y el historiador  y periodista Mario Amorós, autor de algunas excelentes biografías como las  de Allende y Neruda,  ha querido hacer coincidir esta conmemoración con la presentación de una nueva biografía sobre  Dolores Ibárruri que lleva el significativo título de No pasarán. Ha pretendido que sea la más completa de las varias que se han publicado ya de la política y líder comunista española, utilizando para ello fuentes inéditas de gran importancia como el archivo personal de la dirigente comunista y las memorias inéditas de su hija Amaya.

 Y sí nos parece  cierto que ésta es, por lo menos hasta ahora, la biografía más completa de la que fue una de las principales líderes del comunismo español y personaje de resonancia universal. No sólo por la utilización de  esas fuentes inéditas citadas, sino porque el autor ha realizado una biografía de contexto que es, sin duda, una excelente aproximación a la   historia del PCE hasta la muerte de su biografiada. Lo que no es, desde luego, extraño dado que la vida de Pasionaria es en cierta medida la expresión y el reflejo de la historia de nuestro partido comunista.

  Dolores Ibárruri, nacida en una humilde familia  de mineros de Vizcaya, de ideología carlista y por tanto de arraigada fe católica tradicional, fue una devota  practicante y buena estudiante cuya vocación frustrada por falta de recursos era la de ser maestra de escuela. Su matrimonio con Julián Ruiz, también minero y socialista, cambio diametralmente el rumbo de su vida, convirtiéndola en una auténtica líder del obrerismo vasco.

Militó primero como su marido en el PSOE y la UGT hasta que  la escisión producida por la revolución soviética en el movimiento obrero  los llevó a ingresar  primero del Partido Comunista Español y posteriormente en el Partido Comunista de España que era la sección española de la Tercera Internacional cuando aquél  se fundó en 1921.  

    Dolores Ibárruri demostró desde el primer momento, en un ambiente de pobreza, de  ímprobo trabajo explotador y tragedias familiares, unas cualidades sobresalientes como militante obrera con su participación en la prensa obrera y su extraordinaria oratoria en las actividades públicas. Precisamente, fue esa actividad periodística de la que surgió el seudónimo de Pasionaria con que después se la conocería en todo el mundo. Lo utilizó para firmar el primero de sus artículos en 1918  en el periódico socialista El Minero Vizcaíno quizás porque era Semana de Pasión y para pasar desapercibida y no herir los sentimientos de su familia católica tradicionalista, dado que su contenido era una dura crítica a la Iglesia católica por su alianza con los poderosos.

Dadas tales cualidades políticas, su ascenso en el PCE fue meteórico y en 1931 se trasladó a Madrid para ocupar un puesto de responsabilidad  dentro del partido desde el que realizó una encomiable labor en la reparación  de la represión contra los mineros asturianos participantes en la Revolución de Octubre, sobre todo, en la evacuación de centenares de niños asturianos afectados por la represión de sus padres. Lo que le valió en gran medida ser elegida diputada por Asturias en las Cortes de la República.

Cuando en julio de 1936 se produjo la sublevación militar  contra la República, Pasionaria  se convirtió en la voz y el  rostro público de la defensa de  la República frente a los militares golpistas. Su alocución en Unión Radio contra los sublevados al grito de  “No pasarán”  convirtió esta consigna en el símbolo de la resistencia republicana contra el levantamiento militar.

  La etapa de su exilo en la Unión soviética fue la de su dirección en la reorganización del PCE y en su  combate contra el fascismo que avanzaba en Europa y, a nivel personal, la de la pérdida de su hijo Rubén, militar en el Ejército Rojo.. Con sus casi 82 años, tras la recuperación de la democracia, volvió a España y fue de nuevo elegida diputada por Asturias en las Cortes Constituyentes.

 Amorós insiste a lo largo de todo su libro en la condición de feminista de Pasionaria  durante  toda su vida más con obras que con palabras, aunque no aceptara nunca el feminismo burgués de su época.

   Sin duda, una excelente biografía de Pasionaria  e indirectamente un retrato  a grandes rasgos de la historia del PCE.

 ( Publicado en las páginas de opinión de La Nueva España, de Oviedo)